Baile reventado

Cobatillas (Murcia), 28 de septiembre de 1764
160928Numerosos testimonios cuentan que se hacían bailes en domicilios privados, sobre todo en los últimos meses del año. Unos por celebrar una buena cosecha y otros por asuntos familiares. Se han documentado “bailes de máscaras” que no de carnaval, desde mediados del siglo XVIII, para amenizar las largas veladas del invierno. Debe recordarse que la cena se hacía sobre las seis y media a siete y media.
Una costumbre muy extendida por las huertas era el que un grupo de mozos de los caseríos o lugares inmediatos se presentasen en el baile con el ánimo de “reventarlo”. Para prevenir desgracias, los Bandos de Buen Gobierno de la época obligaban a informar de su realización al Diputado Pedáneo o al alguacil, quienes en muchos casos asistían al evento, procediendo a establecer el orden en caso de conflictos deteniendo a los revoltosos.
En la Ciudad de Murcia, en 28 dias del mes de Sepbre de 1764 años, antemi el escnº y testigos parecio Francº Bidal, vecino de esta Ciudad, morador en su huerta, pago de la Hurdienca, y dijo:
Que ante la Rl Justicia desta Ziudad y de mi, el escnº, se esta siguiendo causa de oficio contra Antonio Vidal, su hermano, morador en dhº pago, y otras diferentes personas, por el vaile que en la noche del dia 16 del presente mes hubo en las barracas de Blas Perez, morador en el partido de Cobatillas, en el que hubo disgusto y quimera mediando diferentes golpes, por cuia causa fue conducido a prision a las Rls Carzeles  de esta Ciudad donde se alla preso.
Y habiendo dado pedimento ante dha Rl Justicia, para que se le soltara de dhª prision, Mandó que, recibiendole su declarazion y dando fianza carzelera por el susodhº se le soltase de la prision en que se alla, la que a pedido a este otorgante lo aga.
Y teniendolo a bien y sabidor de lo que en este caso debe hazer, se obliga a que luego y quando por dhª Rl Justicia se le mande bolber y restituzion a la prision en que se alla el referido Antonio Vidal, su hermano, lo hara y pondra en dhª prision donde se alla a sus expensas.
Y en el interin, se constituie por carzelero combentariense y renuncia la ley sanziomus de liber homo y demas de este caso. Y en su defecto este otorgante pagara todo quanto fuere juzgado y sentenciado contra dhº su hermano, haciendo como haze, de deuda y negocio ageno suio propio, y sin que sea nezesario hazer execusion con dhº prinzipal ni sus vienes.
cuio beneficio renuncia y a toda ezepzion de prueba, dolo y engaño non numerata pecunia y demas de este caso, a cuio seguro obligo su persona y vienes, muebles y raizes, habidos y por haber en toda parte y lugar, y para su ejecucion y cumplimiento dio poder a las Justicias y Juezes de Su Magd, de qualesquier partes y lugares que sean para que a ello le compelan y apremien como por sentencia pasada en autoridad de cosa juzgada. Y renuncio las leies, fueros y drºs de su favor y la general en forma.
En cuio testimonio así lo otorgó, siendo testigos Antonio Zaragoza, Dn Francº Alonso Adán y Dn Francº Garzia Otazo, vecinos de esta Ziudad, y por el otorgante que dijo no saber escribir, y a su ruego lo hizo uno de dhºs testigos, y a todos yo el escno doy fee conozco.
Francº Garzia Otazo, Antemi Nicolas de Jodar.

 

El reloj de sol

160927En la vida rural era necesario conocer la hora con cierta precisión para muchas pequeñas actividades. Los relojes mecánicos conocidos de faltriquera o de bolsillo eran costosos e inaccesibles a muchas economías. Los de pulsera son relativamente recientes.
Un tópico referente sería escuchar las campanas de las iglesias inmediatas, pero en los campos y huertas murcianas no eran muchas. Por la escasa población para poder constituirse como parroquias, había lugares que no tenían más que unas pequeñas ermitas, si acaso, y estas sólo tenían actividad en los domingos y festivos.
La instalación de relojes mecánicos en las torres de los templos fue objeto de polémica, puesto que la hora marcada en ellos no se consideraba la oficial, sobretodo en la gestión de las tandas de riego de las huertas. Muchos sacerdotes y muchas comunidades religiosas eran propietarios de bancales y haciendas, y llegó a suceder que alterasen las señales horarias para beneficiarse del agua. Algunas comunidades de regantes construyeron sus propias torres de reloj.
Por todo esto, en las casas rurales se hacían los relojes de sol.
Era necesario que estos ingenios se colocasen en paredes perfectamente orientadas al mediodía y que el material (piedra, losa, etc.) resistiese las inclemencias del tiempo.

Si algún postillón remite fotos de relojes de sol o de torres de reloj serán insertadas en esta entrada. 

 

Los años de la peste: 1720-1723

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Escena callejera de Marsella de los primeros momentos de la peste.
En julio de 1720, siete barcos procedentes de Alejandría atracaron en el Puerto de Marsella. Iban contaminados por completo.
El desastre se disparó a los pocos días, y en menos de 5 semanas en la ciudad francesa se produjeron decenas de miles de muertes por la peste bubónica.
El hecho pudo pasar desapercibido, pero, por encima de rivalidades y conflictos bélicos, los gobiernos europeos aplicaron un severo protocolo de cordón sanitario en todo el Mediterráneo.
Murcia no quedó al margen, y junto con la necesidad de colocar vigilantes hasta en los sitios más recónditos de la costa, debió proceder a otras obligaciones ya que el protocolo obligaba a cerrar todas las poblaciones emplazadas a menos de 10 leguas (80 Kms más o menos) de la costa.
Cartagena pasó por sus peores momentos del siglo XVIII. Lorca y Murcia quedaron cerradas al comercio recuperando sus viejas murallas. Lugares como Mazarrón, Alhama, Totana, al igual que todo el campo inmediato a la costa debieron someterse a la economía impuesta por el asunto.

A partir del próximo domingo en el Postillón toda la historia  

La feria y el Vicario de Caravaca

Caravaca, 21 de septiembre de 1748
La Villa de Caravaca buscó durante años los medios para terminar las reformas urbanísticas que tenía proyectadas. Gracias a la Pragmática de Felipe V que obligaba a invertir los ingresos producidos por las fiestas de toros en obras públicas o en centros sanitarios, se acordó organizar varias corridas durante unos seis o siete años. El dinero conseguido facilitaría alcanzar los objetivos. Todo se puso en marcha, renunciando incluso las familias más acomodadas a sus privilegios.
Para poder hacer los festejos en la vieja plaza mayor durante la feria de septiembre, fue preciso desplazar las tiendas de los feriantes a las calles adyacentes, y colocarlas junto a las paredes de la iglesia parroquial. En un principio no hubo problemas con el clero, pero luego se torcieron las cosas:
160921Por los Sres Dn Jph Carreño y Dn Jph Melgares se hizo presente a la Villa que haviendoseles dado comision para recaudar los drºs de la feria y tiendas que con el caudal de la Villa se a echo a los forasteros que an venido con tiendas a dhª feria, sin embargo de haver sido costumbre inmemorial el celebrarse la feria que dio prinzipio el dia 14 del corriente en la calle donde se halla la Yglesia Maior Parroquial desta Villa, haviendo arrimado las tiendas que se hazen de madera a una de la paredes de dhª Yglesia con consentimiento de los Sres Juezes Eclesiasticos sin que en tiempo alguno haia perzevido otro drº la fabrica de dhª Yglesia, que es de 1 Rl por cada palmo de la pared que se ocupa con todas.
Con el motibo de haverse conzedido por su Magd y Sres del Real y Supremo Consejo de Castilla la facultad de zelebrar anualmente diferentes corridas de toros, como tambien de que todo el producto de tiendas y puestos que se ocupan en la feria se recauden por esta Villa para probizion de las obras publicas que tantos años a que se hallan detenidas por falta de medios, en birtud de la conzesion de de dhºs arbitrios se ha zelebrado los dos años antezedentes la feria en la plaza publica desta dhº Villa, retirandola del rezinto de dhº Yglesia, haviendo pagado todos los feriantes íntegramente las cantidades en que se an hajustado (s) con los Comisarios nombrados.
Con el motivo de haverse decretado por esta Villa el que el presente año en la presente feria se zelebrasen algunas corridas de toros, como con efecto se an ejecutado desde el dia 16 del corriente hasta el dia 19 ynclusive, en virtud de la comision que se nos confirio para el ajuste de tiendas, por parezerles ser ympracticable el que estas se pudiesen colocar en la plaza publica, por hallarse ocupada con los tablados y haverse ejecutado las funziones en la misma feria, por la anchura y conmodidad de los ferieros (s) y forasteros, determinaron se pusiese dhª feria en el mismo sitio donde a estado de tiempo inmemorial exzepto los dos años que se a zelebrado en la plaza. Para lo qual hablaron a los dueños de las casas de donde se ha zelebrado dhª feria para que prestasen su consentimiento como lo executaron.
Asi mismo hablaron a Dn Diego Ruiz como Maiordomo de las rentas del dhª Yglesia Maior Parroquial nombrado por esta Villa para que pretase su consentimiento asi para que se arrimasen tiendas a la pared de dhª Yglesia en la forma que siempre se ha costumbrado (s), como para que ocupasen los ferieros los portales de las dos casas que son propias de dhº Yglesia, ofreziendole y hallanandose a pagar a dhª Yglesia los drºs que siempre se havian acostumbrado por razon de dhª pared.
Y sin embargo de haver asentido y combenido en ello por dhº Maiordomo, para la maior formalidad pasaron a hablar al Sr Vicario Juez Eclesiastico desta dhª Villa para que prestase su consentimiento para lo referido, arrimando las tiendas a la pared de dhº Yglesia, como siempre se havia acostumbrado.
No habiendo encontrado a dhº Sr Vicario en sus casas, y ocurrido a dhº Sr Dn Joseph Melgares diferentes ocupaziones por hallarse asimismo Comisario de la funzion de toros, paso dhº Sr Dn Joseph Carreño ha bisitar a dhº Sr Vicario segunda vez. Quien, en virtud de lo relazionado, presto su consentimiento para que se arrimasen las dhªs tiendas a la pared de la Yglesia, dando a esta lo que era costumbre. En virtud de cuia lisenzia dieron orden a los maestros de carpintero para que de la madera propia de esta Villa y a sus propias expensas construiesen las tiendas nezesarias para los ferieros que havian de ocupar y an ocupado la pared de dhº Yglesia, y para las tiendas de las dhªs dos casas de la Yglesia, como con efecto lo ejecutaron, y en su virtud, ajustaron con cada uno de los ferieros el precio que havian de dar, asi por los palmos de pared que cada uno ocupaba de dhª Yglesia como por el gasto y construczion de tiendas. En cuia consequencia las pusieron, y an estado vendiendo en ellas a vista, zienzia y pazienzia de dhº Sr Vicario y Maiordomo de la Yglesia sin la menor reclamazion.
Despues de ser pasados seis dias de los ocho francos que es dhª feria, en el dia 19 del corriente, segun es llegado a nrª notizia, por haversela dado los feriantes que ocupan la referida pared y tiendas de la Yglesia, se les a noticiado Auto, al parezer proveido por dhº Sr Vicario para que, bajo la pena de excomunion maior y zierta multa, no pagaran a esta Villa cosa alguna de las cantidades que havian ajustado dhºs ferieros por razon de dhªs tiendas. Y que el dia de aier, 20, se les bolvio a notificar, bajo de dhª zensura y demas penas, pagasen al Maiordomo de dhº Yglesia Parroquial todo el total yntegro que habian ajustado pro razon de dhªs tiendas y puestos.
Con cuio motibo y de nobedad tan extraña, pasaron ha verse (s) con dhº Sr Vicario en el mismo dia de aier por la tarde, y haviendo recombenido a dhª Sr Vicario por lo relazionado y de estar pronta la Villa a satisfazer a la parte de la Yglesia lo que siempre se havia acostumbrado y que constara de las quentas que anualmente se hallan tomadas de las rentas de dhª Yglesia, por no ser justo que esta se lucre con los emolumentos y gastos echos por esta Villa en la formazion de tiendas, y mas siendo el fin para la prosecuzion de las obras publicas de Ayuntamiento, carzel y carniceria que tanta falta haze en virtud de lc conzesion de su Magd. A lo que respondio que el solo entraba en el pagar el alquiler de la madera, pero que el Maiordomo de dhº Yglesia havia de perzevir el todo de los ajustes. Lo que ponen en considerazion de la Villa para que tome la providenzia que corresponda….

 

Toros en Cartagena

Cartagena, 20 de septiembre de 1790
Las fiestas de toros comprendían tanto la lidia en sus primeros conceptos, como la suelta de vaquillas.
Cartagena fue incorporándose a este festejo ejecutándolo en diferentes espacios hasta construir una plaza sobre el antiguo coliseo romano.
160920Esta Ciudad dijo que, atento a que en las tardes que se corren bacas en el corral o plaza destinada a este efecto acavada la funcion y antes de ritirarse (s) los coches y gentes que salen a los Paseos, las sueltan con susto y sobresalto de las personas que transitan: Acuerda se haga saver al arrendador de dhº corralon que hasta que se verifique que retiradas las gentes de dhº paseo y media ora despues de fenecida la corrida, con ningun pretexto hagan suelta de dhº ganado vajo la pena que de los contrario será severamente castigado.

 

El poema de Yusuf

160917-2Leyendas y romances árabes o cristianos
Recital de cuentos, leyendas, romances y trovos
Por M. Muñoz Zielinski (parte árabe) y Emilio “de Patiño” (parte cristiana)
Fueron probablemente los “egipciacos” y los “siriacos” de las crónicas árabes los que crearon la red de acequias que conforma el paisaje de la huerta de Murcia.
Al sur del Cairo existe un valle llamado “Al’Fayoum” cuya configuración es idéntica a la murciana. La narrativa árabe ha generado toda una leyenda en torno a estos valles, recurriendo a pasajes del antiguo testamento, como el de Moisés y el Faraón.
Poema de Yusuf (o de José). Transmisión oral recogida por Menéndez Pidal:
… Cuenta el Rey de Nieblas, y la historia del Egipto también, que quiso el Faraón hacer rico y poderoso en su casa y en su reino a Yusuf. Pero se dice que antes de poder hacerlo, según cuenta Moy Sen en su historia, que el Faraón, como príncipe sabio, quiso probar antes la inteligencia y el saber de Yusuf. Y para prueba de ello, le mandó que hiciese para una hija suya una Villa que estuviese protegida con un Alcázar muy fuerte y muy bueno. Y le mostró el lugar donde había de hacerse. Allí no había nada. Sólo carrizales y barrizales llenos del agua del río que ni siquiera iba por su madre.
La tarea era complicada, pero Yusuf, al ser una orden del rey, recorrió todo el terreno, y vio como el río se esparcía por todas partes y hacía muchas lagunas, y se estancaba en algunos lugares.
Yusuf cató aquel lugar, y estudió la forma de sacar el agua de allí, y desecar el terreno. Y pensó en hacer muchas acequias por donde mejor corriese el agua, y entre ellas mandó hacer tres grandes cauces de donde corriese el agua de esas acequias.
Después de hecho el trabajo de los cauces y de las acequias, el agua hizo madre en ellas y corrió por ahí desde entonces en adelante.
Cuando Yusuf vio el lugar limpio de aguas y seco, comenzó a hacer la Villa que le había encargado su Rey…. 

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