The NY Times y Trump

THE NEW YORK TIMES 27 de enero de 2017
Los alcaldes de las ciudades santuario desafían la orden sobre inmigración de Trump
Por LIZ ROBBINS
Varios neoyorquinos participaron el miércoles en una protesta en Washington Square Park, organizada por el Consejo de Relaciones Islámico-Americanas.
Los alcaldes de varias ciudades estadounidenses reaccionaron con ira, el miércoles, cuando el presidente Trump firmó una orden ejecutiva que sostiene que se frenarán los fondos a los municipios que no cooperen con los oficiales federales de inmigración.
Los funcionarios de Nueva York, Los Ángeles, Chicago y ciudades más pequeñas como New Haven, Siracusa y Austin, dijeron que están preparados para librar una larga batalla.
“Vamos a defender a nuestra gente sin importar de dónde hayan venido, sin importar su estatus migratorio”, dijo el alcalde de Nueva York, Bill de Blasio, en una conferencia de prensa que ofreció con otros funcionarios de la ciudad.
En Chicago, el alcalde Rahm Emanuel declaró: “Quiero ser claro: seguiremos siendo una ciudad santuario. No hay extraños entre nosotros. Si eres de Polonia o Pakistán, si eres de Irlanda, India o Israel, y si eres de México o Moldavia, de donde vino mi abuelo, eres bienvenido en Chicago para perseguir el sueño americano”.
La orden de Trump se enfoca en lo que se conoce como condados y ciudades santuario que, por lo general, no cumplen con las solicitudes federales de detener a los indocumentados a los que se ha arrestado por cargos no relacionados con su estatus migratorio y entregarlos a las autoridades federales para su posible deportación. La orden de Trump señala que las jurisdicciones que se nieguen a cumplir “no son elegibles para recibir subsidios federales, excepto que se considere necesario para propósitos de hacer cumplir la ley”.
Sin embargo, aunque la postura de Trump es amplia y mordaz, es poco claro qué tan grandes pueden ser los recortes de fondos. En este año fiscal, la ciudad de Nueva York espera recibir 8,8 mil millones de dólares de fondos federales para distintos programas como los de educación y transporte, y así completar su presupuesto anual de 84,8 mil millones de dólares. La capacidad del gobierno para detener los fondos federales es limitada, dijeron los consejeros legales del alcalde De Blasio.
Según el Centro de Recursos Legales para Inmigrantes, al menos 39 ciudades y 364 condados del país se consideran jurisdicciones santuario pero hay variaciones sobre cuánto restringen su cooperación con las leyes migratorias.
San Francisco protagonizó el debate sobre las políticas de las ciudades santuario después del asesinato de Kathryn Steinle, una residente de la ciudad, ocurrido en julio de 2015.
Steinle tenía 32 años cuando Juan Francisco López Sánchez, un inmigrante mexicano que no tenía papeles para residir en Estados Unidos de manera legal, le disparó y la mató. López tenía antecedentes criminales así como una historia de abuso de heroína, y se le había deportado a México por lo menos cinco veces.Durante la campaña, Trump se aferró a la muerte de Steinle como “solo un ejemplo más de por qué debemos asegurar nuestra frontera de inmediato”.Una demanda interpuesta por la familia Steinle ante la corte federal en mayo culpa a Ross Mirkarimi, quien en ese entonces era sheriff del condado de San Francisco, por emitir un memorando que le ordenaba a su equipo cortar toda comunicación con las autoridades federales migratorias, según los documentos de la corte.Los abogados argumentan que ese memorando contradecía la ley federal y “sobrepasaba su autoridad”. Después de que Trump firmó la orden, el alcalde de San Francisco, Ed Lee emitió una declaración coordinada con Liccardo y la alcaldesa de Oakland, Libby Schaaf.“No cederemos ante amenazas ni teatralidad política”, dijo Lee. “Unida, el área de la bahía permanecerá fiel a nuestros valores de inclusión, compasión, igualdad, y estaremos juntos contra todos y cada uno de los esfuerzos por dividir a nuestros habitantes, nuestras ciudades y nuestro país”.

Caravaca 5.- Barranda. Candelas y guitarros

la presencia en la fiesta de  Barranda del trovero Juan Rita ,de 105 años de edad, es indispensable

la presencia en la fiesta de Barranda del trovero Juan Rita ,de 105 años de edad, es indispensable

Los temores y los miedos crecían durante los meses fríos. Entonces, entre la oscuridad y las lluvias y nevadas, cualquier elemento agresivo podía sobrevenir, tanto a los humanos como a los animales. Las enfermedades, propias del tiempo, atacaban a todo ser viviente y era preciso buscar protección en lo natural o en lo extraordinario.
El calendario festivo invernal está plagado de santos protectores. Puede ser que los sabios de la Iglesia asimilasen a su santoral creencias y ritos que se practicaban de forma muy profunda en cultos profanos anteriores o paralelos.
En pocas semanas, junto con el rito de San Antón, nos encontramos con San Blas y la Candelaria. No había Ciudad, Villa o Lugar en España que no incluyese en su protocolo festivo a esta última. Para muchos se consideraba fiesta de guardar y, mediante un rito que en otras religiones podría considerarse como chamanismo, por aquí se encendían hogueras conjuratorias, se buscaban las mejores aves de corral para convertirlas en ofrendas, y sobretodo, buscando la protección totémica, se buscaba la imposición de velas o candelas, en la creencia de que con ello se obtenía una inmunidad ante las enfermedades de garganta y pecho.
En Barranda se tiene culto a la Candelaria en una pequeña ermita antes, y ahora en una moderna iglesia. Posiblemente, este y otros cultos eran mantenidos por una hermandad. Sabemos que esas ermitas rurales cumplían una importante función social. Allí, los domingos soleados, se acudía a cumplir con los preceptos básicos de la misa, confesión y comunión. Lo que reunía a un cierto número de personas. Conscientes de ello, las autoridades solían hacer llegar todo tipo de comunicados e informaciones mediante la colocación de edictos, pregones y papeles en algún espacio de las puertas. Para los que no sabían leer, que eran muchos, se hacía necesaria la intervención del capellán o de alguna persona letrada.
“una guitarra grande y dos violines” (de un testamento de Caravaca de finales del siglo XVIII)
Si la reunión junto a la ermita coincidía con algún evento del calendario festivo, siempre había alguna agrupación perteneciente (hermandad, cofradía, gremio) que organizaba pequeños festejos, entre los cuales abundaba la música y el baile, mediante la vieja técnica de la subasta o puja. Esto era lo habitual durante los últimos días de diciembre y los primeros de enero, simulando las fiestas de inocentes. El juego era doble puesto que primero se pujaba por los bailes y luego por los productos conseguidos, entre los que era habitual algún cerdo.
La música era interpretada con los instrumentos más asequibles: violín, guitarro, dulzaina y panderos. La guitarra, tal y como la conocemos hoy, fue introduciéndose en España a lo largo del siglo XIX. Las bandurrias, laudes y similares, fueron popularizados por las “estudiantinas” y “rondallas aragonesas” que abundaron a finales de ese siglo.
Se han documentado estos encuentros en la ermita de Barranda desde finales del siglo XIX.

 

San Antón y las cintas

170126Resulta preocupante que ciertas manifestaciones “populares” del calendario festivo, muy arraigadas en los pueblos, estén desapareciendo, potenciándose otras más vinculadas a advocaciones o a “importaciones” de la tradición andaluza.
Tal es el caso de las carreras de cintas a caballo, que de formar parte fundamental en muchas programaciones festeras, han pasado a ser ignoradas por completo.
Este rito festivo, de alarde o de galanteo según unos u otros, se hacía en numerosas pedanías de la región, convocando a ciento o miles de personas, desde el siglo XVII.
En el populoso barrio de San Antón de Cartagena, hasta hace unos pocos años, los festejos rituales en torno al patrón incluían forzosamente estas carreras de cintas, que eran presenciadas con entusiasmo. Hoy han desaparecido, ofreciendo un simulacro de romería con el santo, cuyos participantes van vestidos con prendas “tradicionales” de la geografía andaluza. Faralaes, sombreros cordobeses, caballos y carros enjaezados al estilo de la romería del Rocío, etc.
Para pensárselo…
(Algunas) Reglas de la competición:
Las cintas se colocarán en dos filas, pudiendo los carreristas dirigirse a las de una u otra fila.
Tan pronto como un carrerista hubiere cogido una cinta suspenderá la carrera y se dirigirá al jurado, que autorizará, de estar bien cogida, la correspondiente presentación a la presidencia.
Las cintas deberán ser cogidas con los punteros facilitados por la presidencia y siempre introduciendo esta por la anilla pendiente dela cinta. De otra forma de ninguna manera será entregada al carrerista.
No se consentirá tomar parte en las carreras de cintas a ningún hombre casado.
Recogido en: Manuel Muñoz Zielinski. Calendario festivo. Murcia, 2004.

Espinardo y el Huerto de Las Bombas

Huerto de las Bombas. Espinardo, agosto de 1708

300px-Ligli-Batalla_de_AlmansaEl episodio del Huerto de las bombas, en el que participaron muchos huertanos de la zona de Espinardo, Churra y La Albatalía resultó decisivo para la vinculación definitiva de la sociedad murciana, muy dividida políticamente, a favor del bando borbónico.   
El Sr Dn Alonso Contreras, Regidor dijo que en el día de Santa Rosa de Bitervo, el año pasado de 1706 fue la batalla con los enemigos que estando acampados en Espinardo, un cuarto de legua de esta ciudad, avanzaron a la casa y fuerte de las Bombas que está a la entrada de ella, y donde fueron derrotados, muertos y heridos, y vueltos en fuga los que quedaron, quedando victoriosa la lealtad murciana, demostrando su cuantiosísima fidelidad al Rey, Nrº Sr, Don Felipe Quinto (que Dios guarde).
Y porque esta victoria, piadosa, y como generalmente se publica, se cree que esta gloriosa Santa, pidió a Dios, Nrº Sr, por el buen suceso de las armas Católicas en su día, como se confiesa también la de Almansa en el del señor San Marcos, cuyos cultos está resuelto se celebren perpetuamente, y hasta ahora no ha permitido la continua asistencia a la defensa de los enemigos por su cercanía ninguna demostración que redunde en mayor gloria y alabanza de esta Santa, lo pone en el Católico celo de este Ayuntamiento a fin de que en su inteligencia, disponga el aplauso y festejo en su día, que corresponde a tan precisa obligación. Mayormente cuando al mismo intento, por el Convento de Nrº Pe Sn Francisco de esta Ciudad, como hija de su religión, en su capilla está colocada la gloriosa Santa, y al tiempo que se le hacía rogativa por la Comunidad, y celebraba Misa por el buen suceso, que fue en el 4 de septiembre, se logró el feliz que se deseaba, y en hacimiento de gracias, desea la Comunidad perpetuar su fiesta.

Tornel y la nieve

18 de enero de 1885.- Lo del día
El cuerpo del hombre pierde vida, cuando la ha de perder, empezando por los pies.
Esto es indudable, porque esas extremidades son las que más frío tienen, se hielan antes, y más trabajo cuesta el calentarlas.
Hacer entrar en calor los pies, es tan difícil como hacer latir el corazón de un avaro.
Nieve pisaron ayer los nuestros por estas calles, sembradas como de sal blanquísima; pero yendo y viniendo, y, sobre todo, haciéndonos cargo de que aquí se siente toda necesidad, y hallan eco, sin cansarnos, las lastimas de Granada y Málaga, entramos en calor general.
Al ver ayer prepararse a la corrida de Toros de hoy a los jóvenes toreros del Circulo Taurino, encontrándose un circo nevado, en el que es tan fácil romperse la crisma, también es cosa que calienta.
Hasta lo que nos dicen de Fortuna, pueblo que se ha emancipado de la tiranía de sus malas pasiones políticas y de quienes, hasta con mofa la dominaban, anima y vivifica la esperanza de un mejor porvenir para los pueblos de esta provincia que sufren parecidos males.
De la verbena en el barrio de San Antonio, si verbena puede llamarse una fiesta celebrada cuando por todas partes se ve la obra de los copos de nieve, también parece que ayer estuvo airosa, por el aire, y por la concurrencia.
De la nieve se ha podido decir en Murcia aquello que dice la copla:
“La nieve por tu cara
pasó diciendo,
en donde no hago falta
yo no me quedo.»
Pero parece que ahora, merecimos también ese castigo, que castigo es para las personas, para las plantas y para todo lo que la sufre.
Por lo pronto, lo que se cogiera ayer de la tierra y se traiga á la plaza para su venta, doblará el precio, como ayer mañana sucedió. Los compradores se quejan, nos quejamos, de esta carestía; pero, al mismo tiempo, yo, por mí, digo que:
“Si no hubiera, de comerse más coles, ni más lechugas, mi más escarolas ni otros apios y cardos que los que yo cogiera ahora de entre la nieve.. ya estaba fresco el que tuviese tal deseo.”.
Hagámonos cargo de estas cosas ¡caramba! que el frío es un enemigo malo que puede con todos.
9 de enero de 1891.- Lo del día.
Si el día de las elecciones marca el termómetro la temperatura que ayer, podrá haber empeño en los que luchan, pero lo que es calor, no habrá mucho.
Se helaron las palabras.
Amaneció hecho hielo el barro de las calles.
Convirtiose en cristales transparentes toda el agua que se quedó a la intemperie y los palomos y las aves de corral al ir a beber picotearon en firme.
Un aguador que subió temprano a llenar en la fuente de Santa Catalina no podía sacar sus cántaros del carro en cuyos huecos habían quedado cogidos por el hielo que pegaba el barro y la madera, como el más fuerte cemento.
La pobre huerta estaba negreando ayer mañana. Los tellos caídos, lacios, como quemados. Los brazales parados. Los juncos llenos de perlas blancas. El humo no podía ascender sobre las chimeneas. Reinaría por allí el silencio de los cementerios. Ni un ave que canta, ni nada alegre, cuando el frío castiga tan insólitamente como ayer en esta casi siempre templada vega.
Nieves, hielos, escarchas, vientos fríos y en jueves, Mal día para todos los que trabajan y viven de la animación del tráfico y movimiento.
El mercado de ayer… bajo cero.
La venta, idem.
A una lavandera de La Albatalía, le dio un dolor de costado al rato de ponerse a lavar, según me ha dicho la mía, que dice, y dice bien, que ahora no mete las manos en agua.
Según leemos en “La Paz” se han helado dos pobres en Nonduermas…
Si esto es cierto – ¡qué tristeza para todos! – para todos los que tienen casa de sobra y fuego con exceso y alfombras de más.
Puede uno mirar con indiferencia relativa que muera un colérico, un tísico o un enfermo incurable; pero que en el siglo XIX, y en una ciudad cristiana como Murcia, muera un pobre de frío… no se puede conceder sin que todos los que tenemos más de un pantalón nos echemos encima alguna responsabilidad.
Un pobre viejo compró ayer tres raciones una tras otra, y se las comíó en la Tienda – Asilo, y se quedó confortado y entró en calor… ¿Quien sabe si esta institución libraría ayer a alguien de la muerte de frío y de hambre?
No politiqueemos tanto mientras el problema social presenta ese aspecto tan terrible.
José Martínez Tornel.

 

Caravaca 4.- El cáñamo.

Caravaca, Agosto de 1785
La implantación dela Provincia Marítima de Cartagena en todo el Reino de Murcia, conllevó el impulso a ciertas actividades que entonces se podrían considerar como industriales y que hoy, que por la desaparición de su demanda, han pasado a integrarse en el apartado de “artesanías tradicionales”. Tal es el caso del cáñamo.
Según documentos de la época, el cultivo de esta especie tuvo una gran importancia en la actividad laboral de Caravaca y de toda la comarca. Si el esparto crecía en abundancia en los terrenos más cálidos de la costa y de Cieza y Jumilla, el cáñamo era cultivado en zonas más frescas. Muchas parcelas cercanas a los cursos fluviales eran destinadas a ello. Y, al parecer, durante septiembre y octubre, esos terrenos se veían invadidos por centenares de segadores, venidos sobretodo de las cercanas vegas de Granada. La calidad de estos operarios era reconocida hasta tal punto que sus salarios quedaban acordados en los plenos de los Ayuntamientos, lo mismo que la habilitación de edificios para su descanso.
Cada arboladura de un barco de cabotaje, de línea y o de guerra precisaba de cientos de metros de cordajes de todos los calibres, tanto para su uso inmediato como para el obligado repuesto que debían llevar en sus bodegas. Esa demanda de cáñamo de buena calidad para los barcos de la Marina Real llevó a recomendar la intervención en Caravaca de expertos que enseñasen las buenas técnicas de elaboración.  
cañamoPor el Señor Presidente se hizo presente que haviendo pasado a esta Villa el Comisionado sobre las compras de cañamo de S. M., que Dios gde, y el modo y forma de componerlo, que lo es Dn Esteban de Gastambide, con asistencia del presente escnº, y de el comisionado Regidor.
El Sr Dn Pedro Lopez le hizo cargo a el expresado de estar detenidas en este Pueblo casi todas las partidas de dos años a esta parte de dhº genero sin haver echo acopio alguno para S. M.
A que el susodhº dio por respuesta que es la causa de que esta especie de cañamo se havia compuesto ni limpiado por los cosecheros como se apetecia en las Rls Ynstrucciones.
Y en atencion a que es de considerable perjuicio a este pueblo a que este fruto no tenga salida, parecio a su Mrd pedir a dhº General Comisionado embiase quatro sugetos de la Vega de Granada practicos en el manejo de dhº operacion para que estos instruiesen del modo y forma que devia hacerse y si era practicable o no en este terreno alguna operazion que se prevenia en dhªs instrucciones.
Y en consequencia de lo tratado con el referido ha remitido con carta quatro sugetos para este fin. Y asi mismo ofrecio el expresado poner fondo de mrs en pdoer de Dn Alonso Carreño, como Delegado para que hiciere las compras con precios correspondientes a su calidad y clase habiendo ofrecido su Mrz a nombre deste Concejo que pondría los medios que estuviesen de su parte para que se limpiase y compusiere como se pedia.
Y enterado, Acordó:
– Que se publique inmediatamente que los agramadores [1] limpien y compongan los cañamos de modo y forma que queden limpios, y por ello se les satisfaga por cada arroba dos Rls y medio, echando las sogas de cañamo. Y apercibiendoles que de no executar la agrama como corresponde, se procedera contra ellos, se pondran las multas y penas que corresponda siendo de cargo de los dueños el colocar una papeleta en cada lio en donde se exprese el sugeto agramador, para que siempre conste quien ha sido este.
– Que por quanto se contempla preciso el espadillar [2] dhºs cañamos para ponerlos en el estado y perfeccion que previenen las ordenes superiores, executese esta operación señalando por cada arroba a el espadilllador Real y quartillo, quien asi mismo practicara el despadillo con todo arreglo y en los haces que se hagan se colocara asimismo otra cedula de quienes han sido los espadilladores para proceder contra estos si no hubiesen echo la operacion como es debido.
– Que con ningun motibo ni pretexto ninguna persona pueda vender cañamo alguno a menos no este despabillado y bien compuesto bajo la pena de comision y de proceder contra el vendedor y comprador a lo que haia lugar.
– Que los que tubieren cañamo de los anteriores años inmediatamente procedan a el despabillo de ellos, y sin esta circunstacia de ningun modo puedan proceder a su venta.
– Que para satisfacer a los operarios que han venido de la Ciudad de Granada, cada cosechero ha de satisfazer un cuartillo por arroba, siendo obligados, luego que concluian sus partidas, a presentar una relacion jurada a la Rl Justicia, del numero de arrobas que han tenido, entregando a el mismo tiempo los mrs que correspondan sin perjuicio de moderar este premio si concluida toda la agrama, se biese haver producido maior cantidad de la que se necesite.
– Que a dhºs operarios se les satisfagan por cada un dia ocho Rls por los dueños que los ocupen, y los otros quatro como el de los dias que no trabajen, se satisfara del insinuado cuartillo.
– Que de todo lo dhº se haia de entender tambien con el cañamo que este agramado o se agramase cogido en verza.
– Que para que se active qualquiera dilixenzia judicial o extrajudicial que combenga para que tenga el mas cumplido efecto quanto ba acordado, se da la mas amplia comision a los Sres Dn Pedro Lopez Ortiz, Dn Antonio Josef Carreño y Dn Pedro Antonio Marin, para que juntos o separados con la Rl Justicia, puedan hacer reconocimientos de cañamos y denunciar a qualquiera que contravenga a los particulares referidos.
– Que los segadores se vengan en la operacion practicandola de modo que quede fuera de la tierra mas cañamo que el que sea indispensable, pues si dejasen mas del que es devido se les ha de poder denunciar e imponer aquellas multas y penas que corresponda ademas de obligarseles a que satisfagan a el dueño el perjuicio que le hubiesen causado a juicio de inteligente.
[1] Agramar: Dic. de Autoridades. Madrid, 1979: Quebrantar el cáñamo para quitarle la caña, arista o paja. Es del árabe “Garama” que significa desnudar, quitar o cortar.
Corominas, Madrid 1980. “Majar el cáñamo o lino con la gramadera para separar el tallo de la fibra”.
Agramadera: Corominas: “Tabla vertical donde se colocan los manojos de lino o cáñamo para agramarlos”.
[2] Espadilla: D. Autoridades: Se llama también al instrumento de madera que tiene un corte como de espada, de media vara de largo, con el cual se quebranta y golpea el lino  o cañamo y se (le) pone blando para poderlo después hilar.
– M. Moliner. Utensilio de madera semejante a un machete que se usa para espadar el lio y el cáñamo.
Espadillar: M. Moliner. Acabar de quitarle al lino o cáñamo la cañamiza retenida por la hilaza raspándolo con la espadilla, como operación complementaria del agramado y antes del hilado.

FITUR y el Mar Menor

170119Las ramblas siguen desembocando aguas con residuos extraños, aparte de los barros y demás propios de los tiempos de lluvias. Algunos pueblos y muchos caminos no se habían recuperado antes de las nevadas de estos días.
Las playas, que no son naturales, ni lo han sido nunca a tenor de las viejas fotografías, han quedado arrasadas, quedando a la vista los espigones que “sujetaban” esas arenas. Estas han ido a los fondos de la laguna alterando más su estado original.
No sabemos nada del estado de las aguas, que, me temo, después de este temporal, no ofrecerán resultados muy halagadores.
Y sin embargo, se pretende “vender” este objetivo turístico como si no hubiese ocurrido nada. Las prisas nunca son buenas para estos asuntos, y pretender recuperar todos los espacios afectados en unas pocas semanas sólo garantiza mucha improvisación, y por supuesto, será preciso silenciar lo que recomienden los expertos.
Puestos a hacer locuras, y aprovechando los episodios de nieve de estos días, se podría pensar en promover “unos juegos de invierno”. No estaría mal.