Tornel. Lo del día

Febrero de 1899
Lo del Día.- Tres días abiertas las Cortes y ya estamos desilusionados de lo que se puede esperar de ella.
Ninguno de los oradores que ha hablado hasta ahora, ha producido en la nación este efecto que causa siempre la palabra cuando vibra en ella la nota del patriotismo; nota que debía ser ahora tristísima, elegiaca, profunda y enérgica.
Como muchas cosas se ven mejor desde lejos, sobre todo las que hay que apreciar en conjunto, es muy posible que nosotros desde aquí veamos más claramente lo que pasa en el Parlamento que los que ocupan las tribunas.
Y desde aquí, lo que están haciendo casi todos los senadores y diputados es oposición a carteras. Y no parece sino que tienen la mira puesta en que les aprobemos los ejercicios para en su día. Estos es quedar ministrables.
La cuestión más grave que se ha tratado es la de las responsabilidades de la última guerra. Cuestión que el país tiene resuelta en la siguiente forma: “Responsables de la pérdida de Cuba y Filipinas, y de los desastres de nuestras escuadras, todos los que han gobernado desde la Restauración hasta hoy, sin exceptuar a nadie”.
Por esto esta cuestión no inspira ningún interés, porque en la conciencia nacional está ya resuelta. Y por eso la discuten los verdaderos responsables, que son los representantes de todos los partidos dinásticos que hay en el parlamento. Más o menos, todos han puesto su influencia en la obra del rebajamiento y de inmoralidad que ha dado al traste con las energías nacionales, y ha hecho que el egoísmo y la codicia reinen en absoluto sobre los grandes intereses de la patria.
Estos discursos de ahora, con raras excepciones, son otra forma de engaño, como los de antes; y la única manera que les queda de defender una influencia que se les escapa. Discursos y más discursos, palabras y más palabras ¡Que aún entusiasman a algunos!
Que no nos digan dentro de qué orador de esos de hoy está el político de mañana.
Todos son los de ayer ¡Del funesto pasado!
Martínez Tornel

 

Al oeste de la Vereda del Reino: Mula y Sucina

Abril de 1900
– MULA.- Juicio.- En la mañana del 9 de abril del año 1898 a las doce, de la misma, se encontraron en la esquina de la carretera y Calle del Matadero de Mula, Emilio Gómez Martínez, Juan Moreno, Francisco Mellado y otros.
El Moreno pidió al Emilio 20 céntimos de una cuenta que aquel había cobrado, y al contestarle que no se los podía dar por haberlos devuelto, tuvieron unas palabras, terminando por marcharse el Juan Moreno. Dijo entonces el Francisco Mellado que la culpa de aquel disgusto la había tenido el hoy procesado Emilio Gómez.
En este momento, y sin mediar ninguna otra frase, el Emilio con un arma blanca, produjo al Mellado una herida sobre la clavícula izquierda que le produjo la muerte en el mismo día.
– SUCINA.- El día 28 del pasado mes se promovió una riña en Sucina entre Francisco Pérez Carreño y los hermanos Salvador y Juan Ruíz Sánchez, haciendo el Salvador dos disparos sin consecuencias contra el Francisco y este a su vez dio de palos a los dos hermanos, resultando el Juan con una herida en la cabeza. Los combatientes han sido detenidos por la guardia civil del puesto del antes citado pueblo.

 

Al oeste de la Vereda del Reino: El Remisto

Mazarrón, 9 de marzo de 1909
A pesar de los numerosos intentos de reducir y limitar la posesión de armas de fuego por parte de las autoridades y nacionales, se tardó mucho en conseguirlo.
En las huertas y campos murcianos era habitual disponer de una pequeña pistola que el habla popular llamaba “EL REMISTO”, por deformación de la denominación de la marca Remington.
160617Colisión en Mazarrón.- Cuatro heridos.
Las noticias oficiales dan a conocer que en una sociedad obrera, precisamente en el momento en que celebraba solemne reunión, surgió una acalorada discusión entre varios individuos que sostenían distintos criterios, degenerando en sangrienta riña.
De una y otra parte se hicieron varios disparos, produciéndose enorme pánico en el vecindario. Resultaron varios heridos, algunos de mucha gravedad.
El telegrama oficial dice:
“Reyerta en Centro Obrero ha ocasionado cuatro heridos, tres graves. Juzgado instruye diligencias. Correo detalles.”
Sobre el matonismo.- Lo ocurrido en Mazarrón ha impulsado al gobernador a formular una circular disponiendo lo siguiente:
Que por la guardia civil, fuerzas de vigilancia y seguridad y demás agente de mi autoridad procedan sin descanso a recoger armas a los que las usen sin licencia para ello, dando cuenta al juzgado municipal a los efectos del Código penal y remitiendo a su tiempo las armas ocupadas a este gobierno en cumplimiento de lo dispuesto en la real orden de 18 de Diciembre de 1907.
Que cumpliendo lo preceptuado en el artículo cuarto de la citada disposición de 28 de Septiembre, los fabricantes y expendedores de armas lleven los registros y den los partes que tienen obligación de pasar a las autoridades gubernativas y no vendan ningún arma a quien no presente la correspondiente licencia anotando su fecha, número y autoridad que la expidió.
Que tanto los montes de piedad como las casas de préstamos no realicen operación alguna sobre armas prohibidas, ni tampoco sobre las declaradas lícitas aunque se presente la licencia para su uso, debiendo anotarse la fecha, número, autoridad que la ha expedido y que iguales requisitos se observen en estos para la venta de estos efectos.
Queda prohibida la venta y fabricación de las armas ilícitas que son las señaladas en la real orden de 9 de Noviembre de 1907, así como la venta ambulante de toda clase de armas incluso en las ferias y mercados, que deberán ser recogidas.

 

Fotografía y fotógrafos

MURCIA, 17 de mayo de 1904: La Fotografía.
Uno de  los ramos del saber humano en donde más visiblemente ha repercutido la marcha del progreso, ha sido el arte fotográfico, y debido a sus perfeccionamientos, la fotografía, que hasta hace unos años solo era cultivada por profesionales, es hoy de dominio  público, pues en virtud de las manipulaciones, se ha visto en esta última época formarse verdaderas legiones de aficionados que por ninguna otra clase de distracción ó sports cambiarían el agradable placer de retratar a las personas de su afecto y obtener vistas de paisajes, monumentos ó sucesos cuyo recuerdo les sea grato y hasta útil conservar.
Ya son pocas las personas que hoy realizan viajes de recreo sin ir provistas de máquina fotográfica, convencidas de que ningún recuerdo podrá ser tan fácilmente reproducido como el que traigan a la memoria algunas instantáneas, cuya contemplación, allá por ejemplo en las noches de invierno, al lado de un buen fuego, pueden servirles para reconstruir en su memoria episodios de un agradable verano.
La fotografía, no obstante, no constituye sólo un recreo, ni es exclusivamente el arte de los retratistas, sino que es también un auxiliar importante para la ciencia y factor valioso de la prensa ilustrada, a la que facilita la reproducción de cuadros, monumentos y sucesos. Los millones de tarjetas ilustradas que circulan por el mundo entero, las fototipias, el fotograbado y otros procedimientos de reproducciones artísticas no podrían existir sin la fotografía, que ya en todas partes y para todo se emplea, y de la cual hoy nos sería imposible prescindir, como imposible nos sería prescindir de la electricidad.
En España se ha iniciado a hace algunos años la afición a la fotografía; pero no obstante de ello, continuábamos respecto a industria fotográfica, es decir, á cuanto se refiere a dicho arte, como máquinas, objetivos, y placas, papeles, etc., etc., siendo, como en otros tantos ramos, tributarios del extranjero, de cuyos mercados veníamos recibiendo, unas veces buenos y otras malos, aquellos artículos y generalmente desvirtuados por el tiempo, circunstancias estas últimas que motivaban las quejas de muchos aficionados.
Pero parece que estas deficiencias é inconvenientes pueden darse por terminados mediante la constitución de una importante y competentísima Sociedad, que en lugar muy próximo a Bilbao, en Amorebieta, acaba de terminar la instalación de su notable fábrica destinada a abarcar toda la industria fotográfica en general, placas, películas, papeles, productos, etc., etc.
A este fin la Sociedad Broquier y Compañía, que esta es su denominación, ha procedido a edificar en Amorebieta una fábrica dotada con los más novísimos adelantos que le permiten asegurar un éxito completo en sus propósitos. Disponiendo esta fábrica de fuerza eléctrica y toda una maquinaria de precisión como la que poseen las mejores casas del extranjero, ha empezado ya la fabricación de placas marca relámpago, que, según los inteligentes, no solo pueden rivalizar con las extranjeras, sino que las aventajan por tener ciertas cualidades que aquellas no poseen.
No dudamos de que tanto los aficionados a la fotografía como el público en general se enterarán con satisfacción de este nuevo triunfo de los vizcaínos y esta prueba más de la decisión de aquellos capitalistas, tanto más de aplaudir cuanto se trata  esta vez de una industria intentada y fracasada en nuestro país cuatro ó cinco veces en distintas capitales, fracasos que no son de extrañar si se tiene en cuenta que han ocurrido tan repetidamente en el extranjero que todavía hoy son muy contadas las casas que fabrican bien el material fotográfico.
Por nuestra parte nos alegramos de que el problema haya sido resuelto, y es seguro que los aficionados y profesionales celebrarán como nosotros este nuevo triunfo de nuestro país.

 

Tornel y los toldos de Platería

Junio de1904.- Diario de Murcia: Sol y toldos.
Me han preguntado algunos que cómo va el proyecto de toldo nuevo para el primer trozo de la calle de la Platería; y debo decir aquí, para que lo sepan esos amigos y el público que se ha interesado por esta novedad, que pasado mañana se empezará a poner, porque casi todos los vecinos, todos puede decirse, han manifestado su conformidad con el pensamiento y su decisión de contribuir a los gastos según proporcionalmente les corresponda.
¡Ojalá que se nos hubiese ocurrido antes, para que el mercado de hoy, que es de los más fuertes del año, y la procesión de mañana hubiesen sido favorecidos por la sombra fresca del toldo nuevo!
Pero no tardará mucho. Ya está adquirida, mejor dicho, apalabrada la tela que se necesita, con el fabricante Sr López Ferrer, que nos ha hecho el mejor precio posible: 5 Reales el metro cuadrado.
La tela tiene la consistencia necesaria para durar mucho, pesar poco, quitar el sol y dejar pasar la luz como cernida. Tiene unas rayitas azules que ayudarán a dichos efectos de visualidad.
También está contratado ya el trabajo de ponerlo. Los antiguos y tradicionales tolderos han estado generosos en sus exigencias; hasta el punto de que, con lo que se les ha de dar a ellos, con el precio de la tela y gastos accidentales, el metro de toldo ya puesto, lo más que va a costar va a ser dos pesetas.
La última vez que se hizo un toldo general en esta misma calle, fue uno de arpillera y costó, según me han dicho, el doble; y entonces ni habían subido el algodón ni los cambios.
Tengo la seguridad de que el toldo que van a hacer los vecinos de la Platería en este trozo primero, va a tener tan buena sombra, que primeramente, nos va a unir a todos los vecinos como en una familia, como debe ser; y que además nos lo van a copiar los del otro trozo, donde son se pueden entender para no achicharrarse.
Un día de este verano se va a celebrar en París, iniciada por Flammarion, la fiesta del Sol, cosa que parecería de idolatría si el ilustre astrónomo no estuviese acreditado de creyente.
Flammarion es que está enamorado del sol. Ya se ve en sus libros que esta fiesta había de venir, porque en ellos le rinde culto de admiración, el culto del misterio, el culto del portento.
Pero he aquí, que si la fiesta no se celebra de noche, lo cual sería un absurdo, siendo en Agosto, como parece, lo primero que preparará será un buen toldo, para que el sol no asista a su fiesta y propine un tabardillo a su ilustre y venerable adorador.
Ahora el sol parece que castiga, es inclemente, en invierno es cuando parece una Providencia. Porque acaricia con sus tibios rayos a las pobres criaturas que no tienen otro calor en el mundo.
Nosotros, los vecinos de la Platería, si nos adherimos a la hermosa excentricidad de ese sabio astrónomo, será también a la sombra de nuestro nuevo toldo.
A solis ortus usque ad ocasum, toldo corrido.

José Martínez Tornel

 

Tornel y la justicia

Diario de Murcia, Mayo de 1903 ¿Esta es la justicia…?
Vienen de muy atrás, en España, en general, y en Murcia, en particular, las deficiencias de la administración de justicia, para que, aun en casos concretos, pueda exigirse la responsabilidad personal á inmediata.
Un dolor, una injusticia, creo que una iniquidad, ha sido tener en la carcel de Murcia, preso dos años y medio á un mayor de 15 y menor de 18 años, 8 Pablo Ruiz, por complicidad en el robo de unas gallinas, ó por autor de él; pero lo lamentable del caso, es lo mismo.
¡En que edad y por que motivo ha estado ese joven treinta meses en la cárcel!
Cuantos han tenido conocimiento del proceso y sabían le pena que á lo sumo podía imponérsele, lo han olvidado al pobre, dejándolo en la prisión para que se instruyera en las enseñanzas que allí se aprenden.
Esto es verdaderamente horrible, no hay para que atenuarlo; y yo me atrevo a presentarselo en toda su desnudez al respetable Presidente actual de esta Audiencia Sr. Gironés, para que pueda justificar más y más, aunque no lo necesite, ante toda la curia provincial, sus nobles propósitos de reforma, de reorganización, de moralización, de la administración de justicia.
Porque es el caso, que aquí, en Murcia, donde ese muchacho ha estado en la carcel dos años y medio por unas gallinas que ni robó materialmente, ni se llegó á probar, se ha visto en libertad con fianza, o lo que fuere, a procesados por homicidio y a los pocos días de cometerlo.
Para el pobre Pablo Ruiz, no ha habido ni la fianza precaria que la misma ley facilita a los pobres.
Esto supone un estado de cosas que es preciso destruir, y yo estoy bien seguro de que el Sr. Gironés se informará enseguida de si hay algunos otros desgraciados en caso igual al de ese terrible delincuente.
¡Que suceda lo que quiera, porque todos sabemos que los magistrados más enteros son impotentes entre tanta corruptela y ante tanta influencia poderosa como cierne sus alas vampíricas sobre los encargados de administrar justicia y sobre sus subordinados – pero que no pesen sobre el desvalido las omisiones, incurias y deficiencias de todos!
Si esa causa del robo de las gallinas que empezó en 1901, hubiera seguido los trámites legales regularizados, y hubiera llegado á su debido tiempo ante el tribunal de la Audiencia, no hubiera resultado tan excesivo y tan injusto el castigo.
Pero no ha habido quien la empuje ni quien se fije en el “preso” que llevan por delante esos legajos procesales… ¡Quién sabe donde habrá estado olvidada la mísera causa de ese desdichado! Porque yo también he ejercido la abogacía y he tenido en mi casa, despachadas, ó sin despachar, algunas causas, sin que me las haya pedido nadie, en el trascurso de un año.
Con respecto al caso de Pablo Ruiz, solo me queda la duda de si se le debería haber aplicado el último indulto por la proclamación del rey.
Con respecto al actual Presidente de la Audiencia Sr. Gironés, que tantas pruebas viene dando, desde que tomó posesión de su cargo, de los laudables y rectos propósitos que le animan, en los cuales ha logrado ya interesar á los magistrados, á los abogados, á los procuradores, que siga adelante con la valentía que da la convicción de un alto deber cumplido; con lo cual hará que resplandezca y la justicia tendrá a su lado a toda la ciudad honrada.

José Martínez Tornel.

Tornel y la aviación

Algunos han aplaudido la carta del Postillón a Tornel. Incluso alguien ha pedido alguna información acerca del aviador Garnier.
En los primeros tiempos de la aviación mediante aeroplanos, la exhibición de estos cacharros se había convertido en el mayor atractivo de ferias y acontecimientos festivos. En Murcia, después de las espectaculares fiestas de Alicante de 1911, la comisión de fiestas buscó, tratando de aumentar la convocatoria de que gozaba el Entierro de la Sardina, contrató al piloto Garnier para que presentara el aparato el mismo Domingo de Resurrección de 1912. Las gestiones se hicieron de forma positiva, decidiéndose que el mejor terreno era un campo de tiro ubicado al norte de Espinardo, al que tanto militares como civiles acudían, unos para prácticas y otros por deporte, ya que el tiro al pichón y al plato eran practicados por muchas personas.
Se adjunta la crónica periodística y el comentario de Tornel.
9 de abril de 1912. La fiesta de la aviación.- La aviación ha constituido en Murcia un acontecimiento tan extraordinario que ella ha dado a nuestras fiestas de Abril resurrección y vitalidad consistente y ha ofrecido a nuestras calles tal contingente de forasteros, que podemos decir que ningún año hubo tanta animación como el presente.
De Alicante, Cartagena, La Unión y otras poblaciones vinieron un considerable número de automóviles, que con los muchos que en Murcia hay, han dado a nuestra capital un aspecto de población moderna.
En las fondas, en los cafés, en teatros y demás sitios públicos la concurrencia es inmensa. Todo es regocijo y algazara por todas partes.
Aspecto del campo.- Desde las dos de la tarde comenzaron a ir a los tranvías para Espinardo abarrotados de gente. A las tres los carruajes y automóviles formaban un interminable cordón vertiginoso por la pintoresca alameda. Un hormiguero de gente caminaba hacia el campo de tiro.
A las cuatro y media, el intrépido Garnier ordenó sacar el aeroplano, y subiendo sobre él, realizó, con la precisión de siempre su primer vuelo de altura, dando vueltas por las proximidades de la pista y alejándose después sobre los pueblos de Churra y Monteagudo. Este vuelo duró cinco minutos.
El segundo vuelo fue de velocidad y de duración, produciendo en el público un efecto de admiración profundo.
Garnier se alejó, perdiéndose de vista y apareciendo luego por encima de la sierra junto al puerto de la Cadena. Pasó sobre Murcia a muy poca distancia de los terrados, los cuales ofrecían un pintoresco panorama llenos de gente que, desde las primeras horas de la tarde, esperaban ver pasar el aparato. Toda la población satisfizo su ansiedad a las mil maravillas.
Regresó al campo de aviación, dando vueltas sobre la pista. Simuló que iba a aterrizar y cuando el aeroplano descendió hasta casi tocar tierra, volvió a subir en vertiginoso vuelo, causando admiración manifiesta entra la inmensa concurrencia. Este magnífico vuelo duró doce minutos.
El tercer vuelo fue de sensación: pasó por los montes cercanos, a muy poca distancia de los espectadores de los cerros y del público de las tribunas.
En el cuarto vuelo, anuncia una bandera del semáforo que Garnier volaría con un pasajero.
En efecto, el distinguido sportmán alicantino D. Artemio Pérez Bueno, ocupa un sitio en el aeroplano, y da con Garnier un vuelo que duró tres minutos.
En resumen, que la fiesta de la aviación ha sido un éxito para Murcia y para la Junta de este festejo culto y progresivo pues ha sabido proporcionar a los murcianos el recreo en uno de los más grandes y modernos progresos de la ciencia.
Pero el que merece todos los elogios que puedan salir del diccionario es el presidente del festejo, el primer teniente alcalde Don José Baeza Pérez, murciano de gran perspicacia y talento para todos los cargos que se le confían. Puede compendiarse su elogio diciendo que ha sido su organización tan exquisita y detallista que a pesar del loco ir y venir de carruajes automóviles y tranvías, no ha ocurrido accidente alguno que desluzca los días de aviación.
También ha habido un orden completo en el campo del tiro, todo lo cual es debido a las inteligentes disposiciones que el Señor Baeza Pérez ha adoptado.
Con presidentes como este, ya puede una población aventurarse a hacer festejos segura del triunfo. Que sea enhorabuena.
160516
Diario de Murcia.- Por poco no llego a tiempo de escribir estas líneas. Yo creí que el desfile de carruajes y automóviles y el desalojamiento del campo del Tiro nacional y sus alrededores sería cosa de poco tiempo; pero ya bien entrada la noche pude coger un tranvía.
El caso es que he llegado a mi casa las ocho y media.
La aviación de ayer fue más grandiosa y más emocionante, más artística y perfilada. El gentío fue mayor. ¡Espectáculo admirable!
Los tres ejercicios realizados sobre aquel inmenso campo fueron tan correctos y seguros que desvanecieron del ánimo de los presentes el temor de que pudiera ocurrir una desgracia.
En el último ejercicio, en que tomó parte con el aviador Mr. Garnier, el popular alicantino don Artemio, fue una nota simpática. La intrepidez del improvisado aviador, mejor dicho, del aficionado, y la tranquilidad con que tomó asiento en el aparato, fueron muy aplaudidas por el público que lo llenaba todo, lomas y cabezos, llanuras y alturas.
Aquí fue visto y aplaudido por la multitud que ocupaba todos los terrados, viéndolo como dio una vuelta magnifica; y nosotros les vimos enseguida aparecer muy pequeño y engrandeciéndose por momentos, hasta que llegó encima del campo, y con graciosos revuelos, tocó tierra volviendo a elevarse, descendiendo después majestuosamente.
Días de acierto y felices tendrá Mr. Garnier en el ejercicio de su arriesgada especialidad, pero como el de ayer en Murcia tendrá pocos. Sus vuelos fueron en conjunto un triunfo soberbio, una apoteosis de más de cien mil almas. Tampoco tendrán otro día venta como el de ayer las tiendas de comestibles de Espinardo, ni los ventorrillos del camino. Y no digamos de los tranvías porque eso ha sido una locura.
Decid de ahora para el año que viene todos los favorecidos ¡Vivan los festejos!

José Martínez Tornel

 

Carta a Tornel

Sr. Dn José Martínez Tornel, Director del DIARIO DE MURCIA
Muy Sr. Mío:
A pesar del tiempo transcurrido, me atrevo a dirigirle estas palabras, en recuerdo de los buenos momentos que he pasado, y sigo pasando, en la lectura de sus artículos.
Por si no se encuentra al corriente de lo que pasa por aquí, cosa que dudo por su inagotable curiosidad, paso a comentarle algunas cosas:
Los habitantes de la ciudad apenas han cambiado, salvo en que lo primordial ahora es su mayor afán por conseguir dinero, por gastarlo en vestidos, comidas y viajes. Las tertulias políticas y los corrillos siguen planeando por las Cuatro Esquinas y sus cafés aledaños, sin conseguir nada positivo para la ciudad o para la región, después de apasionadas discusiones. Todos los miembros de todos los partidos pretenden tener la razón, unos por los votos, otros por las utopías, de forma que, entre vanas reuniones esto no se mueve. Todo sigue como cuando usted lo contaba en su columna.
Sin embargo, debo informarle que, en algunos ambientes permanece un poco de inquietud. Esto viene sucediendo en torno a algunos núcleos de las poblaciones de la huerta, que por cierto han crecido una barbaridad desde que usted publicó su última crónica. En esos lugares, al estar lejos de la ciudad, la vida sigue transcurriendo en torno al calendario agrícola en algunos casos, y en otros con las ganas de hacer cosas.
Frente al suave empuje de la vida comercial de la ciudad, en los pueblos de la huerta y del campo, aunque como he dicho ahí la vida es más tranquila, hay una inquietud enorme hacia la lectura, el teatro, el cine y hacia cualquier otra manifestación creativa. Y todo lejos de las grandes ceremonias políticas que tienen lugar en la ciudad. En la huerta y en los lugares del campo, hay quien busca la manera de que la vida suponga algo más que el horario cotidiano de las funciones laborales o de los acontecimientos deportivos que en estos tiempos predominan por encima de todo. Se han puesto bibliotecas y muchos centros en los que se pueden hacer cosas. Ahí sigue viviendo la mitad del censo, pero los políticos, al igual que en su época, sólo se desplazan por esas pedanías cuando hay elecciones, que por cierto, siguen siendo tan frecuentes como en sus tiempos, por el interés de algunos en multiplicar las facciones ideológicas.
Debo reconocer que en algunos de estos lugares se quiere remover la sopa y reinterpretar las costumbres de los ancestrales jornaleros y trabajadores de la huerta, que a rebufo del Bando de la Huerta, del que usted tanto renegó, pretendiendo ensalzar una forma de vida que, en la realidad casi nunca existió. Al pairo de esto, hay quien pretende que en la huerta se hablaba al estilo de los bandos y “soflamas” de los presuntos “Perráneos”, basándose en algún comentario jocoso o irónico que usted dejó caer entre sus columnas.
Sin embargo, el Consejo de Hombres Buenos sigue sin funcionar y los regantes de la huerta campan por sus respetos sin que nadie les controle. A nadie le importa tampoco el trabajo que su amigo D. Antonio Gálvez Arce hizo por esta región.
Por lo demás, podría usted sorprenderse de que, a pesar del tiempo que ha pasado desde nuestra última conversación, el ferrocarril sigue estando igual, incluso en algunos tramos con las mismas traviesas y vías que se instalaron en la época de su juventud. Que la aviación, a pesar de que ha experimentado un enorme desarrollo técnico, aquí apenas se ha notado, con unas pistas muy parecidas a aquellas que usted conoció cuando presenció los vuelos de Garnier en las cercanías de Espinardo. Por cierto, aquella pista llamada “El Tiro” hoy es un centro donde se agrupan varios comercios, cafeterías y los actuales cinematógrafos.
En cuanto al desarrollo personal de las murcianas que usted tanto predicó, le diré tristemente que si bien algunas han conseguido ocupar altos puestos en la economía, en la judicatura, en la política o en la cultura, sólo unas pocas se inquietan por mejorar su situación, manteniéndose una predominancia masculina. Sobre esto, no se me puede olvidar la férrea defensa que usted hacía en sus páginas acerca de la situación casi de explotación esclavista por la que pasaban las trabajadoras de las fábricas de la seda y del pimentón. En estos tiempos, aquello puede ser interpretado como propio de un tiempo, pero hay muchísimas mujeres que trabajan más de lo estipulado en sus contratos, y en peores condiciones.
Lo único que puedo contarle de positivo es que ya no hay casi riesgo de una inundación del río, y que los atardeceres por algunas sendas de la huerta siguen siendo fascinantes.
Sin ánimo de molestarle más en sus quehaceres, reciba un atento saludo de su profundo admirador, deseando Dios le gde. mºs ªs.
S.A.S.S.
El Postillón

160512

 

 

Tornel y los obreros

“…En la Región de Murcia hay probablemente miles de trabajadores explotados en las labores del campo. …”. De la prensa de hoy, 10 de mayo de 2016.
2 de mayo de 1916
Última columna de denuncia social de Martínez Tornel.
Sin comentarios
El obrero.- Ha pasado el 1º de Mayo sin que nuestros obreros se exhiban en pública manifestación. Han pasado todo el día recluidos en sus talleres, trabajando tranquilamente, y por la noche celebraron una velada donde se pronunciaron discursos sobre la cuestión social. El obrero no está ya por pasear las calles y servir de espectáculo. Está por lo positivo, que es comer y que su familia coma. Toda la cuestión social estriba en esto, No hay otros dogmas ni arcanos ocultos.
Y en verdad que la razón y la justicia están de su parte. ¿Qué menos ha de pedir el que trabaja que satisfacer sus necesidades? El pan nuestro de cada día, es lo que nos enseña el Salvador a pedir y eso es lo que hace el obrero, pedir pan para su familia y para él, pero la retribución de su trabajo. No pide gallerías, sino que pide un jornal, un salario, un sueldo que esté en armonía con lo que cuestan las subsistencias. Porque eso de que el pan y las patatas, y las habichuelas y el arroz, suban de precio, mientras que los jornales bajan, o están estacionados, no resulta, y si resulta algo, es un déficit tremendo en el haber del obrero, que le amarga la vida. Cuando no alcanza el jornal a que en casa del obrero se reparta el pan según la necesidad, lo que se reparte es el hambre. ¡El hambre! entre niños inocentes y débiles criaturas.
En resolviendo esta verdadera vital cuestión, están resueltas todas las arduas cuestiones del socialismo, o por lo menos se ponen en camino de resolverse. Todo eso del odio a los ricos pro ser ricos y de la saña que se supone al obrero contra el capital, son fantasmas que forja el miedo. El obrero podrá no tener buena voluntad con el que directamente lo explota, contra el que abuse de él por su indefensión, sea compañía, sea sociedad, sea empresa, sea contratista, sea destajista, pero contra el rico, no.
Es que la lucha por la vida, el que más pone y expone es el obrero. Pone su esfuerzo, que agota y hace envejecer prematuramente, expone su vida, y todo por un miserable jornal; mientras que, si por su peligroso trabajo en la oscura mina se encuentra un filón de plata, para él no se encuentra nada, es para los propietarios de la mina. Él entra en el pozo minero con ocho o diez reales y no sale de ahí sino cuando sale para el hospital con un braza o una pierna de menos.
Convengamos que el obrero sufre las mayores injusticias y que no hay más que reflexionar sobre ellas para unirse a los anhelos de los trabajadores y pedir con ellos que se les atienda, que por lo menos … menos… no les falte un jornal suficiente para que no les falte el pan ni a ellos ni a sus hijos. Es lo menos que pueden pedir.
José Martínez Tornel

Tornel, el diario LA VERDAD y La Cachavera

9 de enero de 1916
En sus últimos meses, Tornel vivió en persona la agitación social de la región y de la ciudad de Murcia. La crisis generada por la gran guerra había hundido el tejido empresarial. El paro alcanzaba cotas insoportables y la importante emigración hizo que los campos y los pueblos quedaran vacíos.
Como en todos los tiempos de tensión social los espectáculos, los cafés y las tabernas eran el único entretenimiento. El fútbol se practicaba de forma modesta. La radio no había hecho su presencia popular. Y en la sociedad murciana, el arraigado sentimiento republicano era combatido en todos los frentes por el radicalismo conservador, que estaba encabezado en la región por el diario “LA VERDAD”, perteneciente a la conferencia episcopal. Desde sus páginas, y bajo una aparente regeneración social y cultural, se potenciaba el autoritarismo. Un primer paso fue el intento de agresión que sufrió Benito Pérez Galdós cuando vino a Murcia a presenciar el estreno de “Lisistrata”, que había montado la compañía de la prestigiosa actriz María Guerrero.
La mayor actividad en esta línea, fue contra los espectáculos de carácter popular. El cinematógrafo, desde su invención, se había extendido por toda la región, pero la escasez y reiteración de las películas, conllevaron que la oferta de aquellos barracones y salones se ampliara a otros géneros como las variedades, la canción ligera y el vaudevil.
Sucesivas leyes, tanto sobre el régimen laboral como sobre la libertad de expresión, desembocaron en la aparición del cuplé “sicalíptico”, cuyas canciones estaban cargadas de dobles mensajes con un subido carácter erótico para entonces. Lógicamente, el público demandó apasionadamente la presencia de esas cantantes. Tanto el contenido de ese espectáculo como la falta de criterios morales para regular la asistencia a los salones que lo ofrecían fue el motivo de las violentas protestas de los grupos más radicales. Debe recordarse que por lo ambiguo de la oferta del cinematógrafo, que llegó a ser sinónimo de espectáculo popular, acudían desde las criadas con las criaturas, los niños y los jóvenes, sin ningún control.
Antonia “La Cachavera” fue la cantante sicalíptica más afamada, pero hubo muchas más.
LA CACHAVERA Y LOS CLERICALES.- Intento de escándalo fracasado.
Hasta aquí hemos estado indiferentes a la cuestión suscitada por la actuación de la Cachavera en el Teatro Ortiz. Hemos visto, de un lado una tendencia sectaria de un periódico intransigente, queriendo imponer su voluntad arbitraria a un Gobernador que demuestra saber el cumplimiento de la ley, mantenerse firme en ella ante todo y contra todo.
Ello le ha valido improperios y duras injurias con no pocas amenazas, que el señor Baamonde sabrá pesar en lo que valen y las que pueden importarle poco, siempre que como ahora esté metido en la ley plenamente. Hemos de hacer una observación. Al ocuparnos de este asunto por deber informativo, no pretendemos defender el género de Antonia Cachavera de ningún modo: hemos cogido la pluma cuando los derechos ciudadanos la reclaman, puesto que la razón y la justicia estén de parte de quien estén, nos han de tener siempre a su lado.
Proceso de la cuestión.- Solicitan los elementos del periódico clerical que el señor Gobernador no permita trabajar a la Cachavera. El señor Baamonde no accede porque tal medida no está en sus atribuciones y sólo previene a la artista que ella es responsable de cualquier cosa que perturbe el orden público. Se verifican varias funciones y el orden no sufre la menor alteración.
Los elementos clericales insisten por todos los procedimientos para que el Gobernador suspenda el espectáculo. El señor Gobernador, demostrando que lo es con razón y que sabe el sitio que ocupa, sigue no accediendo. Y en vista de ello, se les ocurre a los periodistas desairados ejercer una coacción punible a todas luces.
Intento de escándalo.- Anoche a la hora de comenzar la sección doble del Teatro Ortiz, por el Casino, cafés y sociedades se supo que elementos inconscientes habían sido llamados a Murcia para asistir a la representación de la Cachavera. Personas indiferentes que no pensaban asistir al espectáculo, entonces se apresuraron a llenar el Teatro. Las autoridades, aunque han venido prestando sus plausibles servicios con gran celo y éxito, redoblaron sus precauciones, en vista de los rumores que circularon por todas partes.
Y así se comprobó a la hora del espectáculo.
Apenas se había levantado el telón y habían dicho los artistas cuatro palabras, desde las primeras filas de butacas se inició un pateo, tan inoportuno como extemporáneo, haciendo algunos de los incitadores del patio señas con las manos a los del paraíso para que secundaran la acción. Algunos de arriba les secundaron. El público comprendió la intención de los alborotadores y protestó de ellos con un aplauso ensordecedor, señalando a los guardias quienes eran los que intentaban alterar el orden, los cuales fueron expulsados del teatro, y algunos detenidos.
La policía estuvo activísima y perspicaz. Un guardia de seguridad, el número 57, en el paraíso, sacaba a los alborotadores a racimos, siendo ovacionado por el público. Se interrumpió por estas causas la representación, pero la concurrencia pidió que siguiera el espectáculo, celebrándose este en medio del más completo orden, terminándose dando muestras al público de una gran corrección y protestando todo el mundo de la intención fracasada.
Opiniones y comentarios.- En cafés y casinos, las personas sensatas y serias aplaudían la actitud del señor Gobernador por ajustarse a la ley sin temor a coacciones, y condenaban el bárbaro intento que salió de donde muy fácilmente pueden comprobar las autoridades y pudo ocasionar graves sucesos si la policia no hubiera estado tan alerta. La opinión que escuchamos de labios de todas las personas, aún de las menos dudosas de moralidad y honradez era que puesto que una ley autoriza estos espectáculos en toda España, ¿por qué pretender que Murcia sea una excepción de ella? El espectáculo, tal cual es, se anuncia, sin engaño alguno; el que quiere va, y el que no, se queda en casa. La censura, pues, la merece el público que llena el teatro. Pídase a los gobiernos que prohíban esto en toda la nación y no a un gobernador que excepcione a una capital.
Este es el comentario de todo el que enjuicia con serenidad y cordura que recogemos porque ha llegado el momento de abordar esta cuestión.
El señor Gobernador ha sabido cumplir con la ley y la policía a sus órdenes, especialmente el inspector jefe, ha sabido también cumplir con sus deberes muy cuidadosamente.
El parte oficial.- Según nuestros informes, el parte oficial comunicado al digno gobernador civil relata los hechos acaecidos y las manifestaciones hechas en los primeros momentos por los detenidos, algunos de ellos personas conocidas y otros de los pueblos de Guadalupe y Corvera.
Según dijeron, habían salido de la redacción del periódico “La Verdad”, para dirigirse al teatro. También se hace constar que en el teatro se encontraba el director y algunos redactores del citado periódico.
Los detenidos a consecuencia de estos sucesos fueron Francisco Pérez Gómez, redactor de “La Lucha”; don José María Delgado Lorenzo, licenciado en Letras; Don Antonio Oliver Escobía, que manifestó ser padre del cura de la cárcel que trató de agredir al director de “La Tribuna”, y un redactor del periódico “La Verdad”. Los detenidos fueron liberados poco después.
Así mismo se hace constar el aplauso unánime del público para la pericia y cuerpo de seguridad. Los expulsados del teatro fueron unos treinta.
Quejas.- Anoche al terminar el espectáculo del Teatro Ortiz, acudieron a esta casa de EL LIBERAL unas cuatrocientas personas, de las caules subieron a nuestra redacción algunas para exponernos un atropello cometido por algunos individuos del cuerpo de seguridad, al despejar al público de la entrada general.
Nos dijeron que a un individuo enfermo que no podía levantarse de su asiento con facilidad, el guardia núm. 51 lo asió de manera violenta tirándolo gradas abajo y lesionándolo de mala manera. Venía en la comisión el lesionado, cuya imposibilidad de andar pudimos comprobar. También nos aseguraron que por orden de un sargento se dio una inoportuna carga con los sables desenvainados, a todas luces improcedente.
Nosotros recogemos la protesta de esos centenares de individuos que a nuestra redacción acompañaron al lesionado, para hacerla llegar al señor Gobernador con objeto de que depure los detalles de este censurable atropello y haga que algunos guardias empleen formas más suaves para imponer su autoridad, que es lo que está haciendo mucha falta en este cuerpo tan mal dirigido.

José Martínez Tornel

ESPECTÁCULOS.- Ortíz.- Antonia Cachavera y su cuadro de vaudevil hará hoy su despedida del público murciano, La Empresa deseaba prorrogarle el contrato para algunas funciones más, ruego que no ha podido atender como hubiera sido su deseo por tener contraídos compromisos anteriores con la empresa de la no menos famosa artista Chelito.