Corsarios en las costas de Almería

Marina de Cabo de Gata.- 15 de octubre de 1734
Costa de Terreros
Costa de Terreros
Los tópicos de las imágenes turísticas de las poblaciones y urbanizaciones de las costas mediterráneas ofrecen una visión de casas encaladas de blanco. Según los informes, los textos de los viajeros y algunas reproducciones de mapas indican que las viviendas inmediatas a la marina se camuflaban con el entorno, bien pintandolas con cal marrón o pardo, bien rodeandolas de matorrales y palas de chumberas y similares. Todo ello con la finalidad de no ser identificadas por las galeotas de corsarios, que como podemos ver hoy, no venían de forma aislada sino que conformaban una flotilla de varias decenas de embarcaciones con cientos de hombres armados hasta los dientes.
En la Ziudad de Lorca, en 15 dias del mes de octubre de 1734 años, el Sr Dn Miguel Antonio de Herran, Corrxor y Capitan de Guerra desta dha Ziudad, dixo que por quanto con la notizia que su Merced a tenido de hallarse a la vista de la torre de las Aguilas desta jurisdiczion hasta Cavo de Gata 23 navios grandes y pequeños de moros, teniendo en gran confusion y cuidado la gente de las Marinas por qualesquier desembarco que puedan hazer; para cuio remedio esta Ziudad en el Aiuntamiento que a zelebrado oi presente dia, a determinado el que luego incontinenti se apronten todos los vezinos desta Ziudad, huerta y campo, capazes para el manexo de las armas con las que tubiesen y alistarse para la primera horden que sea nezesaria para dhº socorro. Y que los que para ello no fuesen capazes por su anzianidad u otros yncombenientes y tubiesen armas las manifiesten dentro de veinte y quatro horas en la escrivania de Aiuntamiento. Y por lo que todo lo referido combiene a su promta ejecuzion: Mando se publique en las partes acostumbradas para que todos los vezinos desta dha Ziudad, su huerta y campo cumplan con lo que va expresado vaxo la pena de quatro años de presidio en la Plaza de Oran, y por perdidas las armas que se encontrasen fuera de dhº registro pasado dhº termino y de prozeder a lo demas que hubiere lugar.
Y lo firmo su Merced, doi fee.

Secuestro en Águilas

Colegiata de Lorca, 30 de septiembre de 1729
40930Las costas murcianas estaban casi desiertas, y sólo algunos pescadores se atrevían a salir a faenar. Las galeotas piratas estaban siempre al acecho para capturar alguna persona y pedir después un rescate. El canje corría a cargo de los Trinitarios, para lo cual disponían de ingentes cantidades. Cuando esto no bastaba, la familia del cautivo solicitaba ayuda a cualquier estamento social o religioso.
En este Cavildo se vio un memorial de Dª Beatriz Soler, viuda, que es del thenor siguiente:
M. Illtre Sr:
Señor, Doña Beatriz Soler, Viuda de Juan Thomas Palenzia, vezina de esta Ciudad, a los pies de V. Sª. con el mayor rendimiento Dize que como es notorio en el año pasado, hallandose Ventura Palenzia, su hijo, en el Puerto de Aguilas de esta Jurisdiccion, lo cautivaron moros argelinos, en cuya miserable esclavitud se mantiene padeciendo los intolerables trabajos que se dexan considerar.
Deseando la suplicante como buena Madre acudir a tan urgente necesidad, no teniendo, como es publico, bienes ni caudal alguno por el rescate de dhº su hijo, se vale del medio de solicitar a costa de todo desvelo algunas limosnas de los vezinos de esta dhª Ciudad para facilitar el referido rescate. A cuyo fin ocurre a la piedad de V. S., a quien rendidamente suplica le favorezca con la que sea del agrado de V. Sª., para que por este medio logre aquel miserable cautivo su libertad y la suplicante el consuelo de verle en su casa y Patria.
Lo que espera conseguir por medio de la grandeza de V. S.ª, a quien Ds gde Mºs ªs que puede, &ª.

Motivos para una fiesta

Septiembre de 1706
Palacio del Huerto de las Bombas, desaparecido.
Palacio del Huerto de las Bombas,

1703-1714

Fue un tiempo duro y una guerra larga y muy costosa para las gentes del Reino de Murcia. En su principio, hubo una división ideológica, abundando los que se acogieron a las intenciones de los Austrias y los ingleses, pero la mayoría se apuntó al bando de los Borbones. Quizá influyó en esto la poderosa personalidad del Obispo Belluga, que se convirtió en Capitán General de Felipe V. Por eso en su estatua mantiene una espada entre sus manos.
Los murcianos participaron de forma muy activa, y sufrieron numerosas pérdidas en vidas, estando los hospitales desbordados por la contínua llegada de heridos. Además de la participación humana, la guerra hizo que las labores agrícolas se vieran casi paralizadas, puesto que tanto las caballerías como los carros, carretas y galeras eran sistemáticamente requisados.
Cartagena fue asediada en varios intentos, desde el mar por los ingleses, y desde tierra por los murcianos, al haberse pasado al bando austracista.
Los habitantes de Beniel, Alquerías y Beniaján estaban en contínua vigilancia por la amenaza de las cuadrillas de “miqueletes” alicantinos de Orihuela y Almoradí. Y si Alhama y Totana se encontraban en estado de alarma por un posible desembarco del enemigo en Mazarrón, Lorca reforzó, dentro de sus posibilidades que no eran muchas, las costas desiertas del entorno de Águilas, lugar que sólo tenía el castillo y unos pocos barracones.
En una de las acciones militares más agresivas, los austracistas con los ingleses que habían tomado Cartagena, tuvieron un fuerte encuentro en las cercanías de la torre del Albujón, hoy desparecida, y llegaron hasta la huerta de Murcia. Para ocupar la ciudad tenían dos objetivos: destruir los importantes molinos de Aljucer, y destrozar la Contraparada. Tanto las milicias urbanas como los pequeños destacamentos destinados en los molinos de la pólvora de la Ñora pudieron frenar el intento.
Desconozco el coste en vidas humanas que sufrió este país, pero debió superar los dos millares. Los daños fueron incontables, pagando Cartagena duramente su compromiso con los Austrias durante las décadas siguientes.
Estos hechos, contados de forma tan escueta, deberían ser suficientes para justificar su conmemoración, como se pretende en otras regiones. Quizá me contetaría con ver que, con motivo de las fiestas patronales de este país, en los balcones ondease la bandera local o la regional.
Dijo que respecto de que en el dia de oy, al amanecer, hizo movimiento el henemigo con mas de mil hombres, la maior parte yngleses, marchando para esta Ciudad con algunas piezas de artilleria y puente de madera para su pasaje, por las cortaduras y azequias de la huerta prevenidos para impedirles el paso; y que haviendose avistado a la Casa que llaman de las Bombas, distante desta poblazion medio quarto de legua, y abanzando a ella haziendo fuego y hechando granadas con el animo de apoderarse della, como con efecto lo hubiera logrado a no haverlo rechazado con gran valor la Ynfanteria que estava de guarnizion en dhª casa y socorro de los naturales que ocurrio para este lanze, obligandolos a hazer fuga, que ejecutaron con perdida de mas de quatrozientos hombres heridos y muertos, y entre ellos algunos ofiziales y dos coroneles. Cuio feliz suzeso se a zelebrado como lo pide acto tan glorioso, esperando en Dios, repetira.
Y por que conviene partiziparlo luego al Excmº Sr Obispo de Cartaxena, Nrº Prelado y el de estas tropas, que se alla en la Ziudad de Lorca, y que el buen exito se debe a la intelixenzia y esfuerzo de los Cavos militares que goviernan.
La Ziudad acuerda se despache propio a toda dilixenzia para ello, y como se hecha de menos la falta de dinero, zevada, plomo, piedras y demas muniziones; y espera de su Excelenzia esta puntual providenzia, pues a obligado para los socorros y gastos deste dia, por dezir su capellan no tener medios algunos, a sacar seis mil Rls del posito del pan, haziendo la falta al comun que se deja considerar; vajo las zircuntanzias prebenidas por su Excª en la ocasión que se le entregaron quinientos Doblones.
En considerazion de que el administrador de dho caudal a hecho al entrega de dhos Seis mil Rls a Dn Manuel Luna, su capellan y dado recibo con el se le hagan buenos a dho administrador del posito.

Problemas con los torreros de la costa

Vigilantes de la costa, 4 de septiembre de 1724
40904Casi todas las torres de vigilancia de la costa murciana han desaparecido. Unas desmoronadas por abandono, las más por sustituídas por faros como las de Cabo de Palos, Portmán y Mazarrón, y otras convertidas en vivienda por encontrarse en lugares de expansión urbanística como una de las tres que hubo en la Manga.
En estos baluartes, la misión de sus moradores era avisar mediante ahumadas de día o luminarías de noche, de la presencia de barcos hostiles. Para que el mensaje llegase con rapidez a Cartagena, Lorca o Murcia, se construyeron pequeñas torres de enlace en el Albujón, en Púrias y en el Saladillo, a medio camino entre Alhama y Mazarrón.
Los responsables vivían en condiciones muy duras sin poder abandonar el puesto al menos durante seis meses. Tenían unos excasos sueldos, y sólo uno de los seis hombres que componían el destacamento se desplazaba a final de cada mes a la población más cercana para adquirir probisiones. El tédio y la monotonía hizo que muchos de ellos cultivasen pequeños huertos en las cercanías, lo que oficialmente estaba prohibido.  
Haviendo llegado a mi notizia que V. S., con su acostumbrada justificacion dispuso que el Sr Crrxºr y dos Cavalleros Comsarios fuesen con agrimensores a medir las tierras del Rincon de San Gines y otros sitios de estos terminos por haver excedido algunos de lo señalado por V. s. en los arrendamientos que les hizo y con este motivo echo medir algunas tierras que tenian los Alcaides y soldados de las torres y los de las atalaias que sirven a la defensa de esta Ciudad y sus Campos si tambien al resguardo deste Reyno de Murzia, procuré ynformarme de personas de credito y desinteresadas que origen asistia a estos soldados para disfrutar algunas tierras realengas..Halle que con toleranzia de V. S. y de sus Cavalleros Rejidores y lizenzia de mis antezesores en el Govierno militar de esta Cuidad avian desmontado los Alcaides y soldados de las torres y guardas de muchos años a esta parte cortedad de tierras ynmediatas a las torres y sitios que ocupan con los motibos no solo de limpiarlos de los riesgos de moros y enemigos, frequentes de esta Corona, que de ordinario los ocupavan por lo montuoso de ellos y traidoramente los capturavan y pasavan a estos Campos a ejecutar lo mismo. Aviendo desmontado aquellas malezas, los soldados podian dilatar la vista y excusar los ynsultos que se experimentaban de estar motusosas aquellas cercanias a las torres y atalaias y tambien algun alivio (a) aquellos pobres soldados con la labor de las tierras que a su costa desmontaron con las tolerancias o licencias de V. S. y de mis predezesores, que sin duda redumdava (s) en el servizio del Rey, y allanar los padrastros que tenian las atalayas y torres sirviendo de alvergue a moros y corsarios y de gran daño a los vezinos, ganaderos y labradores que ocupaban aquellas cercanias como la experiencia lo avia acreditado muchas vezes. Con cuyas noticias rogué al Sr Corregidor que embista (s) del reconocimiento y medidas de tierra que con los Cavalleros Comisarios de V. S. se avian executado, se atendiese el principio justificado de la ocupacion de tierras baldias o realengas por los soldados; y que si por lo pasado ubo motivos para lexitimar sus licencias o permision tacita, aora los avia de maior consideracion para mantenerlos sin agravio, por que como a V. S. es notorio, la Real Hacienda padeze tal estrechez que los tiene sin pagar los miserables sueldos que gozan, que se reduzen a Real de Vellon y Real y quartillo y Real y medio por dia los soldados, y los Alcaides a dos Reales, conforme a la situacion de las torres y atalaias. Y se les deve a la gente de las torres 40 meses y 20 a las guardias y sobre guardias sin bastar para su satisfaccion los Reales Decretos ni tan repetidos Despachos como se han expedido y actualmente se expiden a este asumpto.

Piratas en Águilas

Águilas, 21 de abril de 1722
la costa de Águilas a mediados del siglo XVIII
La epidemia de peste de Marsella, que se ha comentado alguna vez, obligó a establecer un cordón sanitario en la costa de todo el Mediterráneo. El escaso destacamento de tropas destinado en la marina de Lorca y Águilas para vigilancia de posibles desembarcos de gente y géneros contaminados, se encontró en varias ocasiones con barcos de corsarios y piratas fuertemente armados. Estos buscaban, junto con el saqueo, el secuestro de todo tipo de personas para negociar un rescate. Las costas murcianas estaban desguarnecidas salvo en la línea de torres que se habían construído siglos atrás, pero en Almería sólo había unos pequeños fortines en Vera, en Garrucha y en Carboneras.
Viose carta del Sr Dn Joseph Luis de Guzman, Thte Rei y Comandante  de la plaza de Cartaxena, su fhª en 18 del corriente respuesta de la que esta Ziudad le escrivio pidiendole minorase la Cavalleria que ay de guarnizion en esta marina para el resguardo de la peste de Franzia, en que dize desea concurrir a ello en quanto le fuere posible lo qual ejecutara luego que se desembaraze de algunas ocupaziones que lo detienen en Cartaxena, pasando a dhª marina a practicarlo. Y el Sr Dn Juan Vautista Ferro, Rxºr, manifesto carta que le remite Joseph de Vera, la misma que a este le a escrito dhº Señor Thte Rei, con fha de 19 deste mes, en que se haze cargo del informe que le a pedido como persona que asiste de quenta desta Ziudad a las providenzias de dhª marina, del numero de Cavallos que existen en los puestos de ella, previniendole dhº Sr Thte Rey no le es dable por aora concurrir a la pretension desta Ziudad en la minorazion que solizita pues teniendo animo de quitar algunos Cavallos para alivio del Campo, se lo embaraza las novedades que ocurren de haver los moros cautivado las guardias de tropas que custodian los llanos de Almeria y que tres navios arjelinos a acometido con las lanchas a las guardias del termino de la torre de las Aguilas con muchedumbre de ynfieles, que despues de haver muerto a algunos con la fusileria se retiraron a su bordo sin lograr nada, y haver notizia de que estos vajeles pretenden ymbadir estas marinas, y que por ello le a sido forzoso reforzar las guardias a fin de precaver todo daño, y que con estas disposiziones componga dhº Joseph de Vera en dhª marina formar quartel o barraca competente contigua a la casa de Calderon capaz para los nueve cavallos que estan alojados en casas separadas con seis Dragones, no perdiendo tiempo alguno para que no se experimente la menor disgrazia, con otras expresiones a este asunto.

Vino forastero

Murcia, 21 de enero de 1713
Las viejas ordenanzas obligaban a consumir primero el vino cosechado en la huerta de Murcia pese a su peor calidad que el provienente de la Mancha o de Valencia. Estos últimos eran transportados de forma matutera (delito cometido de madrugada  = matutinamente) en pequeños toneles y eran depositados en las tinajas de barro que tenían las tabernas, puesto que la ausencia de madera de calidad para la elaboración de toneles justificaba esta costumbre.
Aunque el asunto está documentado en Murcia. algo similar ocurría en Cartagena, pero allí el vino de los cosecheros era mucho mejor.
Águilas.- Elaboración artesanal de toneles foto Zielinski
Viose memorial de la Compañia de Jhs, Dn Jn Lucas Marino, Don Pedro Buendia, Dn Jn Galtero, el Marques de Yscar, Dn Pedro Victoriano, en nombre de la Marquesa de Tenebron, por si y en nombre de los demas cosecheros de vino de esta Ziudad en que dizen que con la ocasion de la continua entrada del vino forastero en el tiempo prohivido por las ordenanzas, ocupando todas las tabernas, tienen sin bender el de sus cosechas con hevidente (s) riesgo de perderlas con las calores en grave perxuizio de sus caudales y del venefizio comun, y aunque por esta Ziudad se an dado barias providenzias para que zese este abuso, no se a logrado el fin, de que les resulta sumo descontento por reconozer cada dia maior el inconveniente de venefiziar su esquilmo, naziendo este perxuizio de la livertad y hutilidad que tienen los taberneros en bender dhº vino con los que tratan en introduzirlo en ellas, porque suplican se sirva la Ziudad reestablezer el estilo antiguo prohiviendo aya mas tabernas que las que nezesiten para la venta del vino  de cosecheros, señalandoseles a cada vno las competentes para el consumo de el, castigando a los que quebrantan la hordenanza, con lo demas que contiene…

Águilas: Prisioneros franceses

Castillo de Águilas, 17 de enero de 1794
El siglo XVIII terminó igual que habia empezado, con un importante conflicto bélico entre las mismas naciones pero de forma diferente. Ahora el enemigo era Francia. La mayoría de los franceses que residían en la región, algunos desde hacía más de cuarenta años y con buenos negocios en la hostelería (el primer café lo abrió un francés en la actual Glorieta de Murcia a mediados de siglo, como ya se ha contado), sastrería y confitería, fueron concentrados en instalaciones militares.
Para los murcianos, esa guerra supuso de nuevo aportación de dinero, alimentos y cabalgaduras. Era habitual, desde tiempo atrás, cuando se procedía a la recluta de los hombres hábiles para el ejercito, que los jóvenes “despareciesen” de los lugares, villas y ciudades, escondiendose en los campos y montes o marchando a otras regiones. En el Reino de Murcia, con una población de unos 130.000 habitantes, resultó muy dificil reunir un regimiento de 600 hombres para la defensa de la costa.
Se leyo de nuevo dhª carta orden de S. E. con fhª en Valenzia 7 del corriente mes, insertando la que le comunicó el Excmº Sr Conde del Campo de Alaxe en 18 de junio del año pasado de próximo, de poner 600 hombres armados y munizionados para en el caso de qualquiera insulto de los enemigos por las costas del Mediterraneo. Y añade dhº Excmº Sr Capitan General que en el dia ocurre la novedad de que por falta de tropa no ha podido relevarse del todo el destacamento que guarneze el fuerte de las Aguilas, cuyo Governador expone que aora mas que nunca se haze preziso reforzar de gente aquel puerto por hallarse en la Ciudad crezido numero de prisioneros franzeses, pudiendose rezelar que estos intenten alguna fuga introduziendose en los buques anclados en aquel Puerto, por lo que espera S. E. que si este Ayuntamiento tiene prontos dhºs 600 hombres se sirva habilitar luego 50 de su mayor confianza y seguridad y que los haga marchar a dhº Puerto de Aguilas a la orden de su Governador el Teniente Coronel Dn Bernardo Alburquerque o avisar a dhº Sr Excmº quando pueden estar prontos para el expresado fin.