Albéitar (veterinario)

Monteagudo, 27 de enero de 1789
Para los habitantes de los pueblos y lugares, tanto de la huerta como del campo, era esencial que los animales de tiro gozasen de buena salud. Por ello fueron proliferando los maestros herradores o albéitares, los actuales veterinarios. Teóricamente estos individuos debían tener estudios similares a los de medicina o cirujía, pero por diferentes razones los títulos se otorgaban en la Corte de forma caprichosa. Algunos maestros herradores gozaron de buena fama pero otros muchos resultaron ser un desastre, llegando a ser obligados a abandonar el lugar por evitar conflictos.
(Del libro: Historias de Los Lugares.)
Viose memorial de Benito Martinez y Juan Molina, Diputados del Lugar de Monteagudo, y demas consortes moradores de el, haziendo presente que de muchos años a esta parte experimentan graves perxuizios por la falta de maestro errador y albeitar para la curazion de sus Cavallerias, siendoles preziso desamparar sus casas y labores y ponerse en camino a los animales quando les ocurre algun aczidente para conduzirlos a esta Ciudad en busca de dhº Maestro; y respecto a estar combenidos con Zipriano Segundo Roxo, que por aora se halla en el Lugar de El Palmar, para que pase al de Monteagudo, por cuyo medio logrará su vezindario el alivio que desea, concluyen suplicando a este Ayuntamiento se sirva permitir al referido se coloque en dhº Lugar, con lo demas que representan.