Tejeras en Mazarrón

151215Mazarrón, 15 de diciembre de 1792
En la Bahía de Mazarrón, entre el actual Puerto e Isla Plana, hubo un emplazamiento que recibió varios nombres: Sogaña, Susaña, Etc. Aparece en algunos mapas antiguos, pero en los dibujados durante el siglo XVIII ya no figura.
A finales de ese siglo se pretendió instalar allí una gran fábrica de alfarería (tejas, ladrillos, canalones, Etc.). Este tipo de industrias era perseguido por las diferentes administraciones ya que sus grandes hornos precisaban de un enorme volumen de combustible. La escasa madera de los montes cercanos había desaparecido, tanto por la demanda para el arsenal de Cartagena como para la necesidad de construcción de viviendas y almacenes en el nuevo poblado del Puerto.
Los “tejeros”, y no sólo los de Mazarrón, procedían a arrancar de raíz todo el monte bajo que encontraban en contra de las ordenanzas que eran difíciles de aplicar y comprobar por la escasez de vigilantes. Una hornada para tejas podía consumir hasta 5000 kilos de leña o arbustos. Y se hacían varias al mes… (del libro “Historias de los lugares”).
En este Ayuntamiento se hiso presente por Dn Andres Jesus Lardin, tiene noticia como ademas de las fabricas de tejeras que hay en el Partido de Susaña, termino y Jurisdicion de esta Villa, se estan proyectando el construir otras nuevas fabricas, y de consentirlo es regular padesca este publico las estorsiones que con la que hoy esta padeciendo de falta de leña, haviendose quedado limpia de ella, de que se verá presisado el vecino, para el gasto de su casa, salir a buscarla a otros terminos estraños, lo que le parese no ser justo se concienta y tolere; para cuio efecto lo ase presente en este Ayuntamiento para que en su virtud adapte lo que estime por mas conveniente.
Y en vista de todo lo contenido y espuesto por dhº Dn Andres Lardin: Acordaron se les aga saber a los dueños o dueño que sean de las fabricas de ladrillo que nuevamente se quieren construir no lo practiquen en manera alguna, y que a los que son dueños de las otras fabricas que en el dia estan corriente, continuen por aora con dhªs fabricas hasta que por este Ayuntamiento otra cosa se determine.
Y no haviendo otra cosa que tratar en este Cavildo por ninguno de los Señores concurrentes en el, se concluio dhº Cavildo que lo firmaron todos los Señores, de que yo, el ynfrascripto escnº doy fée. Mathias Lardin de Paredes

 

Alfareros de San Ginés

Murcia, 20 de febrero de 1779
Viose memorial de Miguel Saboquillo, maestro ropero en esta Ciudad, exponiendo posehe una casa en la Plazeta de Sn Jines y callexon que sale a Sn Agustin, y con motivo de hechar en el los alfareros la tierra sobrante y desperdizios de sus obras se ha levantado el piso de suerte que se introduze el agua en dhª casa e impide la entrada en ella a los ynquilinos, causandose notable perxuizio al trafico publico; y suplica rendidamente a este Ayuntamiento se sirva dar providenzia en el asumpto. Y se vio asimismo una zertificazion de Francº Ximenez, vehedor del Gremio de alarifes, dada de orden de los Cavalleros Obreros Mayores, en que manifiesta ha reconozido dhº callexon y es zierto el impedimento que hai para el debido curso de las aguas lluvias por el levante de su piso con tierra y cascote y que las casas padezeran mas o menos quebranto segun la abundanzia de aquellas, con lo demas que expresa.
Por diferentes motivos, algunos de los muchos alfareros que trabajaban en Espinardo, cerca de la Senda de Granada, se fueron instalando en Murcia, en las inmediaciones de la antigua iglesia de San Agustín, hoy San Andrés. Su trabajo consistía principalmente en la elaboración de los cántaros para los aguadores, pero también hacían jarras y platos para el uso cotidiano.
La centenaria iglesia de San Ginés fue perdiendo importancia por la pujanza de la vecina San Antolín, y terminó desapareciendo a lo largo del siglo XVIII.

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Fabrica de vidrio

15 de julio de 1721
Hay pocas referencias a fabricas de cristal o de vidrio en Murcia hasta el siglo XIX. La principal demanda de este producto era para cerrar las grandes ventanas y los miradores que estaban cambiando la fisonomía de las viviendas. Por razones de higiene, el elemento que más caracteriza la casa del siglo XVIII es la presencia de balcones y ventanales que servían para airear mejor los interiores.
Dentro del ajuar, las jarras y vasos de cristal escasean hasta la segunda mitad de siglo, siendo estos recipientes todavía de barro.
El principal problema que se planteaba a cualquier empresa que precisase de un horno era la obtención del carburante, debido a las rigurosas ordenanzas que buscaban un equilibrio ente consumo y conservación de los montes. Recuérdese que los numerosos alfareros de Espinardo y Guadalupe utilizaban de forma fraudulenta hasta los arbustos de tomillo y romero, arrancándolos de cuajo.
Al memorial de Tomas Puche, maestro fabricante de vidrio suplicando a esta Ziudad le conzeda lizª para hazer dhª fabrica en esta poblazion respecto de que el maior consumo de leña que puede tener sera quatro cargas al dia,
Y haviendolo oido, atendiendo al venefizio publico que desto puede resultar, Conzedio lizª para que por el tiempo de la voluntad de esta Ziudad ponga dhª fabrica en su poblazion con la calidad de que en el gasto de leña no a de exzeder de las quatro cargas al dia que propone y estas las a de comprar dentro de esta Ziudad sin ynviar a cortarlas de su quenta al monte, y se comete al Sr Dn Juan Vautista Ferro, Rxºr, el señalamiento de sitio para dhª fabrica y el zelar la observanzia deste acuerdo y que se denunzie y castigue su contravenzion en las penas extablezidas por ordenanzas.

El cántaro de San Juan

Totana, 24 de junio de 1700

Velazquez, “fotógrafo” del siglo XVII

En muchas Villas de Señorío del Reino de Murcia, el dia de San Juan tenía lugar el “desencataramiento”. Esto consistía en que durante la última visita del Señor dueño del Lugar o de algún apoderado suyo, en un cántaro pequeño se introducían unas boletas con los nombres de las personas que había elegido para ocupar el cargo de Alcaldes Ordinarios para los años siguientes. Los papelillos iban envueltos en cera sellada para evitar su falsificación. El cántaro era depositado en una arquilla y, dependiendo de la costumbre local, se emparedaba o se colocaba en un pequeño nicho que luego quedaba sellado por un maestro albañil.  
Durante el solemne pleno que se celebraba este dia, se llamaba a un niño para que extrajese una o dos bolas, según el numero de habitantes del lugar, y al abrirlas se conocía el nombre del nuevo alcalde.     
Aviendo sacado el arca de la pared y nicho donde se acostumbra enzerrar, dentro de la qual esta el cantarillo donde estan ezerradas las voletas y polizas de los que an de exerzer los dhºs ofiçios de Alcaldes ordinarios y aviendo exivido las llaves de dhª arca y cantarillo en esta manera: Dhºs Sres Alcaldes cada uno dos; el Sr Dn Juan Yañez Canovas otras dos y dhº Señor Vicario otras dos, que son las ocho con que se zierra dhª arca y cantarillo.
Y aviendose abierto con asistenzia y en presenzia de todos los dhºs Sres, se llamo un niño llamado Simon, hizo de Jorge Mora, vezino desta Villa, aviendo primero reconozido y contado las pelotillas que ay encarzeladas en dhº cantarillo se hallaron onze pelotillas, las ocho en zera amarilla y otras tres en zera colorada, que se ponen en lugar de muertos e ympedidos, que son las onze que quedaron en dhº cantarillo el año pasado de seiscientos y noventa y nueve. Y aviendo metido la mano el dhº niño, saco una pelotilla de zera amarilla, la qual se le entrego a dhº Sr Vicario, quien la abrio y dentro della se hallo una zedulilla que dezia Dn Feliz de Mora, alcalde ordinario desta Villa por un año en amarillo, con quarenta y zinco votos.
1914: El año de la gran guerra
Cartagena.- Con estos traslados de festividades más o menos populares, resulta que el clásico dia de San Juan, que en otros tiempos era el señalado para la romería de Las Higuericas y para comerse en el campo unos pollos fritos con tomates o con arroz de bomba o de otra marca, ha quedado hoy como otro dia cualquiera que no sea festivo. A pesar de este traslado oficial de la festividad de San Juan Bautista, han sido muchos los Juanes que han celebrado su fiesta onomástica como en otros tiempos.
Anoche hubo también las “hogueretas”, las carretillas borrachas, los michirones y las patatas cocidas, cosas todas ellas tan obligadas en la noche víspera de San Juan.
En muchas casas se siguió anoche la antigua costumbre de echar los años y las demás supersticiones de la quema de la alcachofa, del huevo en el agua, y del infundio de la sal y la pimienta con las tijeras en cruz.
Resulta pues, que hoy han celebrado muchos Juanes si fiesta, otros que se han conformado con el traslado hecho por el Vaticano para el dia veintiocho, y otros que a pesar de llamarse Juanes, no lo han celebrado hoy ni lo celebrarán el sábado porque hay muchos Juanes.

Cantareros y aguadores

Murcia, 5 de febrero de 1791
Felipe V potenció las figuras del Personero del Público y el Diputado Síndico del Común, antecesores de los “Defensores del pueblo”. El encargo de estos consistía sobretodo en defender los derechos de lo público frente a posibles estafas o engaños en las contratas públicas. Uno de los asuntos más “sonados” de finales del siglo XVIII fue la manipulación en el tamaño de los cantaros de los aguadores. Estos cobraban por servir en las casas por cántaros, cuyo contenido debía estar regulado por ordenanzas y marcos oficiales, pero que el potente gremio de alfareros industriales había manipulado reduciendo el tamaño de los recipientes.
No es preciso recordar que el servicio de agua corriente en la región de Murcia es relativamente reciente, con tan sólo apenas sesenta años. Todavía quedan sitios donde el agua potable debe llevarse mediante cubas, y que el aguador es una imagen de la memoria colectiva.    
El Señor Dn Antonio Fontes Paz, Personero del Publico, dio cuenta a la Ciudad que deseando el cumplimiento de su encargo y fazilitarle todo el posible benefizio a este comun, ha inspeczionado la ordenanza establezida para el reximen de los aguadores, los acuerdos de 2 de septiembre de 1642, 12 de dhº (s) de 1693, prebiniendo el primero tengan los cantaros la cabida de 6 azumbres cada uno, y el segundo de 5; y asimismo lo resuelto por este Ayuntamiento en el de 25 de dhº mes del año proximo pasado, de que se guarde dhª ordenanza, que dhºs cantaros sean de 6 azumbres con la marca de esta Ciudad; que todos los aguadores, digo alfahareros (s), esten obligados a hazerlos poniendoles el sello que con distinzion debera tener cada uno. Con estos antezedentes, mandó llamar al almotazen y que traxese las medidas, y pasó, asistido del Sr Dn Juan Josef de La Reguera, uno de los Diputados del Comun, y de el presente Secretario Dn Diego Antonio Callexas, al llenadero que llaman de Sn Juan, y hecha la medida de los cantaros que usan los aguadores, se encontró cabian dos azumbres y media cada uno averiguando por este medio el perxuizio y engaño tan visible que padeze el publico.