Misteri de Elche

Murcia, 5 de septiembre de 1738
40905Durante los siglos XVII y XVIII, era habitual la presencia de músicos de Murcia y Lorca en las representaciones del “Misteri de Elche”. Por razones que se nos escapan, en la edición de este año los Postillones Mayores fueron invitados y recibidos por parte de la organización de este monumento de la cultura levantina. El trato fue en todo momento excepcional.
Catedral.- Leyose una carta de los Diputados de la funzion de la Sumpzion (s) de Nrª Srª de la Villa de Elche en que dan las grazias al Cavildo de haber conzedido lizencia a los musicos para la asistenzia a dhª solemnidad, esperando la continuazion en los favores de el Cavildo, quien quedó entendido de ella.

Disputas entre músicos

Colegiata de Lorca, 19 de junio de 1770
En los últimos años del siglo XVIII, las formaciones de las Capillas musicales de las Catedrales y principales templos religiosos todavía mantenían esquemas de siglos anteriores. Los coros de los infantillos eran dirigidos por los sochantres mientras que las agrupaciones de músicos, que todavía utilizaban instrumentos del Renacimiento como el bajón o el sacabuche, corrían a cargo de los maestros directores. A pesar de estar contratados en exclusiva para las funciones religiosas, muchos de ellos dedicaban la mayor parte de su tiempo al estudio y desarrollo de sus instrumentos, lo que generaba contínuas disputas entre ellos.
El “bajón”, que podría ser un antepasado del saxofón, requería de un potente “soplo”. Junto con la dulzaina y la corneta eran los instrumentos más utilizados por su sonoridad en los “percances”, actividades que se hacían fuera de las iglesias como las procesiones del Corpus, y que los músicos cobraban aparte de sus salarios. Algunos de sus intérpretes comenzaron a interesarse por el contrabajo, instrumento que comienza a darse a conocer en la Región de Murcia en la segunda mitad del siglo XVIII.
El Sr Dn Vizente, por sí y en nombre del Sr Dn Manuel de Robles, dijo que de los testigos que avian presenciado los particulares contenidos en el memorial de Dn Jph Gomez resultaba ser ciertos en la forma expresados en el, y que Dn Alfonso Jaen se introdujo voluntariamente y con mucho ardor negandole al nominado Gomez con palabras provocativas que los testigos juzgaron le desmentía toda la narrativa que dhº Gomez le hazia al maestro, asi de la falta de salud por el mucho ejercicio en tocar el vajon como en que por espacio de 10 años lo avia tocado en Musica continua a papeles no siendo de su obligacion, llegando a tal extremo el modo que tubo dhº Jaen de proceder contra el referido Gomez que todos creyeron terminaria la altercata (s) en cosa mayor, de suerte que obligó a uno de los Sacerdotes a decirle a Jaen que tubiese moderazion. Pero finalmente se hizo la prueva de los villancicos y el Dn Jph Gomez tocó el vajon. En quanto a sí fue estudiada la falta de asistenzia de Dn Marcelo Barnes en aquella tarde, respondieron los informantes unos que lo ignoraban y otros les parezia que no, por que se avia hecho la prueva por la mañana del mismo dia. Y podián discurrir el dhº Barnes no avría (prueba) por la tarde, no siendo regular que en estos terminos convocase el Maestro a la hora peremptoria de Vísperas. Cuyo hecho (suponen) lo hizo con intenzion de hazer travajar en la prueva de la dhª tarde a Dn Jph Gomez, por suponer el Maestro en el concepto que dhº Gomez estaba admitido por primer vajonista desta Yglesia, tiene la obligazion de tocar el primer vajon en acompañamiento a papeles siempre que el Maestro se lo mande. En quanto a los motivos de donde naze la desunión de la Capilla, resultaba de los informes ser el prinzipal no querer Dn Francº Zeferino Garcia tocar el violon en cuya plaza está principalmente admitido, como asi se lo respondió a Dn Pedro Alcaraz en cierta ocasión estando en el coro tocando la musica en una Misa de accion de Gracias a Nrª Srª del Alcazar. Siendo notoria, por otra parte, la repugnancia que dhº Zeferino manifestaba en varias ocasiones en los percanzes como dentro de la Colegial en tocar dhº instrumento. Y que como el Maestro le tiene mucha inclinazion y le pareze que el dhº Zeferino le luze cantando sus obras, las que travaja (segun la expresion oyda al mismo Maestro) para sus intentos.
Y sin reparar que debiera acomodarse en la composizion de sus obras, asi al numero de Musicos de esta Capilla como a las facultades, voces y obligaciones primarias de cada uno, tiraba el Maestro a complazerlo haziendo travajar a otros en lo que no tenian principal obligacion, dejandoles  por este meido resentidos, fomentado la desunion que se advertía.
Y finalmente en un dia de la octava del Corpus, quedando el sochantre con solo dos infantillos para el Versiculo, aviendo ocupado el Maestro a uno de ellos con cierta diligencia a la Sacristia, no obstante que le encargó el Sochantre volbiese pronto, no aviendolo hecho a tiempo, por cuya falta cantó el Sochantre el Versiculo con el infantillo qur quedaba y aver sido reprehendido por el mismo Sochantre el que hizo la falta, salió el Maestro a la defensa con las voces de que el solo mandaba en los infantillos y que se valdría de ellos como y quando los avía menester.
A lo que respondió el Sochantre que era primero la obligazion del coro que la de la Capilla, con otras razones que mezclaron en defensa cada uno de su sentir.
Por cuyo motivo, sabiendo el Sochantre la comision que el Cavildo tenia dada a los ynformantes, dio la queja; la que como todo lo sobre dicho es quanto podia exponer y resultaba, para que el Cavildo tomase la providencia correspondiente y pusiese el remedio mas oportuno de que sabe usar de su notoria justificacion.