Tornel y los Baños de Mula

19 de octubre de 1910
Diario de Murcia.- Los Baños de Mula
Casi todos los balnearios de esta provincia, famosos ellos y acreditados por la singular eficacia medicinal de sus aguas, tienen un cronista, un noticiero, un corresponsal, que todas las temporadas publican las excelencias de dichos balnearios y los nombres de las personas conocidas y personajes que las visitan. Menos los baños de Mula.
Si no fuera por el anuncio de los carruajes que desde esta Ciudad llevan viajeros a aquellos baños, no se verían estos en letras de molde. En cambio, los de Fortuna, los de Archena y los de Alhama suenan mucho; los de Archena por la parroquia mundial que tienen; los de Fortuna porque tienen la idea de que les hayan preferido y prefieren notables políticos, y los de Alhama porque tienen un corresponsal diligente y un concurso distinguido de cartageneros.
De los baños de Mula no se ocupan ni sus propietarios; y eso que actualmente han introducido en ellos mejoras importantes. Es verdad que sin necesidad de reclamos, se ven todos los años muy favorecidos, pero si se publicaran las mejoras que en los baños de Mula se han introducido y que se echaban muy de menos, se aumentaría la concurrencia.
Los baños de Mula son una delicia de la gente pobre de los campos de esta provincia y de la huerta y pueblos de Murcia. Tienen más fé en ellos que en todas las medicinas del mundo. Y fé con pruebas, porque además de que en todas las familias que allí concurren hay uno que se ha curado en dichos baños de alguna grave afección, las muletas que se han dejado los cojos en la iglesia de La Misericordia bien prueban que se han venido por su pié otros tantos que fueron inválidos.
También va gente acomodada a los Baños de Mula que encuentra allí buenas habitaciones con un inmenso baño dentro de ellas, para poder disfrutarlo a la hora que se quiera; pero esta gente rica es menos que la pobre. Con la muerte del inolvidable médico Don José Esteve han perdido los Baños de Mula un gran devoto y favorecedor. Sin embargo, tienen todavía en el popular y querido Don Francisco Medina un entusiasta admirador. Yo también lo soy mucho, aunque los visito muy poco. Dos veces los he tomado, una por necesidad, y otra por gusto y gratitud; y las dos me inspiraron el propósito de ir todos los años. Pero uno se propone y las circunstancias disponen.
El encanto de los baños de Mula consiste en que el agua está siempre a la temperatura del cuerpo, lo mismo si se baña uno en Enero que si se baña en Agosto. Además en todos los baños, lo mismo en los generales que en los particulares, se está renovando el agua constantemente. Un baño particular, bien considerado, parece excesivo para una persona, como que es un recipiente de piedra en el que cabrán de 16 a 20 metros cúbicos de agua si no caben más. Y entrando y saliendo, y en igual temperatura.
Con todas estas circunstancias hay pocos baños en el mundo. Así se comprende que la gente no vaya allí más que a bañarse.
Algunas mujeres en ocho días se dan veinticuatro, y las que van a probar …si Dios quiere… treinta.
José Martínez Tornel

Baños de Mula

22 de Septiembre de 1770.- Catedral de Murcia
Baños de Mula. Foto histórica

Baños de Mula. Foto histórica

Se ha comentado alguna vez que uno de los mayores avances que experimentó la Región de Murcia a lo largo del siglo XVIII fue en el terreno de la sanidad y la higiene. Ello se debió con la intención de prevenir los terribles daños ocasionados por las grandes epidemias de peste que asolaron a toda Europa durante el siglo anterior.
Los baños termales de Mula, Alhama, Archena y Fortuna experimentaron una fuerte demanda por parte de todos los niveles sociales que podían permitirselo, incluídos los canónigos de la catedral. Lejos de las instalaciones que hoy se pueden disfrutar, los baños de aquellos tiempos eran muy rudimentarios y los usuarios debían alojarse en casas particulares, en las escasas posadas o en unos sencillos alojamientos cercanos a los baños.
– Leyose memorial del Sr Moñino pidiendo al Cavildo le conceda enfermeria abierta para pasar a tomar los baños de aguas termales en atencion a no poder usar de sus recreos por haver la terzera parte de Sres Capitulares usando de ellos, sobre cuya necesidad presentó certificacion de Dn Basilio Rodriguez, medico del Cavildo, expresandola. Y el Cavildo Acordó conceder a dhº Sr por veinte dias menos los que no necesite en su conciencia conforme a lo acordado de hacer para el Choro la primera salida luego que se restituya a esta Ciudad.
– Viose certificacion de Dn Salvador Martinez, medico de esta Ciudad, expresando la necesidad que tiene el Sr Zufré de pasar a baños de aguas termales para la curacion de dolores reumaticos y para ello de enfermeria abierta. Y el Cavildo Acordó concederla a dhº Sr por veinte dias menos los que en su conciencia no necesite, y que luego reintegre los mismos dias por hallarse en su primera anual residencia.
– Viose tambien certificacion de Dn Basilio Rodriguez, Presvitero, medico Titular del Cavildo, manifestando la necesidad que tiene el Sr Oliver de pasar a baños de aguas termales para curacion de los dolores que está padeciendo nacidos en la notoria y grave enfermedad que tubo, para lo que necesitaba enfermeria abierta. Y el Cavildo Acordó concederla a dhº Sr por veinte dias menos los que no necesitase en su conciencia y segun lo resuelto por el Cavildo de hacer para el Coro su primera salida luego que se halle en esta Ciudad.

Baños de Mula

Murcia, 15 de mayo de 1780
Los baños de mar en las costas murcianas se practicaban con frecuencia, a pesar de la amenaza de los corsarios y piratas cuyo negocio consistía en el secuestro y posterior trámite del rescate.  Por ello, el termalismo fue cobrando importancia a lo largo del siglo XVIII. En las cercanías de Murcia fueron muy frecuentados Alhama y los Baños de Mula. Estos últimos gozan de una dudosa fama, puesto que allí se reunían (y según algunos se sigue haciendo) los adulteros de forma secreta. Así, resulta un tanto delicado mencionar la frecuencia con que presbiteros, capellanes y canónigos acudían a esos baños.
Catedral.- En vista de certificacion jurada del medico Dn Antonio Conca, fhª de ayer y suplica del Sr Palomares, Canónigo, para concesion de enfermeria abierta con que pase a baños Termales de la Puebla de Mula a buscar remedio de sus quebrantos, Acordó el Cavildo concedersela para fuera de la Ciudad al fin expresado por tiempo de un mes a su concienzia menos en el que no necesitase, y en la forma regular.