Los Salzillos dentro de la Catedral

Catedral de Murcia, 5 de abril de 1784
20170405El Señor Portilla, por si y a nombre de los demás Mayordomos de la Cofradía de Jesús Nazareno, suplicó al Cabildo se sirva permitir que en la mañana del Viernes Santo se abra la puerta de los perdones para que entren y salgan los pasos de la Cena y Columna respecto a no caber por las otras dos puertas colaterales sin mucha angustia y con evidente riesgo de desgracias.
El Cabildo concedió dicha licencia solo para los dos referidos pasos pero con las limitaciones y prevenciones acordadas en los años antecedentes acerca de la hora en que debe entrar la procesión en esta Santa Iglesia, y silencio que se ha de observar.
De todo lo cual quedó entendido dicho Señor Portilla.
Una de las leyendas que existen en torno al ritual de las procesiones de Semana Santa en Murcia sigue siendo el que en algún momento los desfiles pasionales discurrieran por dentro de las naves de la Catedral.
Hasta donde hemos llegado en nuestros rebuscos, sólo hemos encontrado unas escasas referencias al asunto, y todas localizadas en las últimas décadas del siglo XVIII y algunas del XIX. Y se nos hace necesario concretar algunos puntos al respecto.
En primer lugar, conviene recordar que en el edificio de la catedral y en su entorno se realizaron obras a lo largo de todo aquel siglo, por lo que el tránsito en su entorno era imposible, o cuando menos, peligroso.
La fachada o imafronte se pudo levantar a lo largo de las primeras cuatro décadas del siglo, lo que conllevaba la existencia de andamios y espacios ocupados por los maestros alarifes, además del necesario trajín de los carros y aperos de los que traían las piezas para ser colocadas. Esta actividad involucraba no sólo el exterior sino también la nave inmediata del templo, en donde el trabajo también era muy activo.
Para aislar el templo de todo ese movimiento se habían colocado unas enormes cortinas que trataban de preservar el resto del templo tanto del ruido como del polvo y demás que conllevaba la obra.
En segundo lugar: Una vez terminada la fachada, se planteó tanto por el Cabildo como por el Ayuntamiento el “Hermosear” el resultado abriendo el espacio y creando una plaza nueva. Para ello era preciso trasladar la sede del obispado, viejo y deteriorado edifico que ocultaba la fachada por estar justo enfrente. Para ello fue necesario negociar con el Marqués de Los Vélez que era propietario de un palacete que circundaba la plaza por su lado sur. En esto no hubo problemas. Se derribó el antiguo palacio del obispo y parte de el del Marqués sobre él se construyó el actual palacio episcopal dejando libre el espacio frontal de la fachada.
Todo ello se hizo a mediados del siglo XVIII, muchos años después de que Belluga se hubiese marchado de Murcia.
Hubo otras reformas en el edificio catedralicio, pero fueron de menor relevancia para la plaza. Sin embargo, se habían acometido las obras de terminación de la torre, detenidas desde siglos atrás por la mala cimentación de su base.
En tercer lugar: Alguna vez hemos comentado que las iglesias, a consecuencia de los tratados con el Estado Vaticano, eran consideradas como territorio propio de ese estado, lo que permitía que muchas personas, tratando de escapar a la acción judicial, se refugiasen en ellas, lo que les garantizaba una cierta inmunidad. Esas gentes vivían dentro de los templos, y la catedral de Murcia no era una excepción. A lo largo del siglo XVIII sus “inquilinos” no bajaban de diez o doce, alojados bien en las capillas laterales o bien en algunos espacios de la torre.
En cuarto lugar: Aunque según el protocolo del Cabildo, la mayoría de sus Canónigos se tomaban “vacaciones” desde el martes Santo, o de perdón, el rito de las ceremonias del santo tiempo se cumplía rigurosamente. Los miércoles, jueves y viernes Santos se cantaban las pasiones, se rezaban los oficios y si asistía el obispo de turno, el miércoles se procedía al lavado de pies de doce mendigos. Además las familias o agrupaciones propietarias de las capillas y altares privados, que sólo estaban protegidas por unas verjas de madera muy viejas y muy deterioradas, procedían a su limpieza y mejoras. Y no bajaba la asistencia de fieles en número, al menos, de trescientas personas. Esto arrastraba una abundancia de “pobres almas” que pedían la voluntad, cuando no se la tomaban directamente.
En conclusión: Si un colectivo gremial como lo era una cofradía, aunque fuese la de mayor rango y a la cual perteneciesen algunos miembros del Cabildos, solicitaba poder introducir su comitiva dentro del edificio, por parte del Cabildo se le exigían ciertas precauciones y garantías, tales como ir acompañados de vigilantes para evitar confusiones, y garantías y fianzas para cubrir los posibles perjuicios.
No en vano deben ser recordados los numerosos bandos de buen gobierno que reclamaban precaución frente a supuestos penitentes vestidos con las túnicas propias de las cofradías, que en realidad eran ladrones y “gentes de mal vivir”.

 

Bailes de máscaras

24 de noviembre de 1747.- Catedral de Murcia
161124En los tediosos días del otoño la vida social de las Ciudades y Villas podía resultar monótona sin algunas actividades que se organizaban en algunos hogares. Entre estos y quizás por la influencia de los numerosos italianos que vivían en Murcia y Cartagena, fueron proliferando los llamados “bailes de máscaras” que eran casi un preludio del carnaval.
Para ello era indispensable contar con las agrupaciones musicales que, salvo algunas excepciones, eran las pertenecientes a las grandes Capillas eclesiásticas. Esos músicos que trabajaban con suculentos contratos, debían observar la cláusula de exclusividad.
Al ser reclamados para alguna fiesta o “sarao” eran multados por sus contratantes, pero era habitual que el organizador incluyese en la paga la suma de la multa impuesta.   

El Sr Munive, Canonigo, manifestó al Cavildo le parezia conveniente que en consecuencia a lo que tenia determinado en otras ocasiones, se les prohibiese a todos los musicos de esta Stª Yglesia, la asistencia los festines y saraos.

Y el Cavildo mando se tubiesen presentes para el siguiente ordinario los acuerdos que asi sobre este particular como en otros hay hechos acerca de los musicos y se cite para providenciar en dhº Cavildo, como tambien para si en algunos das se ha de dividir la Musica para la asistencia alguna fiesta de Yglesia quando no haze falta toda la Capilla en ella.

 

De plazas y catedrales

160910-2En la primavera de 1747, las obras de la nueva fachada de la catedral se encontraban casi detenidas. Después de más de 25 años, el proyecto había pasado por diferentes avatares que habían afectado a la vida cotidiana, y por lo tanto a la economía. Terremotos, sequías, guerras y demás.
Junto con los problemas que planteaba el terreno del subsuelo de la ciudad, muy inmediato a la influencia del Río Segura, con una acequia mayor discurriendo en la cercanía del templo, y los consiguientes flujos del nivel freatico, la obra de la fachada supuso un reto para los diferentes arquitectos o “Maestros Mayores de Obras”, como se les llamaba.  
160910La plaza actual, dedicada al obispo-cardenal Belluga, no existía y sólo se abrió bastantes años después de que el Prelado se marchase de Murcia a Roma, donde falleció sin ver su proyecto terminado. La presencia del antiguo palacio del Obispo ocupaba todo el espacio visual de la fachada, lo que además de afear la vista, generaba muchos problemas a los albañiles y maestros tallistas que trabajaban en las inmediaciones.
Cuando se terminó el primer cuerpo y se contrastó su firmeza, se propuso a Jaime Bort la continuación del proyecto con una serie de modificaciones que damos a conocer. Sin embargo, en esa primavera el Maestro estaba centrado, entre otros proyectos, en la remodelación de la plaza mayor de Caravaca.
160910-3Catedral de Murcia, 24 abril de 1747
Cabildo Extraordinario, lunes por la mañana después de Prima en su Sala Capitular de la Capilla de Sn Juan de La Claustra, al cual asistió el Illmº Sr Obispo de este Obispado.
Se hizo relación de estar citados todos los Sres Capitulares de esta Stª Iglesia para determinar sobre el modo de continuar la obra de la fachada principal de esta Stª Iglesia después del primer cuerpo de ella que se halla ya casi concluido y tomar las demás providencias conducentes para que dicha fachada se acabe con la mayor prontitud, seguridad y hermosura que corresponda, como se acordó en el Cabildo de 17 del corriente.
Y habiendo exhibido el Sr Doctoral Comisario de esa obra un papel proponiendo al Cabildo diferentes puntos sobre ella, se acordó se leyese y que sobre cada uno de los que contiene se tratase y determinase. Y son los siguientes:
El primero: Que se debe reformar la planta que hay hecha por el Maestro Mayor de dicha obra Don Jaime Bort con tres cuerpos, y mandar que solamente tenga dos con el correspondiente remate, pues además de ser regular en las portadas, no se necesita el tercero ni el terreno lo permite como tampoco la alzada de la Iglesia.
Lo que oído por el Cabildo, habló extensamente el Illmº Sr Obispo sobre ello, esforzando con diferentes razones ejemplares que citó de muchas portadas de Roma y otras partes de Europa que solamente constan de dos cuerpos, siendo estos los que corresponden a la altura de la Iglesia y terreno acuoso (s) de esta Ciudad. Dijo era de dictamen no se le diese tercer cuerpo, el que sería preciso quedase descubierto gran parte y muy expuesto al combate de los aires.
Habiendo conferido el Cabildo expresando otras muchas razones sobre este particular, Acordó que los Sres Comisarios manden al Maestro Mayor que forme otra planta de esa portada bajo la regla y orden de lo que va trabajado cerrajándola (s) con un segundo cuerpo y remate correspondiente a las bóvedas de esta Stª Iglesia, siguiendo el respectivo adorno con moderación, de forma que no desdiga en cosa alguna a la hermosura del primer cuerpo; y que hecha esa planta, la lleven dhºs Sres a su Illmª y confieran sobre ella con dicho Maestro, y lo que ocurra con la aprobación y dictamen del Sr Yllmº, se ponga en práctica a su dirección y la de dhºs Sres Comisarios.
El Segundo punto que contiene el papel es, que sin embargo de que todas las bóvedas de esta Stª Iglesia son de piedra de sillería, será conveniente que las de las naves del trascoro que han de cargar sobre dhª fachada sean de ladrillo.
Sobre lo que se confirió y Acordó se hagan de ladrillo con la mayor curiosidad para que correspondan a las demás de esta Stª Yglesia, y que para esto elijan dhºs Sres Comisarios maestro alarife de la mejor habilidad que haya.
Tercero: Que se moderen los gastos y salarios en la escultura y construcción de modelos por los oficiales en que se hallan muchos ocupados, y que para obiar esto se puede ajustar la escultura por un tanto cada estatua, como lo pide Dn Pedro Perez, escultor en esta Ciudad, ofreciendo en el memorial que se leyó al Cabildo, que fabricará todas las que sean necesarias por un tercio menos de lo que por dhº Maestro Mayor se propusiese.
Y el Cabildo determinó cometerlo a dhºs Sres Comisarios para que resuelvan en este particular lo más conveniente, teniendo presente la escritura de obligación que hizo dhº Maestro, y que no componiéndose con este, providencien sobre el memorial de dhº Perez o con quien más convenga.
Cuarto: Que la piedra se ajuste con cualquier maestro de los que no trabajan en la obra, y que siempre que por alguno de estos se intervenga o tenga parte en ese ajuste, no se reciba ni pague sin orden del Cabildo por el dispendio que en esto se considera. Y esto lo cometió el Cabildo a los Sres Comisarios para que traten y determinen sobre el mejor modo de ajustar esa piedra al menor gasto que se pueda.
Quinto: Que se ponga especial cuidado en evitar los excesos de los salarios de los que trabajan en la obra, y de que no estén parados en ella, como también en la calidad de todos los materiales y custodia de herramientas y demás menesteres en que se reconocen algunos descuidos.
Sobre lo que, habiendo conferido el Cabildo: Acordó se nombre un sobrestante que esté permanente en la obra desde por la mañana hasta la noche. El cual sea sujeto hábil y eficaz con la correspondiente representación para que se le atienda por Maestro y oficiales, dándole salario competente, y que se citen todos los Sres Capitulares para proponer en el siguiente ordinario los sujetos que parezcan más a propósito y el salario que se ha de consignar al que se nombrase en otro Cabildo posterior.
Sexto: Que el Cabildo se sirva nombrar otro Sr Comisario en lugar del Sr Doctoral que se halle más desembarazado y pueda más bien acudir a la obra celando sobre ella con la actividad y eficacia que se requiere para que no haya tantos desperdicios y tenga los mayores adelantamientos consumiendo el menos tiempo que se pueda por estar impedida una parte tan principal de la Iglesia como es todo el trascoro, y seguirse tan cuantiosos gastos en la fábrica mayor de esta Stª Iglesia, a cuyo beneficio se debe proceder con la mayor vigilancia y exactitud en el cumplimiento de la obligación de tal Comisario.
Y el Cabildo, enterado del celo del Sr Doctoral, no tuvo a bien de admitir su dejación y determinó siga como hasta aquí en la referida comisión con los otros tres Señores que hay nombrados en ella de las demás Jerarquías de esta Stª Iglesia.
Y en este estado se disolvió el Cabildo y fueron los Sres Capitulares acompañando a su Illmª hasta su Palacio como en semejantes ocasiones se acostumbra. Presente fui.

POSTILLONES AL HABLA

 A. M.C.: Desde Cantabría:
EXCELENTE TRABAJO, MAESTRO. Como siempre. ¿Que hace un chico como tú en un lugar como ese?

Problemas con la Inquisición

8 de junio de 1744 Catedral de Murcia
160608La inquisición se había convertido en un reducto de personajes conflictivos de la sociedad murciana, que, aprovechándose de su condición, se permitían todo tipo de abusos y desaires sociales. Muchas personas se habían acogido a esa institución para conseguir favores y distinciones.
Era frecuente que los inquisidores se saltasen todos los protocolos, incluso los más vinculados al calendario religioso como la procesión del Corpus, lo que colocaba ante graves conflictos a los responsables tanto de la administración civil como eclesiástica.
El Sr Dean dijo avía mandado citar a todos los Sres Capitulares de esta Stª Yglesia para Cavildo extraordinario de oy a fin de oir y determinar sobre cierta proposizion en materia grave que tienen que hacer al Cavildo los Sres Chantre y Moral de parte del Yllmº Sr Obispo de este Obispado.
Y hecha relacion de haverse ejecutado dhª cita, expresaron al Cavildo dhºs Sres que su Illmª estaba mui sentido con los Ynquisidores de este Tribunal por el desaire que le avían hecho en la Procesion del Corpus de este año quando, al pasar dhº  Yllmº Sr revestido de Pontifical haciendo el oficio de Preste, y queriendose exceder en urbanidad, previno a dhºs Ynquisidores con cortesia hechandoles su Bendicion que no recivieron ni correspondieron a la Venia de su Illmª y cediendo esto en deshonor tambien del Cavildo por ser contra su Prevendado y Preste. Y mas que dhºs Sres Ynquisidores debian aver prevenido con dhª cortesia no solo a su Illmª si tambien al Sr Dean.
De lo que juntamente se excusaron habiendo permanecido de rodillas inclinada la vista azia donde iba la Custodia sin embargo de haver prebenido con la Venia los Sres Capitulares, permaneciendo dhºs Ynquisidores en pie y descubiertos desde que afronto dhªs ventanas la Cruz del Cavildo, segun lo ordena su Magd por su Rl Decreto.
Por cuios motivos avía expresado su Illmª a dhºs Sres estimaria mucho que el Cavildo concurriese por su parte  y de conformidad con dhº Sr Yllmº en la representacion que intenta hazer a su Magd sobre lo executado por dhºs Ynquisidores.

 

Acogerse a sagrado

Murcia 27 de Noviembre de 89
151127Los tratados entre el Reino de España y la Santa Sede convenían, entre otras cosas, que los edificios de carácter religioso (conventos, iglesias, ermitas, etc.) eran propiedad del estado vaticano, por lo que, como territorio de otra nación, la justicia real no podía acceder a su interior para realizar detenciones. Esto se entendía popularmente como acogerse a sagrado. Por ello, cualquier persona que fuese perseguida por la ley, o que temiese ser detenida por algún asunto, entraba en cualquier templo y permanecía allí mientras se arreglaban las cosas. (Del libro “Historias de los Lugares”). Al terminarse la construcción de la torre de la catedral de Murcia en las últimas décadas del siglo XVIII, con las nuevas salas para el reloj y demás, los acogidos a sagrado se instalaban en esos espacios, con las consiguientes molestias para las familias de los campaneros que vivían en ellas.  
Muy Sr mío:
El primer galan de la compañia comica que representa en esta Ciudad, por disenciones que tiene o ha tenido con sus compañeros, se excusa a cumplir con su obligacion quando le a tocado. Se me dió parte de esta novedad y al efecto le mandé comparezer para ordenarle lo que juzgara combeniente, pero en vez de atemperarse, no obedeció y se retiró a la Stª Yglesia, donde permanece.
Yo no quiero exigir mas de este comico sino que cumpla con su obligacion no dejando burlado al publico ni a mi autoridad que está desairada con la bellaqueria de estas jentes que al menor prezepto u orden que se les dá se retiran al Sagrado mofandose de las Providencias del Magistrado que tanto respeto y obediencia merecen.
Y asi, para hacerle cumplir a este comico con su obligacion y reprehenderle su desacato qual corresponda, sin imponerle pena de sangre ni mutilacion de miembro, he de deber a V. S. permita que se traslade a las Rls Carzeles a mi disposicion vajo la formalidad de la cauzion que otorgará mi Alguazil Maior,
Dios Guarde a V. S. muchos años.

 

Las casas de Alcantarilla

Alcantarilla, 9 de junio de 1724
150609Según las escasas noticias que se han encontrado sobre la Villa de Alcantarilla, los pocos edificios de que se componía eran de factura muy pobre, y muchos de ellos a principios del siglo XVIII se conservaban en un estado muy precario. Esta es una de las razones que motivaron su reconstrucción. En las inmediaciones del Lugar surgieron varias empresas de elaboración de ladrillos, y junto al Javalí Nuevo se descubrió una veta de piedra de cierta solidez que podía ser empleada en la construcción.  

Catedral de Murcia.- Viose memorial de Dn Pedro Alexandro de Villaescusa, Cura de la Parroquial de la Villa de Alcantarilla, en que da noticia al Cavildo del quebranto que se ha reconocido en los arcos de la nave de dhª Yglesia por estar mal fundados y sobre estribos poco firmes. De que resulta haber sido preçiso apuntalar dhºs arcos por el peligro de ruina que amenaza, segun la declaracion y certificazion de dos artifices que presenta, por donde consta haber reconocido dhª quiebra y ser neçesarios para los reparos preçisos de ella de diez a doze mil Rls Vn, segun su entender. Por lo qual suplica al Cavildo dhº Cura que, respecto de no poder exercer en dhª Yglesia en la forma que está el Ministerio Parroquial y tener riesgo de undirse, se sirva de dar la providencia conveniente para que quanto antes se repare en la inteligencia de que la fabrica de dhª Parroquia no puede contribuir a los gastos por tener renta mui escasa para los precisos del consumo cotidiano, y que los vezinos de dhª Villa solo podran aiudar con su trabajo en algunas peonadas para la obra, por estar mui pobres.

Conjuros

Catedral.- 28 de abril de 1757
Entre 1756 y 1760 hubo una de las más importantes plagas de langosta que sufrió toda España. Los rituales de los conjuros contra la langosta incluían en sus protocolos la invocación al maligno en todas las formas en que es mencionado en la Biblia. La ceremonia duraba entre dos y tres horas, presidiéndola habitualmente la imágen de San Agustín, santo protector contra las plagas.
alegoría de un viento?
alegoría de un viento?
En esa época todavía no se habían construído los pisos superiores de la torre de la catedral, pero al completarse en la década de 1780 se pusieron unas extrañas máscaras en los cuatro conjuratorios. Se pueden hacer muchas interpretaciones sobre ellas, pero la más lógica es que se trate de alegorías de los cuatro vientos: maestral, jaloque, lebeche y cierzo.
Por haver llovido copiosamente el domingo en la noche y haverse imposibilatado por este motivo la prozesion del lunes, dia de San Marcos, en que se determino traer la Ymagen del Sr San Agustin a esta Stª Yglesia, Determinó el Cavildo que esta tarde se zelevre el Conjuro General de la langosta en la Plaza del Arenal, yendo primero por dhª Stª Imagen en Prozesion General a su Convento saliendo por la puerta de Perdones y bolbiendo por la de Cadenas. Y, llevando juntamente la Ymagen de Nrª Srª de la Fuensanta con el Stº Lignum Cruzis en la misma Prozesion, se aga dhº conjuro bolviendose a esta Stª Yglesia dhªs Stªs Ymagenes y manteniendose en ella la de San Agustin por los nueve dias que esta acordado.

Tornel: Obras en la Catedral

22 de abril de 1915
La guerra se alargaba, y la situación social en la Región comenzaba a tomar un carácter de gravedad para muchas familias. El Obispado, dentro de sus posibilidades, tomó la iniciativa de hacer pequeñas obras de limpieza o restauración en los templos y edificios de su propiedad.
150427Diario de Murcia.
El Illmº Cabildo Eclesiástico de esta Catedral viene ya hace días costeando la limpieza, la restauración y embellecimiento del santo templo, habiendo confiado este delicado trabajo a expertos operarios bajo una dirección facultativa.
Lo primero que han acometido ha sido el embellecimiento de la magnífica portada, que ha quedado como nueva, como el día célebre en que sus autores, después de mil peripecias, la dieron por terminada. Después ha seguido la restauración de todo el exterior del edificio, no quedando ya en mucha parte de la edificación ni una señal siquiera de la mano del tiempo ni de la incoria de las generaciones pasadas.
Aunque este templo no está declarado monumento nacional, como debía estarlo para el objeto de que por el Estado se subvencionara su conservación, basta que sea el primero de los monumentos murcianos para que Murcia entera le mira como su joya predilecta y quiera que se conserve con todo esmero y solicitud.
Así es que la población está identificada con el Cabildo vé con satisfacción su proceder patriótico.
Esta obra no es costosa, pero necesita ser constante, asídua y discreta, como no dudamos que será, dado el celo del Cabildo y la competencia del arquitecto director.
Al mismo tiempo, como el Cabildo tira también a restar brazos parados a la miseria de las clases jornaleras, muy en breve empezará obras de restauración y de embellecimiento en el Santuario y dependencias de la Fuensanta, que está convertida hoy casi en un Santuario popular y gratuito. Allí se va a restaurar el eremitorio, se van a ampliar las habitaciones y demás dependencias de la casa llamada de los Canónigos, y se van a hacer plantaciones de todas clases, lo mismo en el huerto que se riega como en las demás tierras que son de secano.
Mucho se puede hacer allí en beneficio del sitio, como esperamos que se hagan, si no todo de una vez, poco a poco y con constancia. El caso es que allí tendrán trabajo algunos obreros por tiempo indetermniado, y que Murcia verá con gusto cuanto se haga por el embellecimiento de aquel pintoresco sitio que todos los murcianos tenemos como de propiedad procomunal.
Por unas y por otras acertadas obra, felicito al Illmº Cabildo de nuestra Catedral.
José Martínez Tornel

Nave del trascoro de la catedral

Catedral de Murcia, 17 de abril de 1733
Como se ha comentado alguna vez, entre 1728 y 1733 los episodios sísmicos fueron contínuos, y algunos debieron ser de fuerte intensidad. Junto a esto, el primer proyecto de imafronte o fachada de la catedral era, al parecer, excesivamente recargado planteando serios problemas a la estructura de la nave llamada del trascoro. Es sabido que para afianzar esa fachada, era preciso dotar de la fortaleza necesaria a los arcos de esa nave. Pasado un tiempo, esa primera fachada se desplomó, y se procedió al diseño y construcción de la actual.      
150417El Sr Dn Rafael Guerrero, Fabriquero maior de esta Stª Yglesia, dio noticia al Cavildo como con el motivo de haberse reparado las quiebras que tenian por fuera las pilastras de la portada principal de ella, se avian reconocido otras quiebras que se han augmentado y descubierto de nuevo en los arcos principales de la bobeda del trascoro y en las paredes que hay sobre ellos indicando algun desplomo en la pared principal de dhª portada, y amenazando ruina dhºs arcos por el quebranto que se descubre en ellos y en dhªs paredes por muchas partes, por lo qual el Maestro que ha reparado dhªs pilastras de la parte de afuera, es de sentir que para la seguridad y firmeza de dhºs arcos prinçipales, paredes y bovedas del trascoro de esta Stª Yglesia sera conveniente y precisa por el daño y peligro de los terremotos haçer otros arcos nuevos por vajo de los antiguos con pilastras y colunas correspondientes por la parte de adentro que los reciban y sustenten en qualquier acontezimiento y movimiento.
Confirio el Cavildo y Acordo que los Sres Contadores con dhº Sr Fabriquero maior hagan reconozer el quebranto de dhºs arcos, paredes y bovedas del trascoro por los maestros de Arquitectura que haya en esta Ciudad para que informen del daño que hay y del peligro que puede resultar de dhªs quiebras y del remedio que discurran para la seguridad de la obra y resguardo de la ruina que amenanza, y de todo den quenta al Cavildo para determinar lo que convenga.

Semana Santa y terremotos

1 de Abril de 1732
150401La Semana Santa de 1732 se vió alterada por los fortísimos episodios sísmicos que se dejaron sentir en todo el Reino y que venían sucediendo desde cinco años atrás de forma continuada. Muchos edificios, entre ellos la catedral de Murcia y su nueva fachada, se vieron afectados. Se tiene noticias de daños en lugares como Alumbres, Fuente Álamo y Mazarrón por los comunicados que enviaron los párrocos, pero previsiblemente muchos cortijos y viviendas aisladas de los campos quedaron seriamente afectados.
Las procesiones no salieron y en las iglesias se realizaban rogativas y conjuros con la plegaria “Pro serenitate”.
Viose zertificacion de Juan Pastor y Francisco Coronado, maestros beedores del oficio de albañileria, hecha de horden del Sr Correjidor, que contiene los reparos que necesitan las casas de la Corte por el quebranto que an padecido con los continuados temblores de tierra que an sobrevenido en estos dias,
Y la Ciudad, haviendola oido y al Sr Correjidor que manifestó la precision y brevedad para la ejecucion de estos reparos por el eminente riesgo que amenazan dhªs casas, Acordo que los Cavalleros Procurador General y Obrero Maior hagan se practique nuevo reconocimiento de ellas por dhºs maestros, quienes zertifiquen con yndividualidad de los que se necesitan hacer y su coste, y se traiga para resolver, haciendo al mismo tiempo reconocer las demas casas propias de esta Ciudad dando quenta del estado en que se hallan y los reparos de que necesitan y las personas que tienen obligacion a ejecutarlos, y de todo traigan razon.