Problemas entre músicos

Colegiata de Lorca, 25 de octubre de 1771
Miembro del extrordinario grupo calasparreño La Danserie transcribiendo una vieja partitura.

Miembro del extrordinario grupo calasparreño La Danserie transcribiendo una vieja partitura.

Las capillas musicales, o pequeñas orquestas de cámara de Murcia y Lorca estaban consideradas entre las mejores del sur de España.
Estaban organizadas de tal manera que mientras los maestros de Capilla dirigían las composiciones para toda la orquesta, que debían hacer por su contrato, los sochantres solo se encargaban de coordinar las voces de los infantillos, castrati y otros religiosos que componían el coro. Con frecuencia surgieron diferencias entre los dos directores.
El Sr Canonigo Lizº Dn Antonio Sanchez, prezedida la venia acostumbrada, dijo que hallandose un Libro de coro de canto llano de todas las Misas del año, asi feriales como de Santos, el que por estar mal impreso no querian usar de él los Sochantres. Y como mayordomo fabriquero que era el exponente, avía mandado componer y enmendar algunas fojas del referido Libro que avía reconocido el Maestro de Capilla y otros inteligentes desta Stº Yglesia. En cuya vista avían manifestado que, quedando todo el segun las ojas enmendadas, no tenian escusa alguna los referidos Sochantres para dejar de usarle, respecto de estar con bastante claridad para cantar con el.
Y en considerazion de averse manifestado por dhºs Sochantres la repugnancia de dhº su uso, lo participaba asi al Cavildo para que mandase a dhºs Sochantres que enmendandose como lleva expuesto, usen del referido libro y no den lugar a que la fabrica gaste en dhª enmienda sin provecho alguno, y mas necesitandolo para dhº Coro.
En cuya inteligencia se Acordó que estando enmedado a satisfaczion del Maestro de Capilla, dhºs sochantres usen del referido Libro siempre y quando sea menester.

 

Rogativa para que cese la lluvia

16 de junio de 1728. Colegiata de San Patricio.- LORCA
160616Eran frecuentes los rituales de conjuros y rogativas para implorar el beneficio de la lluvia. Sin embargo, ocurría a veces que la llegada de esa agua no tenía lugar en el momento adecuado o que lo hacía en excesiva cantidad. Por ello, dentro del protocolo eclesiástico de las rogativas estaba la denominada “pro serenitate tempora”, por la que se pedía el cese de las tormentas, sobretodo las tan temidas de granizo en época de cosecha.    
Miercoles de partes de tarde, a son de campana.
Illmº Sr:
Siendo tan repetidas las llubias y tempestades que en la presente cosecha ympiden la recolezion de las mieses con notable detrimento y perdida de ellas, y teniendo presente esta Ziudad que V. Sª., con su propension al benefizio deste publico, en su Sta Yglesia esta impetrando el Divino Aussilio para que zesen, ha tenido por muy propio de su obligazion tributar para ello a V. S. las debidas grazias y suplicarle se sirba continuar sus rogativas poniendo patente el Ssmº Sacramento durante la zelebrazion de la Misa Maior el dia que V. S. tubiere por combeniente elegir y señalar para que esta Ziudad concurra a dhª impetrazion, todo a fin de que la Divina Magestad conzeda la serenidad que nezesita, y que no se experimente mayor quebranto por causa de dhªs tempestades y llubias, esperando este favor del piadoso zelo de V. S., y que asi lo pongamos en su alta considerazion como lo hazemos, quedando siempre a su disposizion para obedezer sus ordenes, con las veras de Nrº afecto.
Ds gde y prospere a V. S. felizes siglos, en su amyor grandeza.
Lorca y Junio 16 de 172
B. L. m. de V. S., ss. Mrs Serbidores.
Dn Jorge Faxardo Molina y Salido, Dn Juan Gregorio Alburquerque.
Illmº Sr Abad y Cavildo de la Ynsigne Colegial, &ª.

 

A vueltas con la dulzaina

dulzaineros alicantinos

dulzaineros alicantinos

20 de abril de 1751, Colegiata de Lorca
La constatación de la presencia unánime de la dulzaina en los rituales festivos del Reino de Murcia hasta principios del siglo XX está suponiendo una revisión de la llamada música tradicional.
Las funciones religiosas de calle (procesiones, rogativas, Etc.) obligaban a los intérpretes de instrumentos de viento a saber tocar la dulzaina, por su mayor acústica que la trompeta y por supuesto que las secciones de cuerda (violines y violas).
En Lorca, los conocidos Ministriles, tanto los del Concejo como los del Cabildo de la Colegiata, debían intervenir conjuntamente en dos fechas señaladas con unos alardes muy populares: el Corpus y el día de San Patricio. Este ritual que se conserva todavía, debería ser potenciado como una de las señas de identidad de esa ciudad.
En este Cavildo se presentó memorial de Dn Alphonso Jaen, musico biolinista desta Stª Yglesia, en que dandose por entendido de la muerte de Dn Miguel de Sicilia, Ministril en los ynstrumentos de corneta y chirimia, y que en la dhª su plaza de biolinista no se podría mantener por ser muy tenue el salario que le estaba consignado: suplicó a el Cavildo se dignara agregar la dhª plaza de Ministril, obligandose a tocar los ynstrumentos que exercia el dhº Dn Miguel, a excepzion de la corneta, en la que estaba acabando de perfeczionarse, y lo estaria habil y suficiente con toda brevedad, y asi lo esperaba rezibir de la piedad de el Cavildo, &ª.
Y visto que fue dhº memorial, se admitió a el dhº Dn Alphonso Jaen en la dhª plaza de Ministril con la renta que anualmente le esta consignada de quarenta Ducados por biolinista y con la obligazion que ha de tener de habilitarse en la corneta y en la chirimia dentro de medio año.

 

Los músicos de Lorca

18 de abril de 1760.- LORCA.
160419La actividad de las capillas musicales era frenética a veces. Debían intervenir en varias ceremonias a lo largo del día, siendo la más importante la misa mayor. También tenían un buen número de horas de ensayo de las obras de repertorio o de las nuevas composiciones que, por contrato, debía hacer el maestro de Capilla. Abundaban también las procesiones patronales y de rogativa y otras similares. Por ello era frecuente que se “saltasen” los protocolos de interpretación.
Viernes, Cabildo espiritual en la Sala Capitular de esta Ynsigne Yglesia Colegial de Sr Sn Patricio.- Teniendose presente con especialidad lo acelerado que va el coro en las Horas Canonicas, se determinó se encargue a el Sochantre y Psalmista se arreglen en un todo a las constituciones que tratan de sus empleos, llebando el coro con aquella pausa que corresponde segun la clase de el rezo, haziendose mediacion en todos los versos y diciendose de modo que se oigan y se entiendan los hygnos (s), responsorios y antiphonas de lo rezado, sin empezar un coro hasta que el otro acabe. A cuyo intento se les hará saber dhªs constituciones por el presente Secretario, aperciviendoles que de lo contrario procederá este Cavildo a tomar la providencia que mas conveniente y arreglada sea para que se observe y cumpla lo que en dhªs constituciones está mandado.

 

Un violinista de Lorca

9 de febrero de 1723
160209 Violín del TitanicLos miembros de las capillas musicales de las iglesias no siempre mantenían un comportamiento propio de su cargo. A pesar de recibir cuantiosos salarios, eran frecuentes los altercados motivados por rencillas y rivalidades entre ellos, o por diferencias con los maestros de capilla, que eran sus directores.
Era habitual que tuviesen que desplazarse a otros templos con motivo de algún evento vinculado al calendario festivo, y esto se hacía a veces con tanta precipitación que los músicos no se enteraban donde tenía lugar o qué instrumentos debían llevar, ya que muchos de ellos, por contrato, tenían que saber tocar varios. Tampoco se les avisaba qué músicas estaban programadas.
Todo ello era fuente de tensiones entre ellos, llegando algunas veces a disgustos e incluso a pequeñas peleas.
Colegiata de San Patricio de Lorca.- Martes, dia ordinario, se juntaron a son de campana.
En este Cavildo el Sr Presidente Dijo que dhºs Sres estaban zitados para que este, en vista del informe de los Srs Comisarios nombrados para aberiguar el disgusto que paso entre los musicos el dia de San Blas en el Conbento de Relijiosas de Madre de Dios, ponga el remedio que combenga, y asi que dhºs Sres nombrados informen si an inquirido con realidad el suzeso y quienes dieron motibo a el;
En su consecuenzia dhºs Sres Comisarios dijeron haverse ynformado de personas beridicas y de buena conzienzia han hallado que, haviendo ido la Capilla del musicos a el referido Conbento a zelebrar la festividad de Sr Sn Blas como lo estilan todos los años, Dn Miguel de Sizilia se fue sin llebar el biolin.
De cuyo caso y de lo que les tiene oydo a Dn Marcos Mrz Zapata y a dhº Dn Miguel y de la experienzia que tiene de otros lanzes, dizen fue a probocar dhº Don Miguel a el referido Maestro de Capilla, quien le pregunto si llevaba el biolin, a quien respondio con bastante alterazion, bronquedad y desatenzion
-“¿acaso yo estoy obligado a saber si a de haver biolines o no?”,
Siendo asi que tiene la experienzia dhº Dn Miguel que en dhª festibidad, por ser la Misa de la Musica, siempre los a havido.
Asimismo dhºs Sres dijeron que se informaron del suzeso de carta del Maestro en la prueba de los Villanzicos de Natividad, y que fueron tantos los desaogos que dijo dhº Dn Miguel a el Maestro que no son para referirlo en Cavildo tan serio. Y en fin, que le echo tantas amenasas que no saben como tubo pazienzia dhº Maetro para contenerse, y que Conpañias havia de Dragones.
Y que don Marcos Mrz Zapata es quien muebe y acalora a dhº Dn Miguel y que a tenido diferentes desazones con dhº maestro, siendo uno de ellos en el año pasado de prosimo en la festibidad de Nrª Srª del Patrozinio, y otro en esta Sta Yglesia, y que dhºs Dn Marcos y Dn Miguel lleban la Capilla de musicos inquieta.
Y que esto es lo que dhºs Sres an podido inquirir y ponen en la alta considerazion del Cavildo, &º.

 

Protocolos sanitarios

4100991720 – 1724
410092-La cuestión – dijo brutalmente el viejo Castel – es saber si se trata o no de la peste.
Dos o tres médicos lanzaron exclamaciones. Los otros parecieron dudar. En cuanto al Prefecto, se sobresaltó y se volvió maquinalmente hacia la puerta como para comprobar si sus hojas habían podido impedir que esta enormidad se difundiera por los pasillos.
                                                                                    Albert Camus: La Peste, 1947
En aquellos dias no teníamos nada que se pareciese a los periódicos impresos para diseminar rumores o informes sobre las cosas y para mejorarlos con la inventiva de los hombres, cosa que he visto hacer desde entonces. Pero las noticias como esta se recogían a través de las cartas de los mercaderes y de otras personas que mantenían correspondencia con el extranjero, y se hacían llegar verbalmente a todas partes; así, las noticias no se divulgaban instantáneamente por toda la nación, como sucede ahora. Pero al parecer el Gobierno tenía un informe veraz sobre el asunto, habiéndose celebrado Varios consejos para discutir los medios de evitar que el mal llegase hasta nosotros.
                                                                      Daniel Defoe. El año de la peste, 1722.
Defoe fue un escritor incómodo para su tiempo. A parte de su conocida novela Robinsón Crusoe, el resto de sus trabajos criticaban duramente a la sociedad de su tiempo, lo que le supuso serios problemas con las autoridades.
En 1722 escribió “El año de la peste”, crónica novelada de la peste de 1667 en Londres, en cuyas páginas se ponía en duda la forma con que los gobiernos, y en concreto el inglés, se enfrentaron a los estragos de la pandemia. Albert Camus se inspiró en ella para escribir “La Peste”.
A lo largo del siglo XVIII, hubo numerosos episodios de enfermedades y epidemias. La más grave se desencadenó en Marsella en 1720, cuando llegó a su puerto un barco mercante que venía de las costas africanas y que estaba totalmente infectado de peste bubónica. A las pocas semanas, habían muerto miles de personas en la ciudad francesa y sus alrededores. Este suceso fue rápidamente controlado por todos los gobiernos europeos, puesto que, como se comprobó después, supuso un serio revés para el comercio durante los años siguientes. No es de extrañar que Defoe publicase su novela en 1722, criticando en ella ciertos comportamientos decepcionantes de los gobernantes.
Hasta 1724, se estableció un férreo protocolo de seguridad en todo el Mediterráneo. Para evitar desembarcos de hombres o mercancias contagiados, las costas murcianas fueron ocupadas militarmente, colocándose puestos de vigilancia en todas las playas y en todas las lomas desde donde se pudiera ver el mar. Los poblados de Mazarrón y los cercanos al Mar Menor tambíen fueron controlados por los soldados. Las Ciudades de Murcia, Cartagena y Lorca quedaron cerradas, llegando a participar activamente en las labores de control y vigilancia los miembros del Clero.
En otros momentos de menor gravedad, el castillo de San Julián de Cartagena se convirtió en lazareto donde eran conducidos los marineros de los barcos sospechosos de estar contagiados. Allí permanecían el tiempo establecido por los protocolos de cuarentena. Los médicos los visitaban diariamente.
Las pagínas de las actas capitulares de estas Ciudades que se ocupan de los sucesos de aquellos años, son de las más interesantes de todo el siglo XVIII.

Secuestro en Águilas

Colegiata de Lorca, 30 de septiembre de 1729
40930Las costas murcianas estaban casi desiertas, y sólo algunos pescadores se atrevían a salir a faenar. Las galeotas piratas estaban siempre al acecho para capturar alguna persona y pedir después un rescate. El canje corría a cargo de los Trinitarios, para lo cual disponían de ingentes cantidades. Cuando esto no bastaba, la familia del cautivo solicitaba ayuda a cualquier estamento social o religioso.
En este Cavildo se vio un memorial de Dª Beatriz Soler, viuda, que es del thenor siguiente:
M. Illtre Sr:
Señor, Doña Beatriz Soler, Viuda de Juan Thomas Palenzia, vezina de esta Ciudad, a los pies de V. Sª. con el mayor rendimiento Dize que como es notorio en el año pasado, hallandose Ventura Palenzia, su hijo, en el Puerto de Aguilas de esta Jurisdiccion, lo cautivaron moros argelinos, en cuya miserable esclavitud se mantiene padeciendo los intolerables trabajos que se dexan considerar.
Deseando la suplicante como buena Madre acudir a tan urgente necesidad, no teniendo, como es publico, bienes ni caudal alguno por el rescate de dhº su hijo, se vale del medio de solicitar a costa de todo desvelo algunas limosnas de los vezinos de esta dhª Ciudad para facilitar el referido rescate. A cuyo fin ocurre a la piedad de V. S., a quien rendidamente suplica le favorezca con la que sea del agrado de V. Sª., para que por este medio logre aquel miserable cautivo su libertad y la suplicante el consuelo de verle en su casa y Patria.
Lo que espera conseguir por medio de la grandeza de V. S.ª, a quien Ds gde Mºs ªs que puede, &ª.

Misteri de Elche

Murcia, 5 de septiembre de 1738
40905Durante los siglos XVII y XVIII, era habitual la presencia de músicos de Murcia y Lorca en las representaciones del “Misteri de Elche”. Por razones que se nos escapan, en la edición de este año los Postillones Mayores fueron invitados y recibidos por parte de la organización de este monumento de la cultura levantina. El trato fue en todo momento excepcional.
Catedral.- Leyose una carta de los Diputados de la funzion de la Sumpzion (s) de Nrª Srª de la Villa de Elche en que dan las grazias al Cavildo de haber conzedido lizencia a los musicos para la asistenzia a dhª solemnidad, esperando la continuazion en los favores de el Cavildo, quien quedó entendido de ella.

El Misteri de Elche y Lorca

Lorca, 11 de julio de 1760
En el calendario festivo del verano, había dos fechas muy relevantes: Santiago, cuyas actividades corrían a cargo de la nobleza y de los hijosdalgos, y sobretodo la Asunción, que se celebraba en todas las Ciudades, Villas y Lugares.
El Misteri de Elche convocaba ya entonces a muchas personas, y para su mayor “lucimiento”, sus Comisarios reclamaban la asistencia de intérpretes a las Iglesias cercanas cuyas capillas musicales gozaban de cierto prestigio. Así, a mediados de Julio tanto la Catedral de Murcia como la Colegiata de Lorca recibían solicitudes invitando a cantantes de sus orquestas para que participasen en ella. Rara vez se negaron a ello.
Por cierto, la organización del Misteri a invitado a El Postillón Mayor a la representación de este año.
Asi mismo en este Cavildo se vio una carta de los Comisarios de la fiesta de la gloriosa Asuncion de Maria Ssmª de la Villa de Elche, en que suplicaban se sirbiera el Cavildo, continuando con su acostumbrada fineza, conceder su permiso para que Dn Diego Aragon, Presbytero musico contraalto desta Stª Yglesia, pasase a dhª Villa, en cuya expecial habilidad afianzaban el mayor lucimiento de la dhª fiesta.
Y en inteligencia de su cometido, se Acordó dar y se dio licencia a el dhº Dn Diego Aragon por el termino de quince dias para el expresado efecto y que asi se responda a los dhºs Comisarios en el inmediato correo siguiente.

Disputas entre músicos

Colegiata de Lorca, 19 de junio de 1770
En los últimos años del siglo XVIII, las formaciones de las Capillas musicales de las Catedrales y principales templos religiosos todavía mantenían esquemas de siglos anteriores. Los coros de los infantillos eran dirigidos por los sochantres mientras que las agrupaciones de músicos, que todavía utilizaban instrumentos del Renacimiento como el bajón o el sacabuche, corrían a cargo de los maestros directores. A pesar de estar contratados en exclusiva para las funciones religiosas, muchos de ellos dedicaban la mayor parte de su tiempo al estudio y desarrollo de sus instrumentos, lo que generaba contínuas disputas entre ellos.
El “bajón”, que podría ser un antepasado del saxofón, requería de un potente “soplo”. Junto con la dulzaina y la corneta eran los instrumentos más utilizados por su sonoridad en los “percances”, actividades que se hacían fuera de las iglesias como las procesiones del Corpus, y que los músicos cobraban aparte de sus salarios. Algunos de sus intérpretes comenzaron a interesarse por el contrabajo, instrumento que comienza a darse a conocer en la Región de Murcia en la segunda mitad del siglo XVIII.
El Sr Dn Vizente, por sí y en nombre del Sr Dn Manuel de Robles, dijo que de los testigos que avian presenciado los particulares contenidos en el memorial de Dn Jph Gomez resultaba ser ciertos en la forma expresados en el, y que Dn Alfonso Jaen se introdujo voluntariamente y con mucho ardor negandole al nominado Gomez con palabras provocativas que los testigos juzgaron le desmentía toda la narrativa que dhº Gomez le hazia al maestro, asi de la falta de salud por el mucho ejercicio en tocar el vajon como en que por espacio de 10 años lo avia tocado en Musica continua a papeles no siendo de su obligacion, llegando a tal extremo el modo que tubo dhº Jaen de proceder contra el referido Gomez que todos creyeron terminaria la altercata (s) en cosa mayor, de suerte que obligó a uno de los Sacerdotes a decirle a Jaen que tubiese moderazion. Pero finalmente se hizo la prueva de los villancicos y el Dn Jph Gomez tocó el vajon. En quanto a sí fue estudiada la falta de asistenzia de Dn Marcelo Barnes en aquella tarde, respondieron los informantes unos que lo ignoraban y otros les parezia que no, por que se avia hecho la prueva por la mañana del mismo dia. Y podián discurrir el dhº Barnes no avría (prueba) por la tarde, no siendo regular que en estos terminos convocase el Maestro a la hora peremptoria de Vísperas. Cuyo hecho (suponen) lo hizo con intenzion de hazer travajar en la prueva de la dhª tarde a Dn Jph Gomez, por suponer el Maestro en el concepto que dhº Gomez estaba admitido por primer vajonista desta Yglesia, tiene la obligazion de tocar el primer vajon en acompañamiento a papeles siempre que el Maestro se lo mande. En quanto a los motivos de donde naze la desunión de la Capilla, resultaba de los informes ser el prinzipal no querer Dn Francº Zeferino Garcia tocar el violon en cuya plaza está principalmente admitido, como asi se lo respondió a Dn Pedro Alcaraz en cierta ocasión estando en el coro tocando la musica en una Misa de accion de Gracias a Nrª Srª del Alcazar. Siendo notoria, por otra parte, la repugnancia que dhº Zeferino manifestaba en varias ocasiones en los percanzes como dentro de la Colegial en tocar dhº instrumento. Y que como el Maestro le tiene mucha inclinazion y le pareze que el dhº Zeferino le luze cantando sus obras, las que travaja (segun la expresion oyda al mismo Maestro) para sus intentos.
Y sin reparar que debiera acomodarse en la composizion de sus obras, asi al numero de Musicos de esta Capilla como a las facultades, voces y obligaciones primarias de cada uno, tiraba el Maestro a complazerlo haziendo travajar a otros en lo que no tenian principal obligacion, dejandoles  por este meido resentidos, fomentado la desunion que se advertía.
Y finalmente en un dia de la octava del Corpus, quedando el sochantre con solo dos infantillos para el Versiculo, aviendo ocupado el Maestro a uno de ellos con cierta diligencia a la Sacristia, no obstante que le encargó el Sochantre volbiese pronto, no aviendolo hecho a tiempo, por cuya falta cantó el Sochantre el Versiculo con el infantillo qur quedaba y aver sido reprehendido por el mismo Sochantre el que hizo la falta, salió el Maestro a la defensa con las voces de que el solo mandaba en los infantillos y que se valdría de ellos como y quando los avía menester.
A lo que respondió el Sochantre que era primero la obligazion del coro que la de la Capilla, con otras razones que mezclaron en defensa cada uno de su sentir.
Por cuyo motivo, sabiendo el Sochantre la comision que el Cavildo tenia dada a los ynformantes, dio la queja; la que como todo lo sobre dicho es quanto podia exponer y resultaba, para que el Cavildo tomase la providencia correspondiente y pusiese el remedio mas oportuno de que sabe usar de su notoria justificacion.