Caravaca.- La Cruz

Santa Cruz de Mayo
Por las investigaciones llevadas a cabo por D. Luís Ecenarro, se sabe que la popular cofradía de la Vera Cruz, a la que la mayoría del pueblo pertenecía antaño, se estableció en la ermita de la Magdalena, lugar donde se realizaban todas las reuniones y congregaciones así como las solemnidades religiosas de la Santa Cruz de Mayo y septiembre, además de algunas festividades señaladas del calendario litúrgico.
…/… Desde tiempo inmemorial, este día los vecinos del barrio de San Lorenzo celebraban una misa en la ermita, y luego se desplazaban hasta las cruces que se encuentran en el monte “Irukurutzeta” y las bendecían.
…/… En la ermita del San Roque existe la tradición “desde hace más de 70 años”, de celebrar una misa el día de la Santa Cruz de Mayo, Además se realiza la bendición de las cruces hechas con ramas de fresno (lizarra). Luego, los “baserritarras” las colocan en sus terrenos sembrados como elemento de protección.
Koldo Lizarralde Elberdín: Fiestas populares en Elgoibar. Elgoibar, 1996.
Son numerosos los investigadores que han estudiado el ritual de las cruces de mayo, desde el punto de vista más supersticioso hasta el cristiano, ofreciendo justificaciones para todos los gustos.
Con la llegada del tiempo de las primeras cosechas, se invoca a San Marcos como benefactor de los campos aportando las lluvias convenientes, y ya entrado el mes de Mayo comienza el ritual de las cruces y similares y los conjuros para espantar las tormentas, sobretodo de granizo, que suelen acontecer en los meses más calurosos hasta septiembre. Si añadimos que inmediatamente viene la conmemoración de San Gregorio Ostiense, que se supone debe acabar con la amenaza de las plagas, nos encontramos con todo un calendario de elementos protectores para los meses de mayor actividad campesina.
Algunos atribuyen la colocación de las cruces floreadas en casa aisladas de los campos, y en calles, plazas y rincones especiales de las urbes al calendario del estío, festejando o augurando una buena cosecha, tanto material por los productos del campo, como amatoria. Y es precisamente en esta línea en la que nos situamos, atribuyendo estos “totems” como protectores ante los duros meses del estío. 
La cultura cristiana, desde la actividad de Santa Helena en el siglo IV, ha tenido en la cruz su más alto símbolo (In Hoc Signo Vinces), frente a la dispersión de los adjudicados a los “enemigos de la fé”. De forma errónea, se atribuye la media luna a los mahometanos, cuando en realidad era el símbolo más poderoso del poder otomano, liderado por los “turcos”, es decir los eternos enemigos de la cultura cristiana occidental.
A lo largo de los siglos, conforme el poder castellano-leonés fue ocupando tierras de norte a sur, se prodigaron acontecimientos “maravillosos” y “extraordinarios” en torno al culto religioso cristiano. Acontecieron “milagros”, “apariciones” y hechos similares, sobre todo en los ambientes rurales españoles, que tenían como protagonistas elementos de la pasión del Cristo, o la presencia-recuperación de antiguas tallas de la Virgen y acontecimientos sorprendentes que eran atribuidos a los poderes santificadores de clérigos y hombres “santos”.
La Cruz se convirtió en el elemento más poderoso de significación, por lo que no debe sorprender la abundancia de cultos a este símbolo, convirtiéndose las reliquias en objeto extraordinario de culto. 
Aceptada la existencia de estos elementos religiosos por la sociedad civil, y pese a las diferencias y rivalidades entre “ambos estados” (la Corona y la Iglesia), en Caravaca la guarda y custodia de la reliquia suponía el mayor compromiso tanto para los sacerdotes de la Basílica como para el alcaide gobernador de la fortaleza. Para celebrar el baño de la cruz en la fuente o “bañadero” construida para el efecto, situada casi extramuros de la población en aquellos tiempos, era preciso trasladar la cruz, y por lo tanto sacarla de su recinto protector. Al traspasar el recinto, la custodia de la reliquia pasaba a ser asunto del Ayuntamiento.
Desde tiempos inmemoriales, dentro de las Villas se encargaba de la seguridad y el orden bien el alcaide de la cárcel local o alguno de los concejales. También existía una suerte de milicia urbana que debía estar presta a acudir a cualquier eventual defensa, cuyo mando honorario o alférez solía elegirse el día anual de nombramientos y recaía en algún personaje de relevancia local. En Caravaca, la mayor responsabilidad de estos alféreces sobrevenía en el momento de hacerse cargo de la Cruz para llevarla el día 2 de mayo a la parroquia, donde era custodiada por todos los miembros del Concejo, turnándose toda la noche.
El día 3 el alférez se encargaba de transportar la cruz al bañadero e inmediatamente después devolverla a la fortaleza. La responsabilidad era enorme, ya que, según las crónicas, durante esos días, también “feriados”, acudía una enorme multitud de gentes de toda clase a la Villa, movidos unos por la fé y otros por la fiesta paralela. Por ello, no era asunto menor el juramento del alférez de proteger la reliquia con su honor y con su vida si fuese preciso.
Un protocolo similar se ha recogido en Cartagena con motivo de la participación del pendón de la Ciudad en la procesión del Corpus. 
El de Caravaca ha sido recogido en documentos notariales de años diferentes del siglo XVIII, por lo que se puede afirmar que se hacía de forma similar a lo largo de aquel tiempo:  
2 de mayo de 1785 (AGRM.- Francº Antº Torrecillas de Robles.- prot 7572.- f112)
Estando en el Castillo, Real Fortaleza de esta Villa de Caravaca, en 2 días del mes de mayo de 1785 e Iglesia donde de presente está colocada la Ssmª Cruz, los Sres Dn Jacobo de Vallejo, Alcaide de él a nombre de SAR el Serenísimo Sr Infante de España, Dn Fernando, Duque de Parma, Plasencia y Guastula, que lo es en propiedad Comendador de esta Real Fortaleza; y Dn Alonso Sahajosa y Carreño, Regidor perpetuo y el más antiguo de los que concurren a la función que ha de celebrarse, que hace de Alférez Mayor por ausencia del Sr Dn Diego Uribe y Caro, que lo es de esta expresada Villa, Marqués de San Mamés de Aras y Vizconde de Torre de Las Fuentes, en presencia del Sr Don Juan Antonio de Soto Flores, Abogado de los Reales Consejos, Gobernador y Capitán de Guerra de ella por su Magd, diversos Caballeros Capitulares de la misma, y de mí, el escnº mayor del Ayuntamiento, el nominado Sr Don Alonso manifestó al referido Sr Acaide que para la celebración de la festividad de la Invención de la Ssmª Cruz, como que hace de Alférez Mayor de esta expresada Villa, y en su nombre:
Pide se le entregue la Ssmª Cruz con su Relicario y Custodia, que se halla pronto a hacer el pleito homenaje acostumbrado.
El enunciado Sr Alcaide respondió que alzándole el que tiene hecho a esta Villa sobre la Custodia y guarda de dicha Ssmª Reliquia, la entregará en la forma que la pide para dhª celebración.
Acto seguido, el contenido Sr Dn Alonso le alzó el dicho Pleito. Y poniendo sus manos en las del citado Señor Don Jacobo como tal Alcaide, dijo:
Como hace de Alférez mayor de esta mencionada Villa, en su nombre y como Caballero Hijodalgo, hace Pleito homenaje y promete que estará la Ssmª Cruz en esta tarde, noche y mañana hasta pasadas y dhªs las segundas Vísperas, en toda guardia y Custodia en la Parroquial de esta Villa. Y acabada de celebrar la insinuada festividad, la volverá y entregará en el explicado Castillo e Iglesia con su Relicario en la misma forma que la reciba como Caballero Hijodalgo según Fueros de España, repitiéndolos una, dos y tres veces.
El dhº Sr Alcaide lo pidió por testimonio, que el nominado Sr Gobernador le mandó dar, y entregó la Ssmª Cruz con su Relicario de manos del Sr Lizdº Dn Pedro Bezerra y Moscoso, del hábito de Santiago, Vicario Juez Eclesiástico Ordinario y Visitador General de la presente Villa y demás de su Partido, por autoridad Apostólica y Rl, &ª.
De todo lo cual fueron testigos Dn Tomás Pedro de Mata, Regidor perpetuo; Dn José Miravete, Diputado del Común, y el Lizdº Dn Celestino Torrecillas del Puerto, todos de esta vecindad. Y lo firmaron dhºs Sres Gobernador, Alcaide y Alférez, de que yo, el escnº, doy feé. 
Dn Jacobo Vallejo – Alonso Sahajosa – ante mi Francº Antonio Torrecillas de Robles
La Cruz era conducida bajo palio, en cuyas varas iban algunos concejales, hasta la parroquia del Salvador, donde permanecía toda la noche custodiada por turnos por el Gobernador, Alcaldes ordinarios y concejales hasta la hora de iniciar la procesión hasta el “Bañadero” y proceder al rito. Una vez terminado este, de inmediato se devolvía a la Basilica fortaleza.
3 de mayo de 1785 (AGRM.- Francº Antº Torrecillas de Robles.- prot 7572.- f113).
Estando en el Castillo, Real Fortaleza e Iglesia de la Ssmª Cruz de esta Villa de Caravaca, a 3 dias del mes de mayo de 1785: Concurrieron los Sres Dn Jacobo de Vallejo, Alcaide de él a nombre de su SAR el Serenísimo Sr Infante de España, Dn Fernando, Duque de Parma, Plasencia y Guastula, que lo es en propiedad, Dn Alonso Sahajosa y Carreño, Regidor perpetuo y el más antiguo de los que concurren a este acto del Ayuntamiento de esta expresada Villa que ha hecho de Alférez Mayor en la función que acaba de celebrarse de la Invención de la Ssmª Cruz, por hallarse ausente el Sr Dn Diego Uribe y Caro, Marqués de San Mames de Aras y Vizconde de Torre de Las Fuentes, al sitio de la entrada de la verja del Altar mayor de dhª Iglesia. Y a presencia del Sr Lizdº Dn Juan Antonio de Soto Flórez de Acevedo, Abogado de los Rls Consejos, Gobernador y Capitán de Guerra de esta expresada Villa por S. M.; varios Caballeros Capitulares, otras diversas gentes, y de mi, el escnº, el referido Sr Dn Alonso como Alférez mayor, dijo a el mencionado Sr Dn Jacobo como Alcaide, haberse celebrado la festividad de la Ssmª Reliquia con la solemnidad posible y volvía con su Relicario a el mencionado Castillo e Iglesia. Y que alzándole el pleito homenaje que el día de ayer hizo en sus manos en nombre de la dhª Villa, la entregaría.
Y el enunciado Sr Alcaide, en nombre de S. A. R. le alzó el citado pleito homenaje.
Y el contenido Sr Alférez Mayor, poniendo sus manos en las del insinuado Sr Alcaide, este hizo pleito homenaje de tener en guarda y custodia la Ssmª Cruz, y de entregarla a la Villa siempre que le sea pedida, así para sus funciones como para sus necesidades. Y así lo dijo y prometió una, dos y tres veces como Caballero Hijodalgo según Fueros de España.
Y dhº Sr Gobernador lo mando dar
Por el cual se entregó dhª Ssmª Reliquia a Dn Pedro de Mata Monteagudo, Capellán mayor de la nominada Iglesia por cuenta del citado Sr Alcaide.
Todo lo cual fueron testigos Dn Tomas Pedro de Mata, Regidor perpetuo de esta expresada Villa; Dn José Miravete, Dipitado del Común, y el Lizdº Dn Celestino Torrecilla del Puerto, de esta vecindad Y lo firmaron dhºs Sres de que yo el escnº doy fee.
Dn Juan Antº de Soto, Dn Alonso Sahajosa, ante mí Francº Antº Torrecillas de Robles.

 

Cruces y amuletos

Los meses de mayo, junio, julio y agosto son, según el calendario agrícola, los de mayor actividad, comenzando por la recolección de los cereales y llegando a los frutales y la vid, tanto para el consumo directo de la uva como para la elaboración del vino.
Coincide en este tiempo, el que las altas temperaturas generan la creación espontánea de grandes nubes, que al ascender en la atmósfera se enfría el agua que contienen convirtiéndola en el peor enemigo del agricultor: el granizo, o “piedra” como se le conoce en muchos lugares.
Buscando elementos de protección ante las terribles tormentas que podían dar al traste con las cosechas, las diferentes sociedades se armaron de amuletos y organizaron ritos como los baños y aspersiones de aguas, rogativas, conjuros y similares.
La fuerte presencia de la iglesia en muchos ambientes rurales, encontró en el culto las cruces y en la adoración a la Virgen un fuerte elemento que ha calado de tal forma en la sociedad que se ha olvidado el motivo original del ritual. No es casualidad que el culto a la cruz se continúe hasta el mes de Septiembre, cuando termina la cosecha, con ceremonias como baños, conjuros y bendiciones de campos, cuyo ceremonial tiene muchos paralelismos con los realizados en otras culturas.
Véase lo narrado por Caro Baroja:

 

La Cruz de Mayo y las aguas
… Hay razones para pensar que viejas prácticas de aspersión con el agua de mayo, cuya virtud se ha visto alabada en refranes y cantares se han cristianizado, siendo adscritas al día de la Cruz en primer lugar; al de San Gregorio, en segundo.
En algunos lugares el día de la Santa Cruz se sumerge una cruz en el agua, agua que se usa para asegurar las cosechas y para que los enfermos y tullidos se bañen después.
En la villa de Caravaca (Murcia) es particularmente curioso dicho rito. Las fiestas comienzan la víspera. La primera parte gira en torno al baño del vino. En el santuario mismo donde se guarda o guardaba la milagrosa cruz que ha dado fama a la villa, un sacerdote sumerge el pie de ella en cierto receptáculo que contiene vino; después, la alza, colocándola sobre una gran bandeja llena de flores, flores que se rocían con el vino que cae de la reliquia y que luego se distribuyen entre los fieles, atribuyéndoseles diferentes virtudes, así como también al vino del receptáculo mencionado, que se mezcla con el de otros odres, y se reparte entre los vecinos”. Terminado este baño, se baja solemnemente la cruz a la parroquial de San Salvador. Va en carroza dorada. Madoz describía así la procesión que en su tiempo la acompañaba:
“La víspera por la tarde se baja del castillo en procesión dicha reliquia a la iglesia parroquial, formando el acompañamiento todo el clero, el Ayuntamiento, autoridades, personas de distinción y numeroso concurso que asiste por convite y por devoción; un número considerable de arcabuceros, vecinos del pueblo y campos, improvisan una compañía, según costumbre antiquísima, mandada por un capitán retirado y un alférez que lleva la bandera destinada al efecto; los arcabuceros van delante de la procesión y principian a hacer fuego desde que sale del castillo la Santa Cruz hasta que entra en la parroquia. Van también comparsas de moros a caballo y a pie, otros vestidos a la española antigua con peto, espaldar y casco adornado de flores contrahechas, formando un frontis de bastante altura, y por último, algunos niños vestidos de ángeles. Por la noche hay castillo de pólvora, iluminación, repique y música en las casas consistoriales.
Al día siguiente, es decir, el mismo día 3 de mayo, se conduce la cruz de la iglesia parroquial al baño de agua, a un templete construido ex profeso en 1780 en el paseo de la Corredera, entre el estruendo de los arcabuces. Un sacerdote sumerge parte de ella en el agua que circunda al edificio y en seguida se bañan en él los enfermos, tullidos, ciegos, etc.
Luego se vuelve con la cruz a la iglesia, donde se celebra una misa solemne, y por la tarde se conduce a su propio santuario, donde queda colocada hasta el día siguiente”.
En la misma provincia de Murcia, aunque con menos fama, practican sumersión semejante en el pueblo de Abanilla.
El mismo Madoz la describe así: «La fiesta que con más solemnidad se celebra en esta villa es la de la Santa Cruz en su día; concurren a ella numerosas familias de los pueblos circunvecinos, para asistir a lo procesión en que se conduce al centro de la huerta y sitio de Maoya una reliquia o cruz pequeña que piadosamente se dice aparecida; se baña en la acequia mayor con grande estrépito de trabucos que llevan los mozos del país; después se bendicen los campos y agua para el riego, y se traslada todo el concurso a la iglesia, donde tiene lugar la solemne función religiosa”.
El nombre de Maoya acaso, esté ligado con el de «maya» o mayo.
En Villanueva del Segura el día de la Cruz se sumergía una en agua y luego se bañaba a los niños en tal agua, para que se pusieran sanos, según vi en los días que allí estuve, del 23 al 26 de febrero de 1950.

 

Tormenta de verano

Yecla, 2 de julio de 1727
Cualquier agricultor experto sabe que la mayor amenaza para las cosechas es la acción que causan las fuertes e imprevistas tormentas de verano. A pesar de los adelantos científicos y técnicos que se han desarrollado a lo largo de los siglos, sólo se ha conseguido que los servicios metereológicos puedan prevenirlas.
La zona de Yecla, Villena y Monovar producía unos vinos muy apreciados por toda la sociedad del siglo XVIII. Por ello estas fuertes tormentas suponían en esos lugares auténticos desastres, tanto agrícolas como económicos.
La Villa de, una conformidad, dixo que haviendo sido Dios servido ynviar a este Pueblo una tormenta de piedra, granizo y hagua (s) el dia 27 de junio proximo pasado, tan sumamente exzesiva y orrorosa que ningun anziano a bisto caso semexante.
De (la) que prozedio perderse lo prinzipal de los frutos de las viñas, huertos y olivares y que fuesen las abenidas tan suamamente crezidas en particular las Cañadas del Pulpillo y la de Palao, y la de la Rambla Parada (s), que todas se avocaron y corresponden a las azequias de la Fuente Biexa y Hagua Nueba, donde an causado tantas ruinas con la piedra, arena y demas basura que yntrodugeron en dhªs azequias que an perdido las haguas su curso, haziendo tan crezidos revalsos (s) con las bardomeras, que llegaron las haguas quasi a cubrir y tampar (s) su sudimentos (s), de tal forma que es mui contingente y notorio el riesgo de que dhªs haguas, no dandoles pronto expediente y salida y limpiando sus caños, tomen otro curso o se profunden de manera que se pierdan dhªs haguas y queden todos sus ynteresados y el pueblo sin poder utilizarse de ellas y aplicarlas segun sus derechos con ymponderable perjuizio que se dexa considerar; y de cuyos rebalsos, espezialmente de la azequia de la Fuente Viexa, a prozeido, no solo grandes ruinas en ella por ser tierras, mollar su caxa, si que tambien se an corrompido las haguas en grave perjuizio de la salud publica; para cuyo remedio, haviendose reconozido todo lo referido por el Sr Alcalde Mayor, asistido de diferentes Capitulares y del ynfrascrito escnº, Mando publicar Vando para que ningun vezino vebiese dhªs haguas y los aguadores cargasen del zercado de dhª Fuente Biexa, donde se a experimentado allarse clara y pura y saludable, y que lo executasen vaxo de graves penas que para ello ynpuso (s). Y no teniendo como no tiene dhª hagua caudal alguno para reparar y limpiar dhª hazequias y estando tan proximo el riego de los panizos, que es cosecha prinzipal para este pueblo, la que en todo se perdera faltandole dhº riego, y considerando tamvien la olbligacion general que tienen todos los vezinos de la limpia regular de dhªs azequias en cada verano, lo que en el presente todavia no a executado, y atendiendo a que dhª limpia no puede ser sufiziente para que se logre el fin a repapar dhªa azequias y poner corrientes dhªs haguas y que zesen y obien tan gravisimos riesgos y perjuizios, como ya se experimentan unos y comminan (s) otros: Se Acrodo que luego yncontinenti y sin perder tiempo alguno se limpien dhªs dos azequias y nazimientos de las haguas dandoles el devido curso que an tenido, para que los ynteresados,s cada uno en su tiempo y segun sus derechos, benefizien sus haziendas y que el pueblo logre puras y limpias dhª haguas…

Pro serenitate tempora

Huerta de Murcia, 13 de junio de 1728
Felicidades a Antonias, Antonios, Tonis, Toños, etc.

Riada de Santa Teresa en Murcia, según Gustave Doré

El mayor temor de los campesinos eran las tormentas de verano que mandaban al traste sobretodo las cosechas de cereales. En estos tiempos del año en que paradójicamente suele predominar la sequía por la escasez de lluvias, esos fenómenos metereológicos causaban tremendos daños. Lo más frecuente era la caída de granizo. Una antigua creencia era que el sonido de las campanas de las iglesias, mediante los conjuros, hacía “romper las nubes” y que “la piedra”, como se conoce en el Levante español, se desvaneciese.
El Libro de Rezos contiene todas las “colectas”, pequeñas oraciones que se leen en el momento del ofertorio de la misa. Las hay para proteger todo tipo de calamidades, incluso las que piden que deje de llover.
Sobre todo esto hablará el Postillón mayor el dia 17 de julio en una conferencia durante el Festival Internacional de Folklore de Murcia.
Propuso el Sr Dean le parecia conveniente haçer en esta Stª Yglesia alguna demostracion y rogativa por la serenidad del tiempo respecto de experimentarse muchos dias ha continuadas nuves, tempestades y lluvias que en diferentes partes han hecho mucho daño en los frutos de la presente cosecha, y en esta Ciudad envarazan el que se pueda recoger y trillar las mieses amenazando cada dia mayor perjuicio,
Por lo cual, aviendo conferido, Acordo el Cavildo que mañana, lunes catorce del corriente despues de horas del coro se çelebre en esta Stª Yglesia una Misa solemne con musica pro serenitate y que dhº Sr Dean dé providencia para que todos los dias interin durasen los frutos en los canpos (s) se conjure en la torre a las nuves y tempestades por las mañanas, al medio dia y a la tarde.

Humilladeros

Murcia, 13 de mayo de 1765

Cruz emplazada en las cercanías del Monasterio de la Virgen de las Huertas, en Lorca.
Foto: Rodrigo, + – 1880

Las cruces conocidas como humilladeros que se encontraban cerca de las poblaciones tenían, a sentir de muchos, un doble sentido. En primer lugar, los viajeros que marchaban a otros destinos, al pasar junto a ellas pedían protección para el recorrido. Lo segundo sería la prevención del lugar frente a amenazas externas. Debe recordarse que hasta muy avanzado el siglo XIX, las plagas de langosta y las epidemias de cólera y paludismo eran muy frecuentes. En los alrededores de los pequeños lugares del Reino de Murcia había lobos, y todavía hoy se pueden ver zorros, jabalíes y otros depredadores.
Para saber más, pronto se podrá consultar: “Historia de los Lugares”, del Postillón Mayor.
El Señor Dn Gaspar de Piña, dijo que en el Camino de la Puerta de Castilla y sitio que afronta a la Rl Casa Hospital de San Antonio Abad, se halla colocada una Cruz que tiempo haze está desvaratada sin saber el paradero de los brazos de ella, causando en el dia algun reparo o nota, segun en la forma que se encuentra; y mediante que ocupa bastante sitio de dho camino y que este quedará con mas anchura y sin impedimento si se desbaratase el pedazo de obra que ocupa, lo haze presente a esta Junta para que determine lo conveniente, en la ynteligenzia que el terreno de dhª Cruz es propio del publico y no tiene a el ningun drº la Casa Ospital, segun ha manifestado el Comendador al Señor Pasqual Espinosa, Jurado.
Y haviendolo oydo y conferido, Acordó que dho Sr Dn Gaspar providenzie se quiten los materiales que estan colocados al pie de la Cruz que havia que son los que en el dia existen y se componga y allane este sitio para que sirva de mas ensanche, despachando dhos materiales segun y en la forma que le parezca.

Conjuros y cruces de Mayo

29 de abril de 1735
Los fenómenos metereológicos que acontecían / y siguen haciéndolo / durante los meses cálidos, como las heladas, las nieblas, y sobre todo las tormentas imprevistas de agua o de granizo, “la piedra” entre los agricultores, estaban considerados como acciones del “Malígno”. No bastaba con las bendiciones de los campos si no que había que recurrir al protocolo “mágico” del conjuro, cuya esencia consiste en espantar al diablo que provoca esos males.
Esto ha sido una constante en todas las culturas cuya economía se basaba en la agricultura. Así, los cristianos adoptaron viejas creencias “paganas” recurriendo precisamente al culto de la Cruz como elemento protector desde primeros de mayo hasta finales de septiembre, que es la época más importante de la cosecha.
Es habitual encontrar elementos protectores, (fetiches, herraduras, etc.,) en el entorno de las cruces que son extraños al espiritu religioso.
Pronto el Postillón dará una charla sobre estas cosas.
Catedral.- El Sr Rocamora, Razionero medio, propuso al Cavildo que respecto de esperarse cosecha abundante de trigo y zevada por lo que si Magestad a socorrido con favorables llubias a la huerta y Campo desta Ciudad, le parecia combeniente que para librarla de sus plagas de piedra y nieblas se conjurase en la torre desta Stª Yglesia y se toquen las campanas como se a executado en otros años.
Y oido por el Cavildo, confirio sobre ello y Acordo que se conjure en dicha torre con el Santo Lignum Crucis todos los dias por la mañana, medio dia y tarde repicando las campanas al descubrir y enzerrar dhª Sagrada Reliquia, dando prinzipio al medio dia deste y que de esta determinacion se de noticia al Capellan conjurante, sachristanes y campanero para que lo pongan en execuzion, y quando se acuerde se suspendan dhºs conjuros se determine la aiuda de costa que se les a de dar por dhª ocupazion y trabajo.

Batalla de Almansa

Almansa.- 1707
El dia de San Marcos tuvo su importancia por diversos motivos:
Se hacían las bromas que actualmente se celebran el dia de inocentes
En muchos lugares se procedía a la bendición de los campos y comenzaba la siega de los cereales.
El 25 de abril de 1707 tuvo lugar la Batalla de Almansa en la que participaron muchos murcianos encabezados por el Obispo Belluga. Fue la primera victoria de las tropas borbónicas en aquella larga y dura guerra civil que terminaría con la caida de Barcelona en 1714. Dias antes la comarca de Yecla había quedado destrozada por los austracistas, y en El Raal, Alquerías y Ceneta se vivía con muchas tensiones por la presencia de los enemigos en la cercana Orihuela de donde se hizo correr el bulo de que algunos de sus regimientos iban a llegar a Murcia por el rio. De aquel tiempo es conocida la batalla del Huerto de las Bombas, pero menos la que tuvo lugar en terrenos de El Albujón y la Aljorra.
Viose Rl Carta del Rey Nrº Sr, (que Ds gde) firmada de la Rl firma, sellada con el Rl Sello, y refrendada de Dn Franzcº de Quincozes, en Buen Retiro a 27 del pasado, haziendo saber a esta Ziudad que para heterna memoria y agradezimiento del gran venefizio que hizo Dios a esta Monarquia el dia 25 de Abril de este año en que triunfaron Nrªs Armas de las de los enemigos en los Campos de Almansa, haviendo logrado la felizidad de derotarlos en vatalla, a resuelto su Magd se solizite en su nombre con Su Santidad haga fiesta de prezepto el dia del glorioso Hebangelista San Marcos, en hazimiento de grazias y que siendo justo solemnizarla como asimismo la fiesta de Yglesia, su Magd lo partizipa para que en esta Ziudad y pueblos de su Jurisdiczion se haga prozesion general y solemne al mismo asumto con la fiesta de Yglesia, esperando de su zelo y amor lo ejecutara por su parte con la fineza que en todas ocasiones.

Conjuros contra el viento

Murcia, 26 de marzo de 1733

reunión de sabios en Centroamérica para pedir la lluvia

Los estudios sobre los ritos de conjuro para la lluvia y las tormentas son abundantes. Existe una diferencia entre la necesidad de agua para los campos y las fuentes (acción benéfica: rogativas) y el daño que producen los granizos, las heladas y los vientos (acción malefica: conjuros). Para estos ritos todas las sociedades, de cualquier creencia, disponen de protocolos.
En las huertas y campos de Murcia, las tormentas de “piedra” y viento que sobrevenían en Marzo y Abril suponían una seria amenaza para las cosechas que ya verdeaban.
Catedral.- Por haberse dado notiçia al Cavildo de que en este Pais continuan los mas dias las tempestades de aires recios que disipan las nuves, y causan notable daño en los arboles y en los frutos de la tierra, Acordo el Cavildo que desde esta tarde todos los dias por las mañanas, al medio dia y al ponerse el sol se toquen las campanas de la torre de esta Stª Yglesia y se conjuren en ella los ayres como es estilo.