Murcia, 11 de noviembre de 1788
151111A finales del siglo XVIII, la sanidad en Murcia pasaba por serios problemas corporativos. Superadas las diferencias éticas de las normas de la iglesia y de las comunidades frente a los profesionales independientes, las rivalidades entre médicos y cirujanos por un lado, y los sangradores por otro, se agravaron por la abundancia de estos últimos, ya que por sus tarifas más asequibles eran muy solicitados por buena parte de los habitantes, sobre todo de los que vivían en pedanías y diputaciones alejadas de la ciudad.
Al margen de estos, en la huerta y en el campo estaban los numerosos curanderos y “saludadores”, pero esto es otra cuestión.
Viose el ynforme que da por escrito el Sr Dn Jph Tomas Montixo, Rxºr Comisario del Hospital a la instanzia de Antonio Meseguer, ofizial de sangrador, sobre no permitirsele practicar la ziruxia en aquel, que se le cometio en Cavildo de siete del proximo octubre. Y expone que segun resulta de las zerfiticaziones que exive de D Juan de Vila y Dn Tomas Mira, Ziruxanos mayores de dhº Hospital y demas que ha inquirido en el particular, deben ser admitidos por estos todos los practicantes de la facultad, y el haberse despedido al ynteresado por el Presidente y enfermero mayor es por quererse aborrogar facultades que no le corresponden, con lo demas que contiene dhº ynforme, del qual y dhªs zertificaziones se enteró a la Ciudad.
Y habiendolo oido y conferido, Acordó que el zitado Cavº Comisario tenga una conferenzia con el Pe Prior de Sn Juan de Dios, para que instruido del asunto, satisfaga a el y de su resulta de cuenta a este Ayuntamiento a fin de que con mayor conozimiento adapte las providenzias correpondientes.

 

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Murcia, 5 de febrero de 1765
50205Había serios problemas en la administración de los servicios sanitarios. Los hospitales se encontraban en las Ciudades y Villas, pero la población que vivía en los caseríos dispersos recurría a otros métodos.
Los saludadores o curanderos suponían una pequeña solución. Estos personajes debían ser reconocidos por las autoridades sanitarias. Pero la aplicación de muchos remedios, con una farmacopea muy artesanal, en muchos casos se encontraba en los peligrosos límites de la brujería. El tratado de Gregorio López, que estuvo vigente hasta bien avanzado el siglo XVIII, es una buena muestra.
Tesoro de Medicinas de Gregorio López:
Frenesis:
Es fiebre con locura. La causa es apostema caliente engendrada en los paniculos del celebro de colera rubia pura, o ebolucion de sangre en el corazon.
– Poner higado, azafran y la orina del propio doliente mezclada, y beberlo por la mañana
– Rapar la cabeza y lavarla con leche o con vinagre aguado, y poner al enfermo en parte fresca y regada.
Para que duerma el frenetico untar la frente y las sienes con zumo de llanten y yerva mora, raer la mollera y no cubrir la caveza. Luego poner como escofia cera resinada embuelta con leche de muger.
Otra: Rapada la caveza, ponerle un perrillo o pollo o palomino o pulmon de puerco.
Otra : Untarle los ojos con mirra y estroque, o que beva simiente de alholvas con vino.
Otra: Untar frente y sienes con simiente de apio, de calavaza, lechuga y azucar, todo molido.
Otra: Untar la caveza con azeyte rosado, y ponerle una sanguijuela en la vena de la frente para que le sangre.
Otra: Comer migas de pan remojada en agua en lugar obscuro que no tenga delante pinturas.
Viose memorial de Ysidro Antonio Navarro y Martinez, vezino de la Villa de Carabaca, suplicando a este Ayuntamiento le conzeda lizenzia para usar de la grazia de saludador mediante hallarse habil para exerzerla.
Y habiendolo oydo, lo cometio al Cavallero Procurador General a fin de que se ynforme si esta o no examinado y tiene las lizenzias nezesarias, y encontrandose en el referido estas zircunstanzias le de la lizenzia que pretende.

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Antonio Martínez Cerezo, escritor, crítico de arte y embajador del Postillón en Cantabria.
“Escritor desde la distancia, M. Cerezo presenta la realidad murciiana con mirada penetrante”. Del prologo de su Libro “Oficio de murcianos”
Amuleto curativo de la colección Zarwell
Amuleto curativo de la colección Zarwell
La Iberia. Madrid, 22 de mayo de 1864, de Murcia, del 14:
Otra milagrera en Murcia
Voy a dar a Vds. conocimiento de un suceso que tiene escandalizadas a las gentes sensatas.
Una mujer llamada Josefa Martínez, “La Galla” (porque se ocupa en capar esas aves), vecina de Beniel, se da visas de santidad diciendo que cura a los cojos, ciegos, mancos sordos, mudos y cuanto hay que curar en el mundo.
El párroco de Beniel nada hace; las autoridades de aqui tampoco; y si esto no se remedia, bien pronto todos los pueblos de esta provincia y la de Alicante invadirán la Villa y llegará el caso de dejar en cueros a aquella mujer, arrancándole girones de vestido como reliquias sagradas, pues ya se ha comenzado a despojarla por los fanáticos, y dentro de poco no quedará sino el solar de su barraca, porque se llevarán hasta las pajas de la cubierta de su morada.
Van infinitos carruajes de esta Capital con enfermos. Y aunque se ve que vuelven lo mismo que fueron, predomina tanto el fanatismo que se asegura lo contrario, diciendo vuelven sanos y milagrosamente salvados.
Se dice que se ha pedido permiso para levantar una Iglesia con los dones que darán todos a porfía en honor de la referida Santa. Y si se dejase explotar semejante mina, se reunirían incalculables fondos, aprovechando el calor de los fanáticos que acuden en tropel de todas partes.
Se dice que el Señor Obispo de Orihuela, eclesiástico sabio y circunspecto, ha castigado a dos sacerdotes que fueron a que les curase Pepa La Galla.
Véase ahora el parte que el Alcalde de Beniel ha dirigido a la Autoridad superior de la Provincia, quien se dice se ha contentado con elevarlo al Gobierno en lugar de que, preventivamente, se hubiese traído a la pretendida Santa a esta Capital y haberla colocado en una Casa de Beneficencia y hecho observar por ilustrados eclesiásticos, facultativos, celosos y sabios, y hasta por la autoridad misma, comandante de la Guardia Civil y algún celoso Alcalde.
He aquí el oficio que se dice redactado del Alcalde:
“En esta Villa hay una infeliz mujer virtuosa llamada Josefa Martínez Requena, que con la medalla milagrosa llamada de París que muestra en la mano derecha está haciendo mil curaciones prodigiosas a vista de todos, y diciendo a los enfermos esta oración:
“¡Oh, Maria, sin pecado concebida, ruega por los que recurrimos a Vos. Amen!”.
Y pasándole la reliquia que muestra la en mano derecha, se han dado muchos y repetidos casos en que se han presentado baldados y otras infinitas enfermedades, que seía difícil enumerar. E instantaeamente se han puesto buenos de sus dolencias.
Con este motivo, se presenta diariamente en este pueblo una concurrencia extraordinaria de forasteros, habiendo tenido que adaptar medidas serias, pedir la protección de la Guardia Civil, y que se vigile mucho, supuesto que en una Ermita que hay en la Villa es donde está constituida aquella mujer para realizar las curaciones de los enfermos. Más es tal la afluencia de gentes que es posible llegue a poderse alterar el órden.
Por lo cual  elevo a V. S, este parte por si considerase justo aumentar la fuerza o las medidas de precaucíon, sin haber dado antes cuenta de este suceso puesto que esta Alcadía quería convencerse de no ser una farsa. Este convencimiento es ya seguro por los muchos casos prodigiosos que a cada instante se están viendo y ocurriendo a mi vista, sin que la referida pida ni reciba nada.
Por lo tanto, V. S. resolverá. Etc.
Alcalde Antonio Martínez.
Este Alcade es un labrador, y carece de la instrucción necesaria para su redacción. ¿Quién lo habrá redactado? ¿Con qué intención?.

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Lorca, 4 de noviembre de 1747
Hubo un escándalo tremendo en la destrucción de espacios de arbolado que debían ser protegidos y en el comercio abusivo de la madera. Las zonas afectadas fueron las más altas de Lorca, lindando con Caravaca para lo que se habían nombrado unos presuntos Jueces Delegados y Subdelegados, que actuaban de acuerdo con algunos negociantes en materia de la madera. Fue un caso aislado, puesto que la mayoría de los regidores locales tenían como compromiso personal la defensa del interés público.
Cualquiera que fuese hallado involucrado en un asunto turbio era inmediatamente apartado de sus cargos, cuando no lo hacía él de motu propio, lo que era habitual.
41104El Postillón recomienda someter a los que hoy, amparados bajo el paraguas de la inmunidad que suponen les dá una mayoría absoluta, a un tratamiento chamánico o de saludadores y curanderos para estirparles el mal que genera el daño que están haciendo a todos.
Que, respecto a que la mayor parte de los daños y perjuicios han sido causados por los Jueces Subdelegados que entendieron en este negocio y por diferentes individuos de los mismos Pueblos que coludieron (s) a ello: Los Fiscales del Consejo, reconociendo las causas o tomando los informes necesarios o la misma Sala segunda de Gobierno, de oficio o a instancia de los agraviados proceda contra ellos y contra todos y qualesquier particulares que hayan dado causa a los daños padecidos breve y sumariamente, hasta dar entera satisfaccion a la Justicia, aplicando las condenaciones y multas pecuniarias a beneficio de los mismos Pueblos y Particulares agraviados.
Que la Sala segunda de Gobierno haya de conocer de estos negocios, sus incidencias y dependiencias, dandola, como la dá S. M., todas las facultades que sean necesarias para proceder guvernativamente y hacer cumplir quanto S. M. se ha servido mandar sobre este negocio, removiendo las dudas y embarazos que puedan retardar su execucion, y consultando a S. M. en lo que sea digno de mayor declaracion o resolucion. Encargando como encarga a los Ministros de ella el mas exacto cuidado y diligencia en todo. Tambien ha resuelto S. M, . que la Sala Segunda de Govierno se aplique a estas dependiencias con preferencia.

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Molina de Segura.- 17 de Septiembre de 1790
Molina de Segura a principios del silgo XX
Molina de Segura a principios del silgo XX
Con el crecimiento de las Villas y Lugares, una de las principales preocupaciones de los Concejos fue la presencia en ellos de profesionales sanitarios. Esto garantizaba de alguna forma la prevención y el tratamiento de las frecuentes enfermedades (tuberculosis, tercianas, tabardillo, Etc.). En los ambientes rurales, era habitual recurrir a sanadores y curanderos, ante la ausencia de profesionales. Sobre esto El Postillón mayor dió una charla en el Festival Internacional de Folklore de Murcia el pasado verano.
Dixeron que a consecuencia de la despedida expontanea que hizo Dn Gaspar Perez de la Plaza de medico de esta Villa, la confirio este Aiuntamiento en Don Juan Lopez Marchante, de Alcantarilla por su acuerdo de siete del corriente mes. Y habiendose escusado dhº Dn Juan Lopez de admitir, mediante barias causas publicas, que ha representado, se ha bisto esta Villa en la precision de admitir diferentes memoriales que se han presentado pretendiendo dhª Plaza de medico, los que se an pasado ynforme.
Habiendo resultado de estos que Dn Josef de Oyos Perez, Medico titular de la Villa de la Alberca, Aljezares y Puerto de la Cadena uno de los pretendientes, es a proposito y combiene para serbir dhª plaza:
Desde luego, atendiendo a su merito, de una conformidad le nombran por medio titular de esta Villa y mandan se le reciba, admita y posesione al huso (s) y ejercicio de dhª facultad, acudiendole a su debido tiempo con los salarios en la misma dotacion que su antecesor gozaba, guardandole y haciendole guardar las honras, franquicias y pribilejos que le correspondan, ya por sus titulos como por costumbre en esta Villa.
Lo que se le hara saber y entender con la obligacion vajo la qual ha serbido la propia conducta dhº Gaspar Perez.

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Murcia, 17 de julio de 1787
Cafetería “el Arco”, en Santo Domingo. Julio 2014
En los últimos años del siglo XVIII, eran frecuentes ya los establecimientos conocidos como cafeterías. En ellos, el principal consumo era el café y el té, servidos en elegantes veladores, a diferencia de las tabernas en las que los clientes bebían depie, y las posadas donde se sentaban los clientes juntos. La botillería era el servicio de helados y bebidas frías, como hemos comentado alguna vez. Seguimos sin encontrar referencias al consumo de cerveza.
Viose memorial de Juan Huertos, vezino de esta Ciudad, suplicando se digne darle su permiso para abrir un cafe o botilleria en la parte que pueda colocarse
Y el Ayuntamiento, habiendolo oido, cometio esta instanzia a los Sres Dn Joaquin Lopez de Zetina, Rxºr, y Dn Gregorio Carrascosa, Jurado, para que conzedan al ynteresado la lizenzia que solizita, no habiendo perxuizio comun ni particular y ajustandose por la venta que drºs ha de pagar a la Rl Hazienda.
Alegoría del “maligno” en uno de los conjuratorios de la Catedral de Murcia.
Esta tarde a las siete y media “El Tío del Saco” y “El Postillón mayor” hablarán sobre “Ritos de protección colectiva” dentro de la programación del tradicional Seminario de folklore y etnografía del Museo de la Ciudad. José Sánchez Conesa, “El Tío del Saco”, lleva años recorriendo los lugares en busca de todos aquellos elementos de la cultura tradicional que todavía perviven. Del “Postillón Mayor” ya se conoce su filiación.

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Murcia, 25 de junio de 1735
Durante los meses de verano, era frecuente la aparición de afecciones y enfermedades provenidas de una higiene muy deficiente o por la presencia de aguas estancadas en acequias y ramblas. El tabardillo o fiebre tifoidea provocaba fuertes diarreas, mientras que el paludismo generaba las tercianas o cuartanas. Debido a esto, por ejemplo, estuvo a punto de desaparecer la población de Fuente Álamo por las infecciones que causaban las numerosas charcas que permanecían durante semanas en la cercana rambla.
Uno de los alimentos más vigilados eran los embutidos que se elaboraban con muy escasas prevenciones higiénicas.
El Señor Dn Francisco Rocamora, Rexidor, hizo presente el rezelo que se ha dibulgado de el perjuicio que se puede seguir a la salud publica en la venta del rafali expecialmente en el presente tiempo de los calores y continuacion de las enfermedades de tabardillos, lo que participa a la Ciudad para que resuelva lo mas combeniente. Y haviendolo oido, dio las gracias a dhº Señor por su zelo, y Acordó que los Cavalleros Fieles Executores dispongan una Junta de quatro medicos de la maior inteligencia y en ella se confiera esta materia, y de lo que resolvieren traigan razon para determinar en su vista.

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Murcia, 5 de junio de 1753
Fotografía prestada del libro: “Medicina popular en Jumilla” de Pascualita Morote.
En la medicina llamada “popular” hay numerosos elementos que pueden ser considerados como extrafalarios. Algunas prácticas de los saludadores estaban casi en el límite con la brujería, pero por la falta de otros medios, estos personajes eran admitidos al ejercicio de ciertas actividades, sobretodo en casos de enfermedades mentales. Tambíén actuaban por ejemplo contra el mal de ojo, fenómeno social que todavía hoy está extendido por toda España.
Viose memorial de Salvador Cortes, vezino de esta Ciudad, en que haze relazion se halla con gracia de saludar del mal de ravia, y que para exerzerlo ha obtenido licencia del Sr Juez Ordinario de Causas pias, la que exive, y para poder usar de dha gracia sin que se le pueda poner embarazo, suplica a la Ciudad se sirva conzederle su licencia, y permiso. Y haviendolo oydo, lo cometio al Sr Dn Joachin Riquelme, Rgor, para que ynstruido de esta pretension trayga razon.

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