Espinardo y el Huerto de Las Bombas

Huerto de las Bombas. Espinardo, agosto de 1708

300px-Ligli-Batalla_de_AlmansaEl episodio del Huerto de las bombas, en el que participaron muchos huertanos de la zona de Espinardo, Churra y La Albatalía resultó decisivo para la vinculación definitiva de la sociedad murciana, muy dividida políticamente, a favor del bando borbónico.   
El Sr Dn Alonso Contreras, Regidor dijo que en el día de Santa Rosa de Bitervo, el año pasado de 1706 fue la batalla con los enemigos que estando acampados en Espinardo, un cuarto de legua de esta ciudad, avanzaron a la casa y fuerte de las Bombas que está a la entrada de ella, y donde fueron derrotados, muertos y heridos, y vueltos en fuga los que quedaron, quedando victoriosa la lealtad murciana, demostrando su cuantiosísima fidelidad al Rey, Nrº Sr, Don Felipe Quinto (que Dios guarde).
Y porque esta victoria, piadosa, y como generalmente se publica, se cree que esta gloriosa Santa, pidió a Dios, Nrº Sr, por el buen suceso de las armas Católicas en su día, como se confiesa también la de Almansa en el del señor San Marcos, cuyos cultos está resuelto se celebren perpetuamente, y hasta ahora no ha permitido la continua asistencia a la defensa de los enemigos por su cercanía ninguna demostración que redunde en mayor gloria y alabanza de esta Santa, lo pone en el Católico celo de este Ayuntamiento a fin de que en su inteligencia, disponga el aplauso y festejo en su día, que corresponde a tan precisa obligación. Mayormente cuando al mismo intento, por el Convento de Nrº Pe Sn Francisco de esta Ciudad, como hija de su religión, en su capilla está colocada la gloriosa Santa, y al tiempo que se le hacía rogativa por la Comunidad, y celebraba Misa por el buen suceso, que fue en el 4 de septiembre, se logró el feliz que se deseaba, y en hacimiento de gracias, desea la Comunidad perpetuar su fiesta.

Jabón de Espinardo

Espinardo, 24 de septiembre de 1706
40924Espinardo tuvo una enorme actividad industrial a lo largo de los siglos XVII y XVIII. Más de cuarenta alfareros tenían sus obradores en las cercanías del Lugar. También se instalaron los fabricantes de jabones blandos para el uso personal, y duros para la limpieza del hogar y el lavado de la ropa. Durante la guerra de Sucesión, la famosa incursión de los ingleses hasta el Huerto de las Bombas conllevó que algunos de los lugares inmediatos sufrieran los daños de la guerra. Espinardo quedó casi arrasado y muchas de sus industrias destrozadas.
Más información en “Historias de los Lugares”, pronto.
Viose petizion de Dn Jn de Burgos, avastezedor del Javon, en que manifiesta a la Ziudad las ocurrenzias que han sobrevenido para no poder cumplir con la obligazion de su avasto a causa de haver estado el henemigo en la Villa de Espinardo, donde tenia la caldera para su fabrica, y haverla dejado de forma que no se a podido fabricar, haviendose llevado parte de sus ingredientes que tenia para ello, haviendose experimentado por dhª razon falta de dhº jenero en esta Ziudad y sus estancos publicos y allarse ymposibilitado de su remedio, porque se le a denunizado y esta bexado (s) con guardas para que cumpla con su obligazion del dhº abasto; con estas razones que refirere en su pedimento, ofreziendo en el interim que el fabrique el jabon de la calidad de lo del Reyno el avastezer con el blando, para que por este medio se socorriesen los vezinos.

Fabrica de vidrio

15 de julio de 1721
Hay pocas referencias a fabricas de cristal o de vidrio en Murcia hasta el siglo XIX. La principal demanda de este producto era para cerrar las grandes ventanas y los miradores que estaban cambiando la fisonomía de las viviendas. Por razones de higiene, el elemento que más caracteriza la casa del siglo XVIII es la presencia de balcones y ventanales que servían para airear mejor los interiores.
Dentro del ajuar, las jarras y vasos de cristal escasean hasta la segunda mitad de siglo, siendo estos recipientes todavía de barro.
El principal problema que se planteaba a cualquier empresa que precisase de un horno era la obtención del carburante, debido a las rigurosas ordenanzas que buscaban un equilibrio ente consumo y conservación de los montes. Recuérdese que los numerosos alfareros de Espinardo y Guadalupe utilizaban de forma fraudulenta hasta los arbustos de tomillo y romero, arrancándolos de cuajo.
Al memorial de Tomas Puche, maestro fabricante de vidrio suplicando a esta Ziudad le conzeda lizª para hazer dhª fabrica en esta poblazion respecto de que el maior consumo de leña que puede tener sera quatro cargas al dia,
Y haviendolo oido, atendiendo al venefizio publico que desto puede resultar, Conzedio lizª para que por el tiempo de la voluntad de esta Ziudad ponga dhª fabrica en su poblazion con la calidad de que en el gasto de leña no a de exzeder de las quatro cargas al dia que propone y estas las a de comprar dentro de esta Ziudad sin ynviar a cortarlas de su quenta al monte, y se comete al Sr Dn Juan Vautista Ferro, Rxºr, el señalamiento de sitio para dhª fabrica y el zelar la observanzia deste acuerdo y que se denunzie y castigue su contravenzion en las penas extablezidas por ordenanzas.

Pimentón de La Ñora

9 de julio de 1796
Los Lugares de La Ñora, Guadalupe y Espinardo cambiaron su ancestral actividad de la alfarería por la elaboración de las especies del pimentón. Para ello se transformó el diseño de los regadíos tradicionales, cambiando la morera por la planta del pimiento; los molinos combinaron la actividad molinera con la pimentonera, y en ciertas épocas del año los terrenos cercanos se pintaban de rojo por la exposición del producto para el secado. 
Viose memorial de Alonso Perez y consortes, moradores en el Lugar de La Ñora, vendedores de pimiento dulze y picante, representando los perxuizios que reziven de dar la libra del primero a onze quartos y la del segundo a nueve. Y concluyen suplicando a la Ciudad se sirva arreglarlo a catorze y a doze.
Quien, en su intelixenzia, cometió esta instanzia a los Cavºs Fieles Executores y Diputados del Comun para que la reconozcan, e ynformen en su razon quanto se les ofresca y parezca correspondiente a fin de providenziar con conozimiento en el asunto, sin perxudicar al publico ni a dhºs vendedores.