Juego de bochas

17 de junio de 1778
Para el profesor Angel Luís Molina, investigador de los juegos medievales.
150617El juego de bochas viene siendo asimilado como antecesor de la petanca o los bolos. Sin embargo, los diferentes testimonios encontrados difieren de este criterio. Al parecer, podría integrarse en el grupo de juegos de canicas o pequeñas bolas conocido en Chile y en otros países americanos como “la Ratonera”. Se trata de introducir en una serie de agujeros hechos en un pequeño tablero o en un espacio acotado en el suelo el mayor número de  bolas, que podían ser de barro pero probablemente serían balines de fusil o de pistola. Se hacían apuestas o desafíos entre los jugadores, y siempre había alguno que, mediante una especial habilidad, se hacía con el dinero. Por su afinidad con las canicas era muy practicado por los muchachos que acudían a las tabernas y casas de juegos abandonando sus labores.

Viose un expediente formado por el Sr Crrxºr sobre haber providenziado su Señoria se zierren las casas de mesas de trucos, se recojan las bolas y adherentes de esta y lo mismo los juegos de vochas; y por Auto del dia de ayer se sirve mandar se haga saber a este Ayuntamiento arregle y señale las casas que deben quedar con dhºs juegos de trucos y los de bochas en esta Capital y si es combeniente paguen algun estipendio semanal o mensualmente para invertirlo en la composizion de caminos, como se executa en otras partes, que los que hubiesen de permanezer en dhªs casas han de dar fianza para responder de las quimeras que probengan, y de que no han de tener juegos de naipes, con las demas prebenziones que considere conformes esta Ciiudad, el qual se leyó a la letra.

El Juego en Molina

Molina de Segura, 7 de enero de 1796
La Villa de Molina conservó muchos elementos de la vida ancestral hasta bien adentrado el siglo XX

La Villa de Molina conservó muchos elementos de la vida ancestral hasta bien adentrado el siglo XX

El Archivo de Molina de Segura conserva una importante serie de bandos de buen gobierno. Estos Edictos apenas cambiaron su contenido durante siglos. Se promulgaban a principios de año y buscaban ordenar la vida cotidiana del lugar en todos los aspectos, desde el comercio hasta la educación pasando por la limpieza e higiene en las calles y los parloteos de las mujeres en las tiendas.
4º.- Que ninguna persona tenga en su casa tablas de juego de naipes ni otros de los prohibidos, ni tampoco de los que llaman entretenimientos diariamente, por que de ello se sigue estar vagantes y otras malas consecuencias; y solo se permitira a los artesanos y labradores que de continuo se ocupan en sus ministerios, que en los dias de fiesta, despues de la Misa Mayor, y por las tardes, concluido el rosario y explicacion de la Doctrina Cristiana en esta Yglesia Parroquial, jueguen alguna dibersion de los juegos licitos y permitidos con tal que sea en casas decentes a lo publico y de poca consideracion su ynteres en la perdida o ganancia, y a los pobres y meros jornaleros se les prohibe entereramente todo juego.
Y teniendo presente el nuevo introducido que le nombran las Altas y otros, de que se experimenta mucho abuso y perjuicios, se impone a los contraventores y dueños de las casas donde se apreendieren quatro Ducados de multa por la primera vez, por la segunda doble, y por la tercera se procedera según la naturaleza del caso a lo que hubiere lugar  por drº.

almansa gaya

Juegos de bolos

Murcia, 21 de julio de 1778
El entretenimiento y el ocio era parte necesaria de la vida cotidiana. Ciertos juegos de cartas en los que intervenía el dinero estaban controlados o prohibidos.
El único juego de rivalidad o de competición conocido en la Región de Murcia eran los bolos. Varios pintores costumbristas lo han plasmado. Al igual que en otros aspectos del ocio como el baile, con el desfile del siglo se van teniendo noticias de estas actividades. Por lo general, junto al “carril” de los bolos había un ventorrillo o taberna, donde se comentaba el juego, a veces de forma apasionada. Un pequeño reglamento de estos espacios recomienda horarios y clase de personas que participasen en ellos. Llama la atención el horario y la recomendación a los casados de evitar estos ambientes.

El Postillón empleó toda una mañana durante varias partidas de bolos para obtener esta foto.

En cumplimiento del encargo que V. S. I., se sirvio azernos en su Cavildo de 16 del proximo Junio para que le ynformemos sobre los juegos de trucos y bochas que deven quedar en esta Ciudad y con que limitaziones, segun lo desea tambien el Sr Corregidor, hemos reconocido los Autos formados de orden de su Señoria para que se zerrasen dhºs juegos y evitasen los muchos exzesos que se advierten.
Por lo que de ellos resulta y de las notizias que para nrª ynstruccion y govierno hemos tomado, devemos exponer a V. S. que unos y otros se extablecieron y los ay en barios Pueblos para una onesta recreacion y pueden ser utiles a este siempre que no se abuse de ellos. Y para precaber los incombenientes que se experimentan nos pareze se observen precisamente las siguientes reglas:
Capitulo 1º.- Que siempre que se haia de extablezer casa de esta naturaleza en lo subzesibo se ha de pedir lizencia al Ayuntamiento.
2º.- Que los tres Juegos de trucos que ay en el dia corrientes y son propios de Dª Teresa Gomez de Albazete, Dn Diego Gabriel Molina y Vaena, y Dn Antonio Barrera, han de permanezer vajo la direczion de sus dueños o personas de juicio y buena conducta que a sus nombres los mantengan en los sitios y paraxes donde oy se hallan, dando fianza hasta la cantidad que V. S. estimare suficiente para responder de qualquiera ynfraccion de la Rl Pragamatica de la que se entregara un exemplar.
3º.- Que no se ha de jugar en las oras de la siesta del dia en el verano ni pasada la de las nuebe de la noche en todo tiempo para evitar la incommodidad que produce el ruido de las volas y concurrentes a a los vecinos, maiormente si estubiesen enfermos.
4º.- Que el sujeto encargado en cada una de ellas no ha de permitir se hable palabra alguna indecente de las que frecuentemente acostumbran ni que hechen votos ni juramentos, repreendiendo (s) y separando de el juego al que lo ejecutare, y si lo resistiere dara abiso inmediatamente a la Tl Justicia para su correccion y castigo.
5º.- Que ha de cuidar si frecuenta mucho el juego algun hombre casado y que pueda hazer falta a su casa o hixos de familia que estan mui zebados en el, y les advertirá su obligazion y en el caso de no escarmentar estos ultimos, dará cuenta a sus padres, amos, o a cuio cargo esten para que tomen provindenzia.
6º.- Por lo que hace a los juegos de vochas no ay incombeniente en que subsistan los que actualmente se encuentran a el cargo de los mismos que los tienen, procurando sus dueños estar a la vista para que no se hable en ellos palabras obcenas (s) y probocatibas que causen ruina espiritual y que se evite todo escandalo, ruido y alboroto, arreglandose en lo demas a la Pragamatica de que tambien se les entregará un exemplar.
Que es quanto en desempeño de la confianza de V. S. I. le podemos ynformar.
                                   Murcia 21 de julio de 1788

Juegos prohibidos

16 de junio de 1778
Los juegos llamados prohibidos en los que se apostaba dinero, estuvieron rigurosamente prohibidos por la violencia que se generaba entre los que perdían, y por la censura que recibían aquellos que pasaban buena parte del tiempo en las tabernas y casas de juego. Sin embargo, el horario favorecía estas actividades, puesto que se cenaba sobre las siete de la tarde, y luego llegaban los largos ratos de espera hasta la hora de acostarse.
Fue en la época de Carlos III cuando se comenzó a apreciar que esa actividad podía ser una fuente de ingresos a la Real Hacienda.
Viose un expediente formado por el Sr Crrxºr sobre haber providenziado su Señoria se zierren las casas de mesas de trucos, se recojan las bolas y adherentes de esta y lo mismo los juegos de vochas; y por Auto del dia de ayer se sirve mandar se haga saber a este Ayuntamiento arregle y señale las casas que deben quedar con dhºs juegos de trucos y los de bochas en esta Capital y si es combeniente paguen algun estipendio semanal o mensualmente para invertirlo en la composizion de caminos, como se executa en otras pates, que los que hubiesen de permanezer en dhªs casas han de dar fianza para responder de las quimeras que probengan, y de que no han de tener juegos de naipes, con las demas prebenziones que considere conformes esta Ciudad, el qual se leyó a la letra.