Pimentón de La Ñora

9 de julio de 1796
Los Lugares de La Ñora, Guadalupe y Espinardo cambiaron su ancestral actividad de la alfarería por la elaboración de las especies del pimentón. Para ello se transformó el diseño de los regadíos tradicionales, cambiando la morera por la planta del pimiento; los molinos combinaron la actividad molinera con la pimentonera, y en ciertas épocas del año los terrenos cercanos se pintaban de rojo por la exposición del producto para el secado. 
Viose memorial de Alonso Perez y consortes, moradores en el Lugar de La Ñora, vendedores de pimiento dulze y picante, representando los perxuizios que reziven de dar la libra del primero a onze quartos y la del segundo a nueve. Y concluyen suplicando a la Ciudad se sirva arreglarlo a catorze y a doze.
Quien, en su intelixenzia, cometió esta instanzia a los Cavºs Fieles Executores y Diputados del Comun para que la reconozcan, e ynformen en su razon quanto se les ofresca y parezca correspondiente a fin de providenziar con conozimiento en el asunto, sin perxudicar al publico ni a dhºs vendedores.

Robo de agua en un molino.- final

Sentencia

Estado actual del molino de la pólvora

Las decisiones jurídicas eran tomadas por el Corregidor, en función de los delitos y de los atenuantes. Como se ha visto en los listados de embargo, la situación económica de los huertanos era más bien de penuria, y el impago de una fuerte multa (más de 2000 Rls de la época, unos 2000 € actuales) les suponía al menos un año de presidio en las galeras. Por lo general se rebajaba la multa. Siguiendo la tradición medieval la cantidad anbonada se repartía entre el denuciante, el juez y los gastos del pleito.
Para los curiosos, el molino de pólvora mencionado quedó destruído por completo pocos años después a causa de una explosión debida por el desajuste de los mazos que elaboraban el explosivo.  
Auto: en la Ziudad de Murcia, en 1º de Septiembre de 1727, el Sr Dn Bizente Correa y Salamanca, Cavº del horden de Alcantara, Crrxºr desta Ziudad, parezieron Antonio Gomez, Juan Sanchez, Joseph Peñalber, Amador Cano, Gaspar Cano, Gines Castaneda y Francº Juirao (s), vezinos desta Ziudad moradores en su huerta, y dijeron que en la denunziazion que de ofizio se sigue contra los susodhºs sobre la rafa que se hizo en la zequia mayor de Aljufia en el molino inmediato al Lugar de la Ñora, desde luego por escusar mayores costas y redimir la execuzion sin perjuizio de los drºs que les perteneze, y de repetirlos contra quien hubiese lugar, se allanan a pagar la pena que se les impusiere, esperando de la justificazion de dhº Sr Crrxor, que atendiendo a ser unos pobres miserables les haga la grazia que se prometen de su venignidad.
Y oido por su Sriª y visto el testimonio de la ordenanza que testimonio de ella esta en estos autos, con lo demas que ver conviene, teniendo presente el allanamiento destas partes y que le consta de su miseria, les condenava y condeno en la pena de 450 Rls en que moderaba la de la ordenanza, dejandola en su fuerza y vigor para en adelante, aplicados por terzias partes, segun se prebiene en dhª ordenanza, y en las costas causadas en esta causa, y para la paga de uno u otro mancomuna a los susodhºs y que se les aperziva su obligazion para en adelante.
Y lo firmo.

Robo de agua en un molino.- 7

21 de agosto de 1727

– Moliendo pimentón

Los listados de embargos, así como los inventarios de dotes de boda o las particiones testamentarias suelen ser documentos fascinantes por la cantidad de información que contienen. Por lo recogido en el documento que nos ocupa, se deducen dos datos:
El primero es que las viviendas registradas para el embargo no son la residencia habitual de los encausados por la ausencia de camas y colchones. También resulta llamativa la escasez de bienes confiscados, tanto en cantidad como en calidad. Probablemente más que viviendas habituales, eran pequeños reductos similares a los que hoy se encuentran en algunas huertas, y que sirven para guardar los aperos.
El segundo dato es la presencia del pimentòn, cuyo cultivo y molienda fue originario del Lugar de La Ñora, aunque durante el siglo XIX y XX se desplazara a Espìnardo.
Salida: En Cumplimiento del auto de la hoja antes de esta, salí de esta Ciudad para el Pago del molino harinero del Lugar de la Ñora hoy dia de la fecha 21 del corriente, siendo las 4 de la tarde del, asistido de Diego Segura y Francisco Pobeda, ministros ordinarios de la Real Justicia de esta Ciudad, a fin de practicar las diligencias que por dicho auto se prebiene,  y para que conste la pongo por diligencia que firmo, de lo que doy fee.
Llegada: Llegamos a este Pago del molino arinero del Lugar de la Ñora, siendo como las cinco de la tarde de dicho dia, veinte y uno del corriente, y para que conste lo pongo por diligencia que firmo, doy fee.
Embargo de Amador Cano:
una caldera grande de cobre
una perala (s) mediana de azofar
unos hierros para el fuego
una sarten grande
otra mediana
dos sabanas de lienzo casero a medio traer
quatro sillas de morera con asientos de soga
una lechona mediana
dos legones
una mesica de pino
unas graillas (s)
Embargo de Gines Castaño:
Una lechona grande
una hiegua (s) de hedad zerrada pelo bayo
un macho pelo negro de hedad zerrada,
quatro sillas de morera con asientos de sogas
una mesica de pino mediana
unos hierros para el fuego
Embargo de Gaspar Cano:
Quatro sillas de morera con asientos de soga
una mesica de pino pequeña
una sarten mediana
unos hierros para el fuego
un macho pelo negro de hedad de seis años
un belador de pino.
Embargo a Francº Guirao:
Una mula pelo tordillo de hedad de cinco años
una arca de pino con cerradura y llabe bazia
quatro sillas de morera con asientos de soga
una mesica de pino
una sarten mediana
una calderica de cobre
Embargo de Juan Sanchez Soler:
Primeramente en diez y seis arrobas de pimenton molido
dos arcas, la una grande y la otra mediana sin zerraduras ni llabes
una escalera de pino nuevo de siete escalones
una artesa, tabla, zedazo y cernederas
dos mesicas medianas de pino
un telar de texer lienzos corriente
otras seis arrobas de pimiento molido
seis sillas de morera con asientos de soga
una caldera de cobre mediana
una sarten grande
unos hierros para el fuego.
Embargo de los vienes de Antonio Gomez
Un lechon grande
una caldera mediana de cobre
dos arcas grandes de pino con zerradura y llaves
seis sillas de morera con asiento de sogas
arteza, tabla, zedazo, zernederas
una sarten
unos yerros.

Robo de agua en un molino.- 6

Murcia, 14 de agosto de 1727
Las sentencias y condenas en asuntos de aguas pretendían no sólo castigar a los culpables sino también dotarlas de un sentido ejemplarizante, puesto que resultaba muy dificultoso controlar el enorme territorio que abarca la huerta de Murcia y la escasez de medios, tanto técnicos como humanos con sólo dos jueces de aguas para una extensión de casi 400 kilómetros cuadrados, dos acequias mayores de más de 10 kilómetros una y de 30 la otra, y cerca de un centenar de pequeñas acequias.

Las antiguas instalaciones de la fábrica de la pólvora de Murcia, uno de los pocos edificios civiles del siglo XVII que quedan en la Ciudad, se encuentran en un estado de total abandono.

Para mayor peso de las penas, en el caso presente el Corregidor amagó con hacer partícipe a la Real Hacienda, mediante la intervención del administrador de las fábricas de la pólvora.
Auto:
En la Ziudad de Murcia a 14 dias del mes de Agosto 1727 años, el Señor Dn Vicente Correa y Salamanca, Caballero del Órden de Alcantara, Corregidor y Justicia Mayor desta Ciudad, habiendo visto estos Autos y culpas que resultaron contra Francº Guirao y Ginés Castaño, Gaspar Cano, Amador Cano, Juan Sanchez y Antonio Gomez, desde luego aprobando las diligencias hechas en ellos:
Denunciaba y denunció a los mencionados, y Mandó se les haga notorio para que dentro de 9 dias desde que reciban a prueba esta denuncia, en conformidad de la ordenanza que trata sobre el modo de proceder, digan y alegen lo que les convenga, para lo cual se ponga testimonio de la ordenanza que prohibe los hurtos de agua y que no se agan rafas en las acequias mayores, de las penas en que incurren los que la quebrantan, y por ello se les embarguen sus bienes y se pratiquen los testimonios de la Sumaria
Para todo lo cual se da comisión a cualquier ministro de esta Audiencia, haciéndose saber el estado de esta dependencia a don Francisco Zoco, Administrador de las Reales Fabricas de pólvora, para que pida lo que le combenga.
Y lo firmó con acuerdo del licenciado Dn Antonio Martínez Talon, su asesor.

Robo de agua en un molino.- 4

Vista de ojos 1ª parte:
Una antigua expresión, “vista de ojos”, definía la acción de proceder a una inspección ocular o a un “acta presencial”. Esto se hacía tanto para comprobar la calidad de las obras terminadas como para verificar el resultado de alguna tropelía.

Vista de ojos.
El dueño de las tierras había cerrado el acceso a un brazal regador, cosa prohibida por ordenanzas, y fue obligado a reformar el cercado.

En todos los actos de este tipo que se hacían en la huerta era necesario la presencia de al menos tres testigos, para evitar agravios o rencillas personales entre los afectados y los causantes. El Juez Sobreacequiero podía preguntar sobre todo y los encausados debían responder bajo juramento. Todo era muy sencillo y rara vez los acusados estaban auxiliados por letrados, por no considerarse necesario.
Doy fee como habiendo pasado de inmediato, de orden de Don Pedro Tomás, Juez Sobreacequiero y con su asistencia, la de Francº Pobeda, Portero de la Ziudad de Murcia, Juan Diaz y Antonio Gil, maestros de molineros de el del Lugar de la Ñora, a reconocer los bancales que se habían regado al redor (s) de este molino y que se demostraban haber sido con la rafa que motiva estos Autos y que se ejecutó, según de ellos consta, la noche del dia sábado 9 del corriente:
Habiendo llegado juntos, a los bancales que en este Pago tienen Amador Cano y Gaspar Cano y preguntádoles el Señor Juez a los molineros si los bancales se habían regado, según se demuestra, la noche de el expresado dia 9 del corriente y si ese riego había sido con la expresada rafa.
Le respondió el tal Juan, uno de los expresados molineros:
-Puedo, dudosamente, afirmarme tan preciso que se habían regado con el agua de la expresada rafa, pero al mismo tiempo que nó, no había sido así.
Guardó unos minutos de silencio, mirando hacia las huertas con señal de haber sido regadas, al Juez y a los hombres que estaban por allí.
-Sí que había sido con el agua de la tanda que les toca de la acequia de Beniscornia de donde dijeron se regaban.
Pedro Tomás, que era experto desde muchos años en estos asuntos, le replicó con fuerte voz:
-Eso no puede ser así, porque las tandas van de otra forma, y aquí todos los riegos que se hallan alredor (s) del molino están con la misma igualdad y altura de agua.
Y se acercó a un pequeño talud divisorio en el que la marca de  la atura del agua estaba todavía visible.  
-¡El regolfo se ha hecho con la expresada rafa! ¡¡Sin ella no podía montar el agua a la altura que demuestran estos bancales y los molinos!!
El Juan Diaz, amedrentado por la fuerza de las palabras del Acequiero, respondió:
-Eso es cierto, por que la mañana del domingo, diez de el corriente, se había hecho otra rafa en este molino como a las ocho de la mañana de él. Con ella se han regado esos bancales expresados. Pero yo tenía entendido que aquí se podía hacer a esa hora.
Y señaló los canalados del molino. Y ya con poca voz, por el susto que llevaba encima, terminó:
-Esos bancales -que señaló- se regaban según me dijeron, de la acequia de Beniscornia, que está inmediata a esta acequia mayor…
Antonio Gil, el experto molinero, le interrumpió:
-Este, como hace poco tiempo que está en mi molino, ignora el modo y forma de los riegos de este Pago, por lo que no puede dar salida a la duda de que se trata.
Pero el Juez, receloso de las dudas, cambios y contradiciones del Juan Diaz, y por habernos cogido la noche, me pidió pusiese por escrito todo lo expresado aquí.
Lo que para los efectos que pueda haber lugar, le dí la presente que signé y firmé en este Pago en el dia 11 de Agosto de 1727.

Robo de agua en un molino.- 2

11 de Agosto de 1727

Los molinos mencionados en el texto son los dos últimos abajo a la derecha

Claves para el texto:
1.- En la parte norte de la huerta de Murcia, los molinos se instalaron en la cabeza de las acequias, donde había casi siempre mayor flujo de aguas. Allí el cauce de la acequia mayor tiene unos cinco metros de ancho, por tres de profundidad.
2.- Los molinos de pólvora funcionan a modo de batán, mediante mazos circulares que golpean el carbón, el azufre o el salitre dentro de un recipiente circular. La mecla de los componentes se hace mediante unas tolvas en lugares apartados. La actividad de los artefactos debe ser contínua y los “mortereros” o molineros encargados de este trabajo corrían con una enorme responsabilidad, puesto que el menor descuido podía producir deflagraciones, como ocurrió en algunas ocasiones.
3.- Las Ordenanzas de la huerta incluyen la altura máxima o “marco” del agua retenida en las compuertas o “tablachos” de los canales que conducen a los rodeznos de los molinos. Esos marcos debían estar señalados mediante marcas cinceladas en un sillar colocado a la entrada de esos canales. Si se sobrepasaba esa señal, se producía uan retención de agua o “regolfo” que llegaba a producir pequeñas inundaciones a los terrenos de cultivo (“bancales”) inmediatos, lo que se consideraba como robo de agua.
4.- El Juez sobreacequiero, en este caso, tenía poder para actuar como autoridad judicial.
Declaración de los testigos:
Estando en el Pago del molino harinero de Lugar de la Ñora en este dia, mes y año, Dn Pedro Tomás, Juez sobreacequiero, asistido de Francº Pobeda, Portero, y de mí, el presente escribano, en virtud de la comisión que le está concedida: Recibió juramento por Dios, Nrº Señor y a una señal de cruz en forma de derecho de Francº Jilbente, vecino de la Ciudad de Murcia y morador en el Lugar de la Ñora de su Jurisdicción; de ejercicio molinero en los molinos de la pólvora propios de S Magd. Quien lo hizo y ofreció decir verdad. Y so cargo de él, siendo preguntado al tenor del Auto de noticia que va por cabeza de estos, dijo:
            -Lo que sé y puedo decir en razón de este contexto es que, estando en fuerza de mi obligación y encargo que tengo de tal morterero en los molinos de la pólvora, los que estan a la parte de abajo del molino harinero de este Lugar de la Ñora, que la noche del dia sábado después de las 12 de ella poco más o menos, se pararon los molinos por haver hecho rafa en el molino harinero de La Ñora y haberse quedado en seco la acequia mayor de Aljufia.
       Después explicó:
       -Esto es en grave perjuicio a la Real Hacienda por haber estado parados todo el resto de la noche, además del grave perjuicio que asimismo se puede seguir a los molinos de pólvora, respecto de que con la falta de agua, no estando a mira (s) de los que cuidan de dhºs molinos, acontece andar las ruedas al contrario algunas bueltas y poderse descomponer y quebrarse el arrodamiento (s) y piezas de él. Y con mayor riesgo pudiera ser el daño cuando soltasen la rafa del molino arinero y beniendo (s) el agua de pronto, el ympitto (s) de ella pudiera por ello perjudicar estos molinos volándose, con otros perjuicios de consecuencia.
        Y mirando hacia la huerta, dijo señalando con la mano:
       -Aunque es cierto que sé y me consta que esa rafa se ha ejecutado en dhª acequia mayor de Aljufia con los tablachos del molino harinero de La Ñora por haberlo visto, no sé la persona o personas que la puedan haver ejecutado.
        Preguntado por el Juez terminó:
       Esto es todo lo que sé y puede decir en razón de su contexto y la verdad so cargo del juramento hecho.
No firmó, que dijo no saber, y que es de edad de 50 años.
Lo firmó dhº Juez Sobre acequiero.
 
Alonso Gómez, oficial de aquel molino de la polvora, declaró lo mismo, añadiendo:
       -Los molinos se pararon por haber hecho rafa en el molino harinero de La Ñora, por lo que se quedó en seco la acequia mayor de Aljufia. Todo ello es en grave perjuicio de la Real Hazienda por haber estado parados los molinos todo el resto de la noche por la falta del agua, además de poderseles seguir otros perjuicios mayores a esos molinos, así por lo que toca el faltarles el agua de golpe como quando viene el rafazo (s) de forma que, a no estar los molineros de esos molinos avisados, se pueden romper o volar por desarreglarse de su compás que llevan y deben llebar. Lo cual sé como tal oficial y por tristes sucesos de hace unos años…
 
Francico Jilmente, menor en dias y de ejercicio morterero en los molinos de la pólvora, también declaró en el mismo sentido.

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