Baile en La Raya

La Raya, 10 de julio de 1792

disparate improvisado por Zarwell sobre el baile del cuchichí

Es conocida la referencia del baile del cuchichí celebrado en el Lugar de La Raya, emplazado en la Huerta de Murcia, cerca de Alcantarilla. Desde mediados de siglo, los diferentes Corregidores habían promulgado Bandos de Buen Gobierno mediante los cuales los bailes, tanto públicos como particulares, debían ser autorizados por la autoridad y vigilados por los Diputados, que eran los precedentes de los Pedáneos. La finalidad era que, teniendo en cuenta las rivalidades y disputas entre vecinos de varios lugares, era frecuente que se produjesen “rebentones” de esas fiestas, que a veces terminaban violentamente.
Esto resultaba dificil de llevarse a cabo, puesto que con lo largo de los atardeceres, una vez concluída la cena sobre las ocho de la tarde, era habitual que saliesen las dulzainas y las guitarras y se improvisase algún “sarao”.
Por otro lado, conviene recordar que la moralidad y “las buenas costumbres” en la huerta, tan cantadas por algunos escritores constumbristas, no era tal. Buena prueba son las numerosas denuncias presentadas ante la autoridad judicial, por muchachas o por sus familias, ante el incumplimiento del compromiso matrimonial una vez mantenidas las relaciones sexuales.
Don Ygnacio Joaquin Moltalvo Corregidor, Justicia Mayor y Capitan de Guerra de esta Ciudad de Murcia por su Magestad.
Por quanto a llegado a mi noticia el grande desorden que se observa en el lugar de La Raya con los bailes que se practican de noche en medio de las calles y en las inmediaciones especialmente con el llamado “el cuchichi” con cuya diabolica idea, segun el modo con que parece se usa, causa, sin duda, notable escandalo y ruina espiritual y temporal; siendo muy notable que los diputados no hayan evitado todo genero de baile, como son obligados, sobre que aora, usando de equidad, no les hacen caso. Por tanto desde aqui adelante los mando a dichos diputados de La Raya no permitan de ningun modo, ni vajo algun pretexto bailen de noche en medio de la calle ni en descampado, si no que se arreglen a mi Auto general de Buen Gobierno y menos el dicho de “el cuchichi”; pues de lo contrario, ellos me quedan responsables sin escusa ni refugio alguno. Vajo cuyo apercebimiento celaran los novios no frecuenten ni tengan entrada en casa de las novias para evitar por este medio las ocasiones de que se siguen lastimosas consequencias.
Y de quedar enterados de esta orden firmaran y me la devuelvan.
Dada en Murcia a diez de julio de mill setezientos nobenta y dos.
Montalvo.