La Santera de Beniel

Antonio Martínez Cerezo, escritor, crítico de arte y embajador del Postillón en Cantabria.
“Escritor desde la distancia, M. Cerezo presenta la realidad murciiana con mirada penetrante”. Del prologo de su Libro “Oficio de murcianos”
Amuleto curativo de la colección Zarwell

Amuleto curativo de la colección Zarwell

La Iberia. Madrid, 22 de mayo de 1864, de Murcia, del 14:
Otra milagrera en Murcia
Voy a dar a Vds. conocimiento de un suceso que tiene escandalizadas a las gentes sensatas.
Una mujer llamada Josefa Martínez, “La Galla” (porque se ocupa en capar esas aves), vecina de Beniel, se da visas de santidad diciendo que cura a los cojos, ciegos, mancos sordos, mudos y cuanto hay que curar en el mundo.
El párroco de Beniel nada hace; las autoridades de aqui tampoco; y si esto no se remedia, bien pronto todos los pueblos de esta provincia y la de Alicante invadirán la Villa y llegará el caso de dejar en cueros a aquella mujer, arrancándole girones de vestido como reliquias sagradas, pues ya se ha comenzado a despojarla por los fanáticos, y dentro de poco no quedará sino el solar de su barraca, porque se llevarán hasta las pajas de la cubierta de su morada.
Van infinitos carruajes de esta Capital con enfermos. Y aunque se ve que vuelven lo mismo que fueron, predomina tanto el fanatismo que se asegura lo contrario, diciendo vuelven sanos y milagrosamente salvados.
Se dice que se ha pedido permiso para levantar una Iglesia con los dones que darán todos a porfía en honor de la referida Santa. Y si se dejase explotar semejante mina, se reunirían incalculables fondos, aprovechando el calor de los fanáticos que acuden en tropel de todas partes.
Se dice que el Señor Obispo de Orihuela, eclesiástico sabio y circunspecto, ha castigado a dos sacerdotes que fueron a que les curase Pepa La Galla.
Véase ahora el parte que el Alcalde de Beniel ha dirigido a la Autoridad superior de la Provincia, quien se dice se ha contentado con elevarlo al Gobierno en lugar de que, preventivamente, se hubiese traído a la pretendida Santa a esta Capital y haberla colocado en una Casa de Beneficencia y hecho observar por ilustrados eclesiásticos, facultativos, celosos y sabios, y hasta por la autoridad misma, comandante de la Guardia Civil y algún celoso Alcalde.
He aquí el oficio que se dice redactado del Alcalde:
“En esta Villa hay una infeliz mujer virtuosa llamada Josefa Martínez Requena, que con la medalla milagrosa llamada de París que muestra en la mano derecha está haciendo mil curaciones prodigiosas a vista de todos, y diciendo a los enfermos esta oración:
“¡Oh, Maria, sin pecado concebida, ruega por los que recurrimos a Vos. Amen!”.
Y pasándole la reliquia que muestra la en mano derecha, se han dado muchos y repetidos casos en que se han presentado baldados y otras infinitas enfermedades, que seía difícil enumerar. E instantaeamente se han puesto buenos de sus dolencias.
Con este motivo, se presenta diariamente en este pueblo una concurrencia extraordinaria de forasteros, habiendo tenido que adaptar medidas serias, pedir la protección de la Guardia Civil, y que se vigile mucho, supuesto que en una Ermita que hay en la Villa es donde está constituida aquella mujer para realizar las curaciones de los enfermos. Más es tal la afluencia de gentes que es posible llegue a poderse alterar el órden.
Por lo cual  elevo a V. S, este parte por si considerase justo aumentar la fuerza o las medidas de precaucíon, sin haber dado antes cuenta de este suceso puesto que esta Alcadía quería convencerse de no ser una farsa. Este convencimiento es ya seguro por los muchos casos prodigiosos que a cada instante se están viendo y ocurriendo a mi vista, sin que la referida pida ni reciba nada.
Por lo tanto, V. S. resolverá. Etc.
Alcalde Antonio Martínez.
Este Alcade es un labrador, y carece de la instrucción necesaria para su redacción. ¿Quién lo habrá redactado? ¿Con qué intención?.