Pesca del coral en Cartagena

Cartagena, 10 de junio de 1733
Cartagena, 8 de junio de 2014.- 6000 turistas de cruceros visitan la Ciudad.
Durante años, la pesca del coral en las costas de Cartagena llegaba a convocar más de cien embarcaciones durante las temporadas cálidas. Más de 1000 pescadores permanecían en los alrededores a lo largo de los meses de verano. La Ciudad debía tener entre 3000 y 5000 habitantes civiles, sin contar los militares, y esos catalanes e italianos hacián la compra al menos de sus alimentos básicos, lo que suponía un aumento del consumo para los comerciantes.
Además, la alta tasa, 100 Reales de plata (1500 Rls de Vn), que debía pagar cada barco al puerto supuso un alivio para las arcas municipales. Se sabe, por otras entradas, que las “coralinas” o barcos de pesca del coral se refugiaban por la noche en la bahía de Portmán, puesto que era el más cercano a los bancos de coral de los fondos de Cabo de Palos.
El Sr Correjidor dixo que haviendo entrado en este Puerto de tres a quatro dias a esta parte treinta y seis falucas sicilianas, pudo entender de su Patrones venian en pretension de haser la pesca del fruto del coral en estos mares. Y, representando a su Señoria la grave distancia del Pais de donde venian y traer cada faluca doze o catorze hombres y que por uno y otro causavan cresidos gastos, y que haviendo de restituirse a su tierra en tiempo comodo sin esperar al Ybierno (s) podian mantenerse poco en estos mares, esperavan se les atendiese en la cantidad que havian de pagar por el permiso de dhª pesca, solicitando que antes de esto se les diese lizencia para pasar a haser experiencias si en las rocas de los mares de esta Jurisdiccion hallavan dhº fruto en calidad de poderse sanerar.
Y haviendo su Señoria remitido esto ultimo por lo primero, les ofrecio ynteresarse con esta Ciudad para que les hisiere la mayor combeniencia. Y no aquietandose alguno de dhºs Patrones sin la circunstancia de pasar a haser la dhª experiencia ni menos su Señoria a permitirselo, a savido que en este dia ya se an salido a otro destino diez y seis de dhªs falucas. Y deseando que de las restantes no pierda esta Ciudad lo que puedan contribuir que sirva para sus urgencias, Mandó combocar a los Cavalleros Rexidores que mas promptos se hallasen para que en este Ayuntamiento, atendidas las circunstancias que su Señoria lleva expresadas y de lo que a ofrecido a dhºs Patrones de ynteresarse a su mayor equidad, resuelva esta Ciudad lo que tubiese por mas combeniente.
Y entendida por esta Ciudad la proposicion del Sr Corregidor, dixo que siendo cierto como es que asi por la distancia de donde dhªs falucas bienen como por el numero de personas que en cada una viene y haverse de restituir a su País en tiempo conmodo es presiso causen cresidos gastos y ayan de mantenerse en la pesca menos tiempo que el que suelen estar los barcos catalanes que ordinariamente suelen venir a ella, y que no ay memoria venir de dhª Sicilia en otra ocasion ayan llegado barcos a este puerto para dhª pesca, atendiendo asi mismo a la recomendacion de dhº Sr Corregidor para la posible equidad en lo que an de contribuir las veinte falucas que de las treinta y seis que quedan en este Puerto, y que en ocasiones esta Ciudad a usado de ella conforme las circunstancias de proporcion que an ocurrido con los dhºs catalanes, Acuerda que por esta vez y sin que pueda servir de exemplar para otras, que de la misma nazion o catalanes lleguen al mismo efecto en adelante, satisfaga al Mayordomo de Propios desta Ciudad cada una de dhªs falucas quarenta y dos Reales de plata de contado, con lo qual se les conzeda licencia para haser la dhª pesca sin que antes se les permita el hazer la experiencia que an pretendido, cuia cantidad que produzga Podra servir a las urgencias desta Ciudad no dando lugar a perder enteramente este beneficio con pasar a otro destino dhºs barcos.