Plazas de toros

9 de diciembre de 1786
estado del terreno al sur de la Ciudad donde se diseñó el Barrio del Cármen

estado del terreno al sur de la Ciudad donde se diseñó el Barrio del Cármen

Las grandes ciudades aumentaron su población de forma espectacular, debido sobre todo a los severos protocolos sanitarios que propugnaban la higiene, tanto de las personas como de las calles y plazas. Uno de los resultados es que si a principios del siglo XVIII apenas acudían a Murcia unos miles de personas para los grandes festejos de toros, en los últimos años eran decenas de miles, que no cabían en la nueva plaza que pretendía ser moderna y acogedora. Las corridas se hacían en la plaza de Santo Domingo.
El espacio elegido para la nueva plaza se encontraba fuera del casco urbano y emplazado en la confluencia de los caminos que llevaban al Mar Menor por las Cañadas, a Andalucia y a Cartagena. Esto que generaba serios problemas al enorme tráfico que pretendía entrar en la Ciudad en dias de fiestas, al estar la plaza cerrada por las instalaciones precisas para el festejo: tablados para el público, barreras de protección, chiqueros, etc. Además, era frecuente que se produjese alguna desgracia entre el numeroso público que ocupaba los terrados sin barandilla ni protección de los edificios.
Por ello, comenzó a pensarse en la construcción de un edificio al estilo andaluz con coso redondo en otro lugar. Los conflictos bélicos retrasaron el nuevo proyecto hasta las primeras décadas del siglo XIX, con la construcción de un coso taurino en las inmediaciones del convento de San Agustín.
Cartagena y Lorca ya habían proyectado construir su cosos con capacidad para gran número de espectadores y donde no se causaran problemas al tráfico.
Teniendo presente la Ciudad que desde que se conzedio el permiso para que se zelebrasen las corridas de toros en la plaza nueva de la Alameda con el fin de que su producto se emplease en la composizion de caminos, han rendido tan cortas utilidades que no ha podido conseguirse el objeto de los fines publicos de su comision ni los buenos deseos de este Ayuntamiento de que estén traficables y como corresponde. Nazido esto de que hallandose las casas de dhª plaza construidas vajo una misma simetria con grande juego de balconaje y este a benefizio de los dueños para su aprovechamiento, en los casos de dhªs funziones nunca han podido los arrendadores extenderse a sumas de considerazion. Assi por esta razon como por el reduzido terreno de dhª plaza donde fabricar tablados y demas puestos nezesarios para gozar la diversion, y si las que han ofrezido haziendolas en otras plazas de mayor capazidad y sin aquel gravamen.
Conoziendo claramente este Consistorio que el benefizio y utilidad de los regozijos es puramente para los propios dueños de dhªs casas y que de no ignovarse jamas se verificaran los buenos efectos de la conzesion en que es tan interesado el comun: Desde luego Acuerda que los Sres Dn Matheo Zevallos y Dn Antonio Rocamora, Rxres, a quien nombra por Comisarios, representen al Real y Supremo Consejo de Castilla con los documentos que parezca conduzentes, suplicandole que sin embargo de lo determinado anteriormente para que dhªs funziones se hayan de zelebrar en la zitada nueva plaza, zese esta grazia y el Pribilegio que tubiesen dhºs dueños, ya por los grandes productos que les ha resultado desde que prinzipiaron estos festejos en el año pasado de 1768, y ya por las demas razones manifestadas y otras veridicas que pueden exponerse y consta a dhºs Cavºs Comisarios solzitando se hagan donde mayores cantidades ofrescan, a cuyo fin se les confiere amplio poder y facultad sin limitazion alguna.

Fiestas de toros

Murcia, 3 de junio de 1776
Las fiestas de toros comenzaron a perfilarse como grandes espectáculos con la construcción o habilitación de plazas en las grandes ciudades. Para ello, los preparativos comenzaban con semanas de antelación. La figura del empresario de esos festejos se perfila con criterios profesionales, ofreciendo unas condiciones y unos tratos que cubrían todos los detalles. Uno de los principales problemas a los que se enfrentaban era que, para no pagar la entrada, muchas personas ocupaban los terrados de las casas alegando vivir en ellas.
En algunas condiciones de la oferta se aprecia el interés por la calidad del ganado y de los “chulos” o toreros.
Apostillas: La corrida duraba entre dos y cuatro dias, y el festejo conenzaba por la mañana con capeas y otras actividades. Los Ayuntamientos invitaban a numerosas personas, lo que obligaba al empresario a garantizar un buen almuerzo, que entonces se llamaba “refresco”.
Las plazas, se diseñaron para grandes festejos, pero debían ser acondicionadas, habilitando los espacios para los toriles. En el caso de Murcia, la cercanía del matadero municipal evitaba acotar espacios para el despiece de las reses.
La venta de esa carne suponía unos fuertes ingresos, aunque parte de ella se destinaba a los hospitales y centros benéficos.
Aunque no se menciona en el documento de hoy, había ya importantes figuras del toreo.
Dn Juan Galiano Chilarin, vecino en esta Ciudad como mejor proceda de drº y sin perjuicio de tercero: Digo que a mi noticia es llegada se esta corriendo la funzion y festexo de dos corridas de toros que en este año se hacen convocando personas a su postura y remate. Y desde luego, por hacer bien a este publico, hago postura en las espresadas dos corridas vajo las reglas y condiciones siguientes:
1ª La primera que ha de dar 10000 Rls vn por la plaza, cuia cantidad apartare y pondre en el instante que se verifique el remate en poder de la persona que V. S, nombre, dandome la carta correspondiente en pago. Si se hiciese el balcon enfrente del toril para que se acomode el Ylltre Ayuntamiento, han de quedar en mi cuenta la casas de la Ciudad.
2º Que cada tarde de las insinuadas dos corridas para el refresco en este Ylltre Ayuntamiento y Cavalleros Capitulares que asistan, a de dar en cada vna 500 Rls con los que he de ser visto haver cumplido y no se me ha de poder ostigar a otra cosa alguna mas o ha de ser a mi cuenta dhº refresco, señalandome VS una casa moradora, y cuenta con numero determinado en los generos.
3º Lo tercero que si por la escasez de maderas en este pais no se encontrasen para el completo de la plaza, no se me ha de poder apremiar en modo alguno a que haga la referida funzion. Para cuio efecto me se ha de rematar en ultimo remate dhª plaza en el dia ultimo de este presente mes de Mayo, para a esto mas tener lugar y tiempo para ver si se encuentra. Y a  de ser encargo de VS, y asta para encargos o recados politicos, facultar la que haiga en los sugetos a quien yo le proponga. Y no encontrandose todo lo nezesario y suficiente, se me ha de entregar la cantidad que en virtud del ultimo remate hubiese entregado como si no hubiese echo postura alguna.
  La quarta que la primera corrida ha de ser por el mes de Julio y la segunda y ultima ultimos de Agosto o primeros de Septiembre, reservandome yo en esta y otra señalar los dias en que se han de ejecutar quinze dias antes.
5º Lo quinto que en cada un dia de las dos corridas por la mañana, en prueva, se ha de correr y marcar un toro, y por la tarde seis y de estos los dos primeros se han de picar en vara larga con caballeros, siendo en el cargo de V. Ss., registrar las picas y que sean moderados sus cuchillos o rejones para que no “espaletillen” los toros y quiten el lucimiento a dhª funzion; y que no ballan ninguno de los toros a capear en modo alguno, por que los chulos o toreros se valen de este susio para quebrantarles las servias y quitarles la fuerza en el bote y en vestido.
6º Lo sexto, que si acaeziese la desgracia de morirse o escaparse algun toro de los quarenta y dos que ofrezco para las dos corridas bien sea en el camino o en los dias que esten paciendo en esta jurisdiczion no se me ha de poder estrechar ni apremiar a que sean precisamente el numero de seis que se hallan de correr pues para que conste a V. S, lo veridico de mi compra presentare testimonio del escno en el sitio donde los compre.
7º A lo septimo, que para precaver los quebrantos que se verifican por la maior livertad en los dueños de las casas situadas en la plaza de los Toros, es condicion precisa el que se haia de notificar a sus dueños e inquilinos, vajo la multa que V. S. tenga por conveniente, no toleren que en sus terrados y ventanas que caen a el tendido de la plaza permitan alguna persona, aun los que sean sirbientes; pues a colorido de ellos, todos se figuran mozos en la casa en razon de que puedan celar, y si de ello alguno contrabiniere se le ha de exijir yremesiblemente dha multa aplicandola Vs por lo que le pareciere mas oportuno.
8º Lo octavo que me ha de permitir que la plaza se tienda y arranque desde la confrontazion del toril unos treinta palmos.
Con las quales dhas condiciones a V S suplico se sirva mandar admitirme esta postura y haciendoseme saber otras quales, que citandome para el dia y ora del remate, es Justicia que pido a Vª Sriª.
Juan Galiano y Hilarion.