Andrés C. López Herrero. Poema

151003
Andrés Carlos López Herrero: El viaje de los caramelos.
Ed. Tres fronteras, Murcia 2015

Carta de amor que nunca te envié

Nuestra historia comenzó hace algún tiempo
y se repite desde milenios
erguidos entre la niebla
sería fácil componer nuestro pasado
cosiendo imágenes azucaradas
haciendo más llevadero el trayecto
transcurrieron cientos de kilómetros
preñados de incertidumbre
para volver a contemplar tu sonrisa
y comprobar si recordaba a la mía
atrás queda la anchura del tiempo amargo
desinfectándome con fuego
bailamos a ritmo de tango un vals
guardamos largos paseos para soñar
demasiadas mañanas de sacrificios
y no pocas noches de confidencias
igual que mirar un mapa
no nos convirtió en conquistadores
pedir perdón
no nos transformó en cobardes
la sonrisa que antes era pura
se está cansando de serlo
pero mientras la gravedad continua
con su persistente desgaste
aún en tu vientre habita la ternura
y todavía brota entre mis brazos la seguridad
la sensación de sentirte cerca
posee esa luz transformadora
incluso cuando estás ausente
que nos recuerda como juntos
siempre podemos dejar afuera
a los rostros sin cara
te lo anuncian mis arrugas y mis canas
sonriendo para ti imperecederas
-Eres única como arco iris en luna llena.

Josefina Soria

41206Josefina Soria
Alzad la voz, 1984
REBELDÍA
Hay días en que llego y despertando
abro la puerta a los amaneceres
Les permito pasar y deslumbrarme
con su ardiente canción.
Son veces en que quiero que la vida
se alarme de mi gesto, se sorprenda.
Alguna vez despierto y como un lirio
que reclama un perfume
mi clámide abandono y me rebelo.
¡Ah traspasar la luz, sentirme parte
del incendio del sol…!
No se puede crecer habiendo sido
un olvido en la mente de los hombres.
Ardida siento el alma
de esplendorosa luz y me recojo
con gozo en la penumbra. Sacudo
el rictus de dolor que hubo en mi boca
y comiezo a sonreír incinerando
memorias desleales.
Alguna vez un himno me despierta,
entre el sueño y la Vida, Sumergiéndome
en esta obstinación de la alegría.
Y me llena la vida una sonrisa
un verso, un libro, una promesa. Nada.