Truenos y centellas

Cartagena, 27 de mayo de 1731
Suele ocurrir que se mencionen episodios climatógicos al plantearse ciertos asuntos contidianos. Del informe presentado por el Corregidor de Cartagena a sus regidores se deja entrever una seria tormenta con un fuerte aparato eléctrico sobre la Ciudad y el temor que esta conllevaba.
Cartagena era una Ciudad amurallada (y lo fue hasta primeros del siglo XX) en cuyo interior debía caber todo lo necesario para su actividad cotidiana. La existencia de almacenes con grandes cantidades de pólvora era normal, puesto que a parte del destino militar de este producto, la población civil también la precisaba para muchas actividades, desde la caza hasta la construcción. Muchos edificios antiguos eran destruídos a base de barrenazos, al igual que se hacía en las yeseras y caleras. Por todo ello, esos depósitos eran una inquietud constante entre los regidores. 
El Sr Dn Francº Jabier Gonzales de Rivera dijo que el Sr Dn Juan Antonio del Ornedal, Governador y Correjidor de esta Ciudad, le ha encargado aga presente en este Ayuntamiento como por haverse experimentado la noche del dia 22 del corriente con la gran tempestad de truenos que hubo y el haver caido en el Varrio de Sn Roque de esta poblazion algunas sentillas (s), tiene resuelto para preserbar este pueblo de ruina por semejante acaecimiento haser mudar la polvora que se halla en el Castillo de esta Ciudad a la casa que para esta munision se destino y ay sobre el baluarte de la Serreta, para que desde ella se vaya consumiendo hasta extinguirla, que entonces se condusira de la casa donde se guarda, que esta en el Partido del Plan, conforme aiga menester, con lo que se precaberá el riesgo. Y que respecto de que la puerta que tiene el resinto que guarda la dhª casa de la Serreta, por antigua y rota se halla sin nigun uso, y no haviendo caudales destinados para haserla, espera que esta Ciudad con su acostumbrado zelo a mirar por lo que es del benefisio a este publico, disponga el que se fasilite el gasto que en dhª puerta se pueda ocasionar.