Barcos capturados

Cartagena, 10 de noviembre de 1711
151110Las reglas del mar recomendaban la captura de los barcos enemigos, antes que su destrucción y hundimiento. Una vez apresado un navío, pasaba a engrosar la nómina de los propios, cambiándole el nombre. El dinero obtenido por la carga y aperos susceptibles de ser vendidos se repartía entre la tripulación vencedora. La otra, la vencida, quedaba en cuarentena en puerto, esperando la llegada de algún barco neutral que la condujese a su tierra.
Viose en este Ayuntamiento las dilixensias ejecutadas por los Cavalleros Comisarios de Salud con los setenta y quatro hombres que trae el navio apresado por el nombrado La Yrondela, por donde consta hallarse sanos de todo asidente, segun las declaraziones de los medicos y sirujanos. Y asimismo se ha visto la zertificazion dada por el Comandante del Navio de presa nombrado la Reyna Ana, que esta tradusida de la lengua fransesa al idioma castellano por Joseph Vicuan, Cansiller del Consulado de la nasion fransesa en esta Ciudad, por donde consta que trae plomo y arencones, los que cargo en Bristol de Yngalaterra (s), y que en la Ciudad de Almeria se le dio comersio, y los papeles y patentes los trae el navio corsario franses que lo apreso.
Entendida esta Ciudad de todo lo referido, Aquerda que por lo que toca al navio que cargo trigo en Ysmirre, se buelba reconoser por los medicos, y hallandose sanos se admita a comersio en atenzion al muchismo tiempo que ha que salio de dhº Esmirre. Y por lo que toca al que vino cargado de plomo y arencones, respecto de ser generos de Yngalaterra y haver ynsinuado el Señor Crrxºr que Don Joseph Domas, Consul de la nazion fransesa en esta Ciudad, le ha dado a entender que en Almeria se le a dado comersio, segun se lo notizia el Consul de esta Nazion que reside en ella, Aquerda se le admita al comersi; y por lo que toca a la fragata de moros, Aquerda que mañana que se contaran onse del corriente, se reconoscan por los medicos y sirujanos desta Ciudad se de quenta para el primer Cavildo ordinario.

 

Desembarco en Cartagena

Cartagena, 26 de marzo de 1744

Para Andrian Angel Viudes, auroro.

150326 4
Aquella primavera llegaron al puerto de Cartagena las Armadas de España y de Francia, sumando entre las dos un enorme número de hombres, quizá más de dos mil, entre marineros y militares. Para la Ciudad, el desembarco de este contingente supuso la esperanza de buenos ingresos, puesto que se sabía que la estancia de las dos flotas iba a durar una larga temporada. Así pues el Concejo estableció una serie de normas como el aumento de la producción de pan, la contratación de espectáculos teatrales y la alteración del horario de todo tipo de comercios. Debe recordarse que la hora de la cena era sobre las siete de la tarde, y que las Ciudades, Villas y Lugares cerraban sus actividades al ponerse el sol.   
150326 1Tabernas.- La Ciudad dixo que respecto de tener notisia que algunos oficiales de las Armadas que se hallan en este puerto se quexan de que a las ocho se les hase de orden del Sr Governador de esta Plasa zerrar sus puertas a los taverneros, panaderos y otros que venden comestibles; causa por lo que los marineros de ellas no se pueden surtir pasada que es dhª ora, motivando se distraigan de las cercanias del muelle con pretexto de buscarlo mas ynterior desta poblacion: Para su remedio Acuerda que el Cavallero Fiel executor pase a hablar a dhº Governador a fin de que no embarase y si permita que dhªs tavernas y tiendas esten habiertas hasta la ora de las nuebe de la noche, respecto de que siendo ya primavera dhª ora es de las primeras de la noche.
150326 2
Teatro.- Vieronse en este Ayuntamiento quatro memoriales, los tres de Francº Martinez Chaves, Juan Antonio Melestre y Phelipe Rivera, en que cada uno ofrese compañia de comicos y pide lisencia para representar comedias en esta Ciudad, para el segundo dia de Pasqua de Resureccion por el tiempo que fuese de la voluntad desta Ciudad. Y el otro memorial del Pe Fr Antonio Huete, Prior de el Convento Ospital de Srª Santa Ana y San Juan de Dios de ella, en que representa la falta de medios con que se halla dhº Ospital para tener lo nesesario para los enfermos, y poderse ocurrir a esto con el permiso de que se representen comedias en la Casa propia de dhº Convento, pide se conzeda lisencia para ello. Y entendido por esta Ciudad Dixo que atendiendo a ocupar en dibercion las muchas gentes que concurren de presente en esta Poblacion con la ocasion de hallarse en su Puerto las dos Armadas de España y Francia, para por este medio embarasar graves yncombenientes y deseando que dhº Conbento Ospital tenga algun socorro en sus faltas por ser Patrono de el esta Ciudad, Acuerda conzede lziª al dhº Francº Martinez Chaves para que con su farsa de comicos pueda haser la dhª representacion.

Capitán de Bergantín

29 de enero de 1790
50129
El consumo de sardina y bacalao en salazón y durante los meses de febrero y marzo, por las imposiciones de la cuaresma, alcanzaba su mayor cotas. Numerosos barcos hacían la ruta desde los puertos del norte de España hasta los del Mediterraneo, y con frecuencia debían enfrentarse a tormentas y mar gruesa que les causaba terribles problemas, incluidos los naufragios.
Debido a las férreas condiciones de los contratos de flete entre los armadores y comerciantes y los capitanes, estos últimos debían declarar ante notario las incidencias que habían causado los retrasos.
Parecio Feliu Calzada, Capitan del Bergantin nombrado Nrª Srª de los Dolores, de la matricula de Sn Feliu de Guijols, en Cataluña, y dixo:
Que habiendo salido del Puerto de Concobino, Reyno de Galicia, con viento favorable el dia 8 del corriente mes para dirixirse a este Puerto y otros del Mediterraneo a vender el cargo de sardina que trahe a su bordo, nabegó sin la menor novedad asta el 16 sucesivo, que hallandose en el Cavo de San Visente le asalto viento Este con gruesa mar, que le obligó a ponerse a la capa; en cuya dispisicion susistió (s) hasta el dia 19, en el qual cambio el viento a S. E., y marinó para el Cavo Espantol.
Estando a siete leguas de distancia de tierra del expresado Cavo la noche del dia 21, le acometió viento este duro con gruesa mar que entrava sobre cubierta, y empezó a risar el velamen para poder aguantarse, experimentando a las dose y media de dhª noche la desgracia de romper por el medio la verga seca; que, dando de punta ensima de cuvierta, undió un pedazo de ella que aumentó el daño del buque y carga por el agua del mar que entró por el bujero (s) que causó dhª undidura (s), viendose presidada la tripulacion a estar dando a la bomba para achicar el agua durante el temporal que siguió asta el 23.
Y aunque en el 22 anterior se colocó la gavia y verga seca de respeto, tuvo esta la misma suerte que la otra de averla roto el temporal. Abonamando (s) el viento en dhº dia 23, emprendió la navegacion para este Puerto logrando entrar en él en el de ayer, 28 de corriente.
Y por que dhºs acaecimientos pueden haver causado algun daño y avenia (s) en la expresada carga, a mas de los ya sufridos en el buque y sus aparejos, protexta el Capitan compareciente una, dos, y tres veces, y las demas en drº necessarias no sean de su cuenta.
Y para comprovasion de lo referido, presentó por testigos a Miguel Valls, Sebastian Thomas y Feliu Murí, el primero calafate y el segundo y tercero marineros de dhº Bergantin. Quienes vajo de juramento que voluntariamente han hecho ante mi, por Dios Nrº Sr y su Santa Cruz segun drº, habiendoseles enterado separadamente del contenido de la antecedente protexta, dijeron es cierto su relato que les consta como individuos del referido Bergantin, y que los echos que se mencionan son identicos a lo que ha ocurrido en la nabegacion que an trahido desde La Coruña a este Puerto, y que son todos mayores de veinte y sinco años.
De todo lo qual pidió el Capitan compareciente le libre el competente testimonio
Y para que conste, doy el presente que firmó dicho Capitan y el referido calafate, y no los expresados marineros por no saver escrivir, a ruego de los quales lo hase uno de los testigos.

Rol de una fragata

5012020 de enero de 1790
Parecio Gaspar Esbrí, Capitan de la Fragata de vandera española nombrada La Union, propia de Dn Luis Rigal y Compañia, subarrendador del Banco Nacional de San Carlos en lo tocante al ramo de provision del Exercito y Presidios, Y dijo:
Se le ha prevenido por el Sr Dn Estevan de Gastambide, Comisario Real de Guerra de Marina, y Ministro Principal de Matricula desta Provincia que para facilitarle el rol de equipaje, Real patente de nabegacion y demas documentos precisos para dar la vela de este Puerto, ha de otorgar la competente escritura en que declare el ajuste y combenio con que deben servir en dhº Buque los yndividuos de su tripulacion, a fin de evitar con este documento las pretensiones que despues suelen sucitarse entre Capitan y marineros y los pleitos y disenciones que produsen las mismas pretensiones, quando los puntos de que se trata son cuestionables por no constar clara y determinadamente resuelto.
Y en ovedecimiento y ajuste de la citada prevencion: Declara que el combenio y ajuste que tiene con la indicada tripulacion es el de darles el mantenimiento diario segun practica y costumbre de embarcaciones mercantes de vandera española y satidfacer y pagar de salario mesual a cada qual a saver:
16 pesos sencillos al piloto primero Miguel Calafate,
14 al segundo Antonio Lipí
12 al contramaestre Angel Genovai
9 y medio al marinero Manuel Oliver
9 a cada uno de los otros marineros Gabriel Foncuberta, Antono Gomila, Bartholome Borras, Jose Llenaves, Jayme Guster, Gaspar Espín y Cotullos (s) Gausen.
8 y medio a Estevan Castel
8 a Juan Bembré
Lo mismo a Alfonso Garcia
6 a Vicente Bro,
y 5 al grumete Visente Espitere,
4 a Jocame Sera
y 2 a Francº Esbrí,
En cuya virtud se obliga a que durante susistan a bordo de la expresada Fragata los yndividios de que se ha hecho mencion les asistirá con todo lo necesario a su manutencion y costumbre de las demas embarcaciones mercantes de vandera epañola; y asimismo les satisfará de cada mes que devengaren los salarios que respectivamente les corresponde segun las clases y por el orden que ban señalados, guardando imbiolablemente en el trato con dhª tripulacion las reglas que establesen las Rls Ordenanzas de que hay noticia en el Rol que debe entregarsele y las demas leyes del Consulado de Mar de Barcelona en quanto en esta parte goviernan, y con tal que dhª tripulacion deva estarle subordinada en lo que les prevenga correspondiente a las faenas de a bordo, conducion a tierra en la lancha y desde tierra a bordo de los pasageros y sus equipajes, cumpliendo con las demas obligaciones y guardando aquella atencion que es devida a los Capitanes y Patrones de embarcaciones de Vandera Española.
Asimismo se obliga a que sobre la pretencion de dhº Contramestre Angel Genova, a que se le paguen los salarios de los dias que se empleó en Argel en la carena y composicion de otras embarcaciones propias del dhº Luis Rigal y Compañia, se le satisfarán y reintegrará al arrivo de dhª Fragata en Malaga quanto legitimamente deva de haver a combenio con los ynteresados, o a juicio de peritos ynteligentes.
Asi lo otorgó y firmó.

Corsarios de España

Puerto de Cartagena, 14 de noviembre de 1711

41114Corría el otoño de 1711. En los mares de levante, entre Málaga y Cartagena, dos fragatas francesas, El Fenix y La Yrondella, gozaban de patente de corso española para capturar barcos enemigos. La diferencia entre piratas y corsarios mediterráneos estaba en que los primeros buscaban un beneficio mediante el secuestro con el consiguiente rescate. Los segundos, de acuerdo con sus contratantes, debían entorpecer las actividades del enemigo, capturandole navíos que pudieran transportar provisiones. Un antíguo código obligaba a conducir las presas al puerto más cercano que dispusiera de delegaciones consulares de los países en conflicto. Las tripulaciones quedaban bajo vigilancia, y las mercancias se vendían repartiéndose las ganancias entre los comerciantes y los corsarios. Junto a esto, era obligado proceder a una inspección sanitaria, tanto de los barcos como de las tripulaciones, por las contínuas epidemias de peste y cólera.

Haviendose visto las zertificaziones dadas por Dn Joseph Domas Garri, Consul de la nazion franzes en esta Ciudad, en que zertifica que Monsiur (s) Bonoit de la Bungalli, Comandante del navio nombrado El Fenis, armado en corso contra los enemigos de ambas Coronas y los ynstrumentos presentados que traia el navio nombrado La Galera de Levante, de nazion olandes; por cuias zertificaziones consta haverse ejecutado en la Ciudad de Almeria, dilixenzias en precauzion de la salud publica, y que en su virtud se les admitio a comersio. Y las ejecutadas con los setenta y quatro hombres que trae el navio nombrado La Reyna Ana, de la Yngalaterra (s), por donde consta asimismo hallarse sanos de todo acsidente, respecto del dilatado tiempo que ha que salio de Esmirre con el cargo de trigo que trae, Aquerda se admitan a comersio, asi el navio de guerra como las dos presas, y se les haga saver por el presente scnº y a las guardias para que se retiren.

Pesca del coral en Cartagena

Cartagena, 10 de junio de 1733
Cartagena, 8 de junio de 2014.- 6000 turistas de cruceros visitan la Ciudad.
Durante años, la pesca del coral en las costas de Cartagena llegaba a convocar más de cien embarcaciones durante las temporadas cálidas. Más de 1000 pescadores permanecían en los alrededores a lo largo de los meses de verano. La Ciudad debía tener entre 3000 y 5000 habitantes civiles, sin contar los militares, y esos catalanes e italianos hacián la compra al menos de sus alimentos básicos, lo que suponía un aumento del consumo para los comerciantes.
Además, la alta tasa, 100 Reales de plata (1500 Rls de Vn), que debía pagar cada barco al puerto supuso un alivio para las arcas municipales. Se sabe, por otras entradas, que las “coralinas” o barcos de pesca del coral se refugiaban por la noche en la bahía de Portmán, puesto que era el más cercano a los bancos de coral de los fondos de Cabo de Palos.
El Sr Correjidor dixo que haviendo entrado en este Puerto de tres a quatro dias a esta parte treinta y seis falucas sicilianas, pudo entender de su Patrones venian en pretension de haser la pesca del fruto del coral en estos mares. Y, representando a su Señoria la grave distancia del Pais de donde venian y traer cada faluca doze o catorze hombres y que por uno y otro causavan cresidos gastos, y que haviendo de restituirse a su tierra en tiempo comodo sin esperar al Ybierno (s) podian mantenerse poco en estos mares, esperavan se les atendiese en la cantidad que havian de pagar por el permiso de dhª pesca, solicitando que antes de esto se les diese lizencia para pasar a haser experiencias si en las rocas de los mares de esta Jurisdiccion hallavan dhº fruto en calidad de poderse sanerar.
Y haviendo su Señoria remitido esto ultimo por lo primero, les ofrecio ynteresarse con esta Ciudad para que les hisiere la mayor combeniencia. Y no aquietandose alguno de dhºs Patrones sin la circunstancia de pasar a haser la dhª experiencia ni menos su Señoria a permitirselo, a savido que en este dia ya se an salido a otro destino diez y seis de dhªs falucas. Y deseando que de las restantes no pierda esta Ciudad lo que puedan contribuir que sirva para sus urgencias, Mandó combocar a los Cavalleros Rexidores que mas promptos se hallasen para que en este Ayuntamiento, atendidas las circunstancias que su Señoria lleva expresadas y de lo que a ofrecido a dhºs Patrones de ynteresarse a su mayor equidad, resuelva esta Ciudad lo que tubiese por mas combeniente.
Y entendida por esta Ciudad la proposicion del Sr Corregidor, dixo que siendo cierto como es que asi por la distancia de donde dhªs falucas bienen como por el numero de personas que en cada una viene y haverse de restituir a su País en tiempo conmodo es presiso causen cresidos gastos y ayan de mantenerse en la pesca menos tiempo que el que suelen estar los barcos catalanes que ordinariamente suelen venir a ella, y que no ay memoria venir de dhª Sicilia en otra ocasion ayan llegado barcos a este puerto para dhª pesca, atendiendo asi mismo a la recomendacion de dhº Sr Corregidor para la posible equidad en lo que an de contribuir las veinte falucas que de las treinta y seis que quedan en este Puerto, y que en ocasiones esta Ciudad a usado de ella conforme las circunstancias de proporcion que an ocurrido con los dhºs catalanes, Acuerda que por esta vez y sin que pueda servir de exemplar para otras, que de la misma nazion o catalanes lleguen al mismo efecto en adelante, satisfaga al Mayordomo de Propios desta Ciudad cada una de dhªs falucas quarenta y dos Reales de plata de contado, con lo qual se les conzeda licencia para haser la dhª pesca sin que antes se les permita el hazer la experiencia que an pretendido, cuia cantidad que produzga Podra servir a las urgencias desta Ciudad no dando lugar a perder enteramente este beneficio con pasar a otro destino dhºs barcos.