Los serenos

Murcia, 26 de mayo de 1784
Serenos españoles. Dibujo de Gustave Doré
Fue en los últimos años del siglo XVIII cuando se comenzó a ver la evolución de la sociedad murciana. Uno de los aspectos en que más se pudo apreciar incidió en la seguridad. El alumbrado público nocturno mediante farolas de aceite comenzaba a instalarse en las grandes poblaciones. Las antiguas milicias de barrio se convirtieron en la policia municipal, pero esta sólo trabajaba de dia y con muy escaso personal. El comercio potenció la institución de un cuerpo de vigilantes nocturnos: los “serenos”. El nombre, al parecer, les venía de la llamada que solían hacer cada hora indicando, de paso, la climatología: “¡¡¡Las doce en punto y sereno!!!” o “¡¡¡Las cuatro en punto y lloviendo!!!”.
El Señor Dn Matheo de Zevallos hizo presente de que el comerzio ofreze costear los hombres con el nombre de “Serenos” que asistan a las calles de la Traperia y Plateria y demas que la Ciudad señalare para que avisen de lo que observen y adviertan por las noches, a vista de los lanzes acahezidos en dhªs calles y particularmente en la Casa de Dn Diego Mesples. En cuya pretension resolvera este Ayuntamiento lo que fuere de su agrado. Y en su intelixenzia Acordó que dhª instanzia la formalizen por escrito zitando exemplares de otras Capitales para en su vista resolver.