Fuertes nevadas

Sierra Espuña. 7 de mayo de 1746

150507La imagen más conocida de las Navidades es la nieve. Sin embargo, los expertos saben que las nevadas más fuertes tienen lugar en Marzo y Abril. Lo que no es tan habitual que acontezcan a principios de Mayo, cuando los fabricantes de helados y refrescos tenían ya instaladas sus “botillerías” o terrazas.   

La Ciudad (Cartagena) dijo que respecto de que sin embargo de las abundantes nevadas que ubo para el recojimiento y prevenzion de nieve para el abasto en este presente año, no sea presentado ni visto en este Ayuntamiento testimonio por donde conste haver quedado llenas y bien acondizionadas de dhª especie las vasijas que esta Ciudad tiene en la Sierra de Espuña, lo que es de la obligazion de los abastezedores. Por lo que Acuerda se les haga saver a los Comisarios de dhº abasto les prebengan y obliguen a que dentro de un breve termino con apercevimiento, presenten en este Ayuntamiento dhº testimonio, y a los mismos abastezedores se les notifique tengan los puestos a que son obligados prebenidos de dhª nieve sin que se experimente falta.

Fuertes nevadas

Sierra Espuña, 10 de febrero de 1755
50210Las grandes nevadas acontecían durante los meses de febrero y marzo, aunque algún año se registraron en Abril e incluso en Mayo. Los fuertes frios que estamos experimentando estos dias, también se daban en siglos anteriores, pero las gentes debían buscar el calor con el carbón que se elaboraba en Sierra Espuña, en las faldas cercanas a Pliego como ya se ha comentado. La nieve suponía un importante ingreso a las arcas municipales, ya que junto con sus funciones sanitarias, era muy demandada para al conservación del pescado, y para la fabricación y consumo de helados y horchatas.
El Sr Dn Diego Pareja, Rexidor Comisario del abasto de nieve, dio cuenta a la Ciudad de haver suvido a la Sierra de Espuña con acuerdo y consentimiento del Sr Correxidor, en la ultima nevada que sobrevino en el dia 27 y 28 de Enero proximo a fin de encerrar y asegurar en los pozos que en ella tiene esta Ciudad la que faltava para el preziso consumo de esta poblazion y su vezindario, por no ser sufiziente la que se havia recoxido en las dos nevadas antezedentes.
Sin embargo de los contrarios tiempos que se han experimentado, a podido conseguir a costa de inmenso trabajo y fatiga, llenarlos todos, chicos y grandes, hasta los mismos portales, a exzepzion el que llaman del Collado, donde no huvo persona humana que se quisiera arrestar a suvir a las alturas donde se halla, por lo hirresistible (s) y riguroso del tiempo de  frios y yelos que jamas se han exermientado mayores en dhª Sierra, como a sido notorio.
Por lo mismo y no haver havido peones que se apliquen a este trabajo, han dexado de hazer otros pueblos todo el enzierro que nezesitan para sus consumos.
No obstante estas dificultades, a logrado a costa de su desvelo y grandes incomodidades, la recoleccion que dexa sentada, la que a tenido de costa 12.065 Rls y 16 mrs Vn, que se haze preziso aprontar luego para satisfazer su trabajo a los pobres jornaleros que lo han sufrido, para lo que se halla en esta Ciudad el factor de Totana, Bernardo Crespo, que se a de entregar de ellos para su distribuzion.

Nuestra Señora de Las Nieves

Nuestra Señora de las Nieves, 4 de diciembre de 1753
Archivo General de Simancas: Este plano es de la Ermita de las salinas de Torrevieja, pero estos edificios eran todos similares

Archivo General de Simancas: Este plano es de la Ermita de las salinas de Torrevieja, pero estos edificios eran todos similares

Los altos de Sierra Espuña reunen la mayor concentración de pozos de la nieve del levante español. Unos pertenecían a Murcia, otros a Cartagena, y algunos a Lorca, Totana y Mula. Cuando acontecía una nevada, acudían centenares de personas de las poblaciones hasta los collados, trabajando frenéticamente en la recogida y almacenaje. El Cabildo de la Catedral, muy interesado en este negocio, consideró necesario construir una pequeña ermita para cubrir los servicios religiosos de los trabajadores. Por el lugar y la actividad, se le denominó “Ermita de Nuestra Señora de las Nieves”. Hoy no queda ningún testimonio de este edificio.
El Sr Dn Francº Rocamora, Regidor, dio cuenta que tenia ajustado con Frai Gines Martinez, Religioso carmelita calzado que zelebro la misa en la Sierra de Espuña el verano proximo, darle doszientos Rls subiendo tambien para dicho fin en ocasión de nevadas, haviendo faltado en esta parte. Por lo que la Ciudad resolvera lo que tenga por combeniente.
Y haviendolo oydo y conferido, Acordo que para satisfaccion del trabajo en la subida en tiempo de nevadas, se libren ziento y veinte Reales Vn a favor de Dn Juan Hortador, mayordomo de propios, contra su depositario Administrador, para que los entregue a dho religioso.