Toro de fuego en Caravaca

Caravaca, 12 de febrero de 1756
La información sobre festejos populares puede aparecer en las fuentes más inesperadas. En un protocolo notarial aparece la denuncia de hoy. Según su contexto, el llamado “toro de fuego” se corría en Caravaca con motivo de alguna fiesta. Conviene distinguir entre “toro de fuego” que es un armazón de madera o de hierro con la forma del animal a cuyos costados se colocaban bengalas y petardos, y que causaban la hilaridad y el temor entre los asistentes, y “toro embolado”, en el que se colocan unas bolas de brea o de tela con aceite o grasa y se les prende fuego. Esta segunda es una auténtica salvajada todavía hoy muy apreciada en algunas regiones. Basta ver los abundantes documentos sobre el tema en “Youtube”.   
Dn Bartolome Cañadas, Presbitero de esta Villa, privado de la vista, dixo que ante la Real Justicia de ella tiene puesta demanda a Dn Juan de Puerto y Thorrezilla, vezino de esta dhª Villa, sobre que le asista con los alimentos prezisos para su manutenzion por el daño que le causo con el toro de fuego, de que le a resultado la perdida de su vista, y para que aia persona que en su nombre prosiga dhª demanda otorga que da todo su poder cumplido …
Todo un honor y todo un compromiso: El Postillón invitado al 9º Congreso de Molinología como miembro del comité científico. Tendrá lugar en Murcia a primeros de Mayo y a él asistirá un centenar de profesores e investigadores de varias Universidades.