Vigilantes de la costa, 4 de septiembre de 1724
40904Casi todas las torres de vigilancia de la costa murciana han desaparecido. Unas desmoronadas por abandono, las más por sustituídas por faros como las de Cabo de Palos, Portmán y Mazarrón, y otras convertidas en vivienda por encontrarse en lugares de expansión urbanística como una de las tres que hubo en la Manga.
En estos baluartes, la misión de sus moradores era avisar mediante ahumadas de día o luminarías de noche, de la presencia de barcos hostiles. Para que el mensaje llegase con rapidez a Cartagena, Lorca o Murcia, se construyeron pequeñas torres de enlace en el Albujón, en Púrias y en el Saladillo, a medio camino entre Alhama y Mazarrón.
Los responsables vivían en condiciones muy duras sin poder abandonar el puesto al menos durante seis meses. Tenían unos excasos sueldos, y sólo uno de los seis hombres que componían el destacamento se desplazaba a final de cada mes a la población más cercana para adquirir probisiones. El tédio y la monotonía hizo que muchos de ellos cultivasen pequeños huertos en las cercanías, lo que oficialmente estaba prohibido.  
Haviendo llegado a mi notizia que V. S., con su acostumbrada justificacion dispuso que el Sr Crrxºr y dos Cavalleros Comsarios fuesen con agrimensores a medir las tierras del Rincon de San Gines y otros sitios de estos terminos por haver excedido algunos de lo señalado por V. s. en los arrendamientos que les hizo y con este motivo echo medir algunas tierras que tenian los Alcaides y soldados de las torres y los de las atalaias que sirven a la defensa de esta Ciudad y sus Campos si tambien al resguardo deste Reyno de Murzia, procuré ynformarme de personas de credito y desinteresadas que origen asistia a estos soldados para disfrutar algunas tierras realengas..Halle que con toleranzia de V. S. y de sus Cavalleros Rejidores y lizenzia de mis antezesores en el Govierno militar de esta Cuidad avian desmontado los Alcaides y soldados de las torres y guardas de muchos años a esta parte cortedad de tierras ynmediatas a las torres y sitios que ocupan con los motibos no solo de limpiarlos de los riesgos de moros y enemigos, frequentes de esta Corona, que de ordinario los ocupavan por lo montuoso de ellos y traidoramente los capturavan y pasavan a estos Campos a ejecutar lo mismo. Aviendo desmontado aquellas malezas, los soldados podian dilatar la vista y excusar los ynsultos que se experimentaban de estar motusosas aquellas cercanias a las torres y atalaias y tambien algun alivio (a) aquellos pobres soldados con la labor de las tierras que a su costa desmontaron con las tolerancias o licencias de V. S. y de mis predezesores, que sin duda redumdava (s) en el servizio del Rey, y allanar los padrastros que tenian las atalayas y torres sirviendo de alvergue a moros y corsarios y de gran daño a los vezinos, ganaderos y labradores que ocupaban aquellas cercanias como la experiencia lo avia acreditado muchas vezes. Con cuyas noticias rogué al Sr Corregidor que embista (s) del reconocimiento y medidas de tierra que con los Cavalleros Comisarios de V. S. se avian executado, se atendiese el principio justificado de la ocupacion de tierras baldias o realengas por los soldados; y que si por lo pasado ubo motivos para lexitimar sus licencias o permision tacita, aora los avia de maior consideracion para mantenerlos sin agravio, por que como a V. S. es notorio, la Real Hacienda padeze tal estrechez que los tiene sin pagar los miserables sueldos que gozan, que se reduzen a Real de Vellon y Real y quartillo y Real y medio por dia los soldados, y los Alcaides a dos Reales, conforme a la situacion de las torres y atalaias. Y se les deve a la gente de las torres 40 meses y 20 a las guardias y sobre guardias sin bastar para su satisfaccion los Reales Decretos ni tan repetidos Despachos como se han expedido y actualmente se expiden a este asumpto.

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Salinas del Pinatar, 18 de Julio de 1742
Plano de la costa de La Torre de La Horadada. Archivo de la Catedral de Orihuela.
En el verano de 1742 tuvo lugar en las costas del Pinatar, Torre de La Horadada y Charco de la Gleda (actual Campoamor) una espectacular acción de contrabando de seda, en la que, según las pesquisas judiciales, estuvieron involucrados desde corsarios franceses hasta varios personajes de la alta sociedad murciana.
Algo parecido a la película de Fritz Lang: “Los contrabandistas de Moonfleet”.
Fernando Costas Navarro, Escnº del Rey Nrº Sr, vezino de la Ciudad de Cartagena que como tal asiste a la ronda general de acavallo para la custodia y resguardo de las Rtas Grles y tavaco de ella y sus marinas:
Doy fee que en virtud de orden formal del Sr Comandante Dn Andres Lopez Rubio con fha en Cartagena a seis del corriente Don Fernando Antº de Mestas y Cosio, Thte de dhº resguardo montado, con mi asistenzia y la de varios ministros, salio de dhª Ciudad de Cartaxena a reconozer la costa de Levante baxo de varias prevenciones que en dhª orden constan. Con efecto, desde el dia citado seis hasta el nueve inclusive se recorrio resguardando dhª costa desde el lugar de Los Alumbres, torre de Porman, la de cabo de Palos, Sn Gines de la Jara y sitio que llaman del Pinatar sin aver encontrado en las referidas torres, por informes de sus alcaldes, indicio ni sospecha de fraude, haciendoles las prevenciones correspondientes para el maior cuidado y mandar promptos avisos a dhº Thte o a los Ministros que se allaban y existen en dhº sitio del Pinatar, para por este medio, rezebirlos promptamente y acudir a el remedio.
En el dia diez, continuando la marcha, se salio de dhº Pinatar para la Torre de la Horadada y de ella a la de Cabo Roche, ambas en jurisdiczion del reyno de Valenzia; en la que su alcaide, Miguel Galindo, informo que el dia 9, lunes, en la tarde descubrio un pingue grueso que venia de levante haziendo mala navegazion figurandose moro. Lo que conocia dhº Alcaide no ser asi mediante que quando lo fuese, pudiera aver aprestado un londro (?); y a unos barcos de pesquera llamados los bous, que por la cercania al pingue con que pasaron, infirio ser defraudadores. Ese avia tomado el biaxe a Levante y desaparezidose…

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El Mojón, 7 de julio de 1762
En la zona del Mojón, pequeño poblado ubicado en el mismo límite entre Murcia y Alicante, el sistema de vilgilancia que debían garantizar las torres de la costa de La Horadada y el Estacio se había relajado. Los espias que tenían los piratas habían avisado de este hecho, lo que les permitió el intento de desembarco.
La amenaza de un desembarco de piratas desde fragatas, navío propio de las marinas europeas, daba a entender que se habían hecho con esos dos barcos después de algún encuentro violento, puesto que los piratas solían utilizar jabeques, que eran mucho más rápidos.   
Recreación de jabeque corsario
Cada fragata podía llevar más de trescientos hombres entre tripulación y gentes de armas, y, si aventuramos que en la zona del Pinatar apenas habría unos doscientos habitantes, se deja suponer el considerable daño que podían hacer en robos y secuestros. Debe recordarse que en las incursiones piratas participaban varias embarcaciones.
En la actual playa de la Llana, hubo otra torre, de Las Salinas, que fue destruída por una serie de temporales entre 1738 y 1740, y nunca fue reconstruida a pesar de los intentos de Murcia y Orihuela. Por ello, durante mucho tiempo ese lugar se llamó “de La torre derribada”.
El reseñado hoy es uno de los últimos desembarcos de piratas berberiscos de los que queda constancia.
Se hizo presente a la Ciudad una carta escrita al Sr Dn Yntendente Crrxºr, con fecha de cinco de este mes por los Diputados del Pinatar, Campo y Marina de esta Jurisdiccion participando a su Sriª la novedad que  havian advertido en la costa en el dia antecedente con dos fragatas de moros que hizieron su desembaco en el Moxon, division de esta dha Ciudad y la de Orihuela, y que en el dia de la fecha amanecieron dhªs fragatas en tierra, y se retiraron a el aviso que dio con un cañon la torre de la Oradada; en cuyos terminos concluyen suplicando se les dén armas y municiones para el resguardo de dha costa, con lo demas que expresan.
La Ciudad teniendo presente que el sitio donde han arrivado dhªs fragatas es el mas peligroso que hay en la marina, y que nezesita de mucha defensa, Acordó que el Sr Yntendente providenzie desde luego todo lo que a su Señoria parezca conduzente para que aquellos vezinos se hallen surtidos de armas y municiones y puedan impedir qualquiera desembarco, y que para ello por la Junta de Propios y Arvitrios se faziliten todos los caudales necesarios, y de no executarse asi con la prontitud que se requiere, protexta desde luego todos los perjuizios y daños no sean de su cuenta, y corran de quien haya lugar.

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