Los peligros del cerdo

Alhama, 20 de Enero de 1767
Se acaba el tiempo de la matanza. En un principio, por estas tierras del cerdo sólo se aprovechaba el jamón y el tocino, siendo peligrosos el consumo del resto de la carne. Aparte de los cochinos que eran propiedad de la Encomienda de San Antón y que se subastaban por estos días, en muchos lugares se criaban en condiciones extremas de salubridad, a pesar de los bandos que lo prohibían. Ante la falta de alimentos, en las últimas décadas del siglo XVIII comenzó a permitirse la elaboración y el consumo de embutidos, siempre bajo un férreo control sanitario. Esto pudo llevarse a cabo en las grandes poblaciones, pero en las pequeñas aldeas, el desinterés o la falta de profesionalidad de los veterinarios responsables motivó graves desastres hasta bien entrado el siglo XX.
Alhama.- Bando de Buen Gobierno:
– Que los molineros y mesoneros no tengan cerdos ni gallinas en los molinos y mesones, pena de 4 Rls Vn, por cada gallina y 10 Rls por cada cerdo aplicados conforme a dro.
– Que ningun vezino de qualquier estado y condizion que sea no tenga cerdos ni gallinas en los vancales contiguos de esta poblazion vajo la pena de 2 Rls por cada gallina y de 10 Rls por cada cerdo, aplicados conforme a derecho.
– Que en la misma pena yncurran las personas que vibieren en el canpo o en la huerta teniendo sueltos dhºs cerdos y gallinas en tienpo que puedan azer daño a qualquier frutos o simenteros; en la misma yncurran todos los que viben en la huerta y ribera del molino en qualquier tienpo del año teniendo sueltos dhºs cerdos y gallinas por el perjuizio que se puede causar a la salud publica, entrando en la cequia de Espuña.
La Gran Guerra: Epidemia de triquinosis en El Algar
23 de Enero de 1914.- Las últimas noticias remitidas del Algar confirman que aumenta el número de atacados de triquinosis. Pasan de 200 los enfermos hasta el dia de hoy, siendo casi problable que este número aumente. La segunda víctima ha sido Mateo López, hermano del celador de aquel barrio y además en casa de éste existe un niño gravísimo. En distintas casas existen más de 20 enfermos graves. El inspector Villalba y el subdelegado Señor Oliva, reconocieron varios enfermos y examinaron las carnes del cerdo que ha producido tan gran descalabro.
El agente de La Unión Señor Andeiro, decomisó las últimas partidas de embutidos que en el paraje de Lo Urrutia (s) conservaban los Hermanos Heredia. Estos se hallan graves, asi como la esposa de uno de ellos, las criadas y la viuda de Heredia. También se hallan atacados un dependiente de la tienda de comestibles de dichos industriales y el matarife que mató a la cerda e hizo los embutidos.
Van conociéndose nuevos casos que se han manifestado en los dos últimos dias, pues según hemos podido comprobar, se ha estado vendiendo carne con triquina hasta el martes, cuyo dia los Señores Rosique, médico y farmaceútico, el veterinario Señor Mercader, y el Doctor Más diagnosticaron que se trataba de la trichina, y en el acto se impidió la venta de embutidos y se recogieron los restos de longaniza de algunas casas y el que había en el establecimiento de la calle de Sagasta, donde se expendieron.
En los alrededores de esta tienda, el número de atacados es considerable, pues los vecinos se surtían de allí dada la calidad y excelencia al parecer de dichos embutidos.
Muchas familias del Algar enviaron a Cartagena, Los Dolores, Valencia, Barcelona y Melilla, pequeñas cantidades de longaniza de esta y se ha avisado telegráficamente a dichas poblaciones enumeradas últimamente, advirtiendo al peligro.
El problema más grave es la falta de recursos de la mayoría de los atacados que habitan en casas sin condiciones higiénicas y en muchas hay hasta diez enfermos, sin tener quien los asista por hallarse todo el pueblo invadido. De mil habitantes hay doscientas familias atacadas y es imposible que un solo Medico pueda asistirlas a todas y más dificil que muchas encuentren quien se encargue de su asistencia.
En la investigación que hemos hecho sobre el terreno, hemos sacado consecuencias muy dolorosas. El abandono tradicional de todos los pueblos de España, la incultura y la despreocupación de las autoridades y una criminal indiferencia por lo que afecta a la higiene, son las causas generales de esta que podemos calificar de terrible catástrofe, pues aunque el número de víctimas no puede precisarse, es seguro que será un 40 por 100 de los atacados.
El cerdo atacado de triquinosis se crió en unos basureros del Llano a la vista de muchos vecinos del Algar, que veían como se nutría de basuras, detritus de los Hospitales y otras materias orgánicas este animalito que tanto daño ha causado. Pertenecía a un tal Joaquín Martínez López (a) El suave, vecino de la Loma, del Algar, quincallero, y este la vendió a los Hermanos Heredia. La sacrificaron hacia el 21 de diciembre y pesó unos 170 kilos. Casi todo lo hicieron embutidos y de ellos han venido comiendo los vecinos del Algar hasta hace pocos días.
En el último parto de este animal tuvo once crías, habiendo nacido muertas dos. Las restantes fueron vendidas cuatro que viven, y cuatro que están en poder del “Suave”. Todas han sido decomisadas para su reconocimiento e impedir la propagación de la terrible enfermedad.
El pueblo entero está consternado y la indignación es unánime contra el veterinario por su negligencia en el cumplimiento de su delicada misión. Cartagena, conmovida ante tamaña catástrofe, se dispone a acudir en socorro de las víctimas y al efecto han surgido varias iniciativas para recaudar fondos con destino a las familias pobres del Algar.