Poema del sábado

A los que prefieren el silencio
No te calles esa prudencia sobrevenida,
no es necesario.
Ya te conozco.
No quieras esconder tu lamento fingido.
No digas lo que no está en tu adentro.
Ya sé que no te vas a obligar.
….
Tienes miedo de mis miedos,
o quizás de los tuyos
/no lo sé/
y temes que te agobien mis/tus sombras…
Quédate tranquilo/a,
como yo quiero estarlo…
….
Después de todo,
a mí me ha salido una coraza
como al caracol…

 

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