Pro serenitate tempora

Huerta de Murcia, 13 de junio de 1728
Felicidades a Antonias, Antonios, Tonis, Toños, etc.
Riada de Santa Teresa en Murcia, según Gustave Doré
El mayor temor de los campesinos eran las tormentas de verano que mandaban al traste sobretodo las cosechas de cereales. En estos tiempos del año en que paradójicamente suele predominar la sequía por la escasez de lluvias, esos fenómenos metereológicos causaban tremendos daños. Lo más frecuente era la caída de granizo. Una antigua creencia era que el sonido de las campanas de las iglesias, mediante los conjuros, hacía “romper las nubes” y que “la piedra”, como se conoce en el Levante español, se desvaneciese.
El Libro de Rezos contiene todas las “colectas”, pequeñas oraciones que se leen en el momento del ofertorio de la misa. Las hay para proteger todo tipo de calamidades, incluso las que piden que deje de llover.
Sobre todo esto hablará el Postillón mayor el dia 17 de julio en una conferencia durante el Festival Internacional de Folklore de Murcia.
Propuso el Sr Dean le parecia conveniente haçer en esta Stª Yglesia alguna demostracion y rogativa por la serenidad del tiempo respecto de experimentarse muchos dias ha continuadas nuves, tempestades y lluvias que en diferentes partes han hecho mucho daño en los frutos de la presente cosecha, y en esta Ciudad envarazan el que se pueda recoger y trillar las mieses amenazando cada dia mayor perjuicio,
Por lo cual, aviendo conferido, Acordo el Cavildo que mañana, lunes catorce del corriente despues de horas del coro se çelebre en esta Stª Yglesia una Misa solemne con musica pro serenitate y que dhº Sr Dean dé providencia para que todos los dias interin durasen los frutos en los canpos (s) se conjure en la torre a las nuves y tempestades por las mañanas, al medio dia y a la tarde.

Deja un comentario